Etiqueta: Pedro Sánchez

Sánchez pide por carta una reunión a Ayuso y ella acepta pero asegura haberse sentido «sola» en la gestión de la pandemia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enviado este jueves una carta a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pidiéndole una reunión «a la vista de la evolución» de la pandemia en la región, que es la que registra un mayor número de contagios y fallecidos en las últimas semanas y que se ha llegado a plantear endurecer las medidas frente al virus.

En la misiva, Sánchez considera «capital reforzar los mecanismos de cogobernanza para complementar los esfuerzos y medios» puestos ya en marcha por la Comunidad de Madrid. «Desearía tener la oportunidad de estudiar conjuntamente el modo de reforzar los esfuerzos y medios que pueda aportar el Gobierno con el fin de superar cuanto antes los momentos críticos que atraviesa la región en beneficio de sus ciudadanos», afirma en su carta el jefe del Ejecutivo.

El presidente ha señalado que para poder abordar ‘in situ’ estos asuntos estará «encantado» de desplazarse a las dependencias de la Presidencia regional, en la Real Casa de Correos. «Si te parece bien, nuestros equipos pueden empezar a trabajar en una reunión en cuanto sea posible», ha añadido.

La semana pasada fue la propia Ayuso la que solicitó a Sánchez una reunión para abordar la situación de la región. Y, este jueves, nada más conocer la misiva del presidente, la dirigente madrileña ha publicado un tuit alegrándose del ofrecimiento. «La Comunidad de Madrid ha estado demasiado tiempo sola. Celebro que el presidente del Gobierno acceda por fin a reunirse conmigo», ha señalado.

Minutos después, Ayuso ha enviado otra carta al jefe del Ejecutivo en la que señala que al Gobierno madrileño no le importa «más que la buena marcha» de la región y de España, «sortear las dificultades que está provocando el virus y la situación en la que está dejando a tantos ciudadanos». «Como te he trasladado en las distintas conferencias de presidentes que hemos celebrado en estos meses, aunque Madrid haya puesto a funcionar a pleno rendimiento todos sus recursos, se hacen necesarias estrategias nacionales puesto que ser capital, motor económico y centro de la península, requiere de una coordinación específica entre administraciones para acabar con la epidemia», apunta Ayuso.

«La movilidad, la densidad de población, sus lazos familiares y económicos con el resto del país, su posición internacional y su situación geográfica convierten a la Comunidad de Madrid en una autonomía de especial vulnerabilidad que requiere de estrategias conjuntas entre administraciones para atajar antes la pandemia», prosigue, en su carta.

«Además de todos los servicios públicos propios destinados a este fin, ya sean sanitarios, sociales o educativos, necesitamos seguridad jurídica, actuaciones en dependencias estatales y respaldo en materia legislativa y de seguridad ciudadana, competencias de las que carecemos, para que todas las demás medidas sean efectivas. Pido a mi equipo que se ponga a disposición del tuyo para coordinarse y comenzar a trabajar lo antes posible», conluye.

Esta mañana, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, hacía un llamamiento al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que se «implique de forma contundente» en el control de la epidemia en Madrid, una petición, ha dicho, que había trasladado a la presidenta regional.

«¿Alguien piensa que una pandemia se va a solucionar únicamente con un Gobierno regional?». «Es imposible acabar con una epidemia de estas características desde un gobierno regional, ha lamentado el vicepresidente regional de la comunidad autónoma que más presionó por que terminase el estado de alarma y que en la desescalada criticó los criterios del Gobierno central para no dar el cambio de fase pidiendo autonomía para gestionar la pandemia porque era el Ejecutivo de Madrid quien sabía qué le iba mejor a los ciudadanos.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-envia-ayuso-carta-pidiendole-reunion-abordar-crisis-sanitaria-madrid_1_6228646.html

Sánchez reprocha a Casado que use a Unidas Podemos como excusa para no renovar el CGPJ: «Cumplen con la Constitución, ustedes no»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado este miércoles su petición al líder del PP, Pablo Casado, para que negocie los Presupuestos y la renovación de los órganos constitucionales pendientes, especialmente el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuyo mandato acumula dos años caducado. Sánchez ha acusado a Casado de utilizar como excusa al socio del Ejecutivo de coalición: «Vienen a decir que Unidas Podemos no es un partido con el que puedan llegar a acuerdos porque propone cuestiones que están fuera de la Constitución. Es cierto. Pero Unidas Podemos cumple con la Constitución, ustedes no. Renueven las instituciones, abandonen el bloqueo, arrimen el hombro y ayuden a la sociedad española».

El líder del PP ha reprochado a Sánchez durante la sesión de control al Gobierno que dijera «hace dos meses que se había derrotado al coronavirus» y si «asume su responsabilidad por mentir a los españoles». «Después de 50.000 muertos que se niega reconocer, la segunda ola le ha pillado de vacaciones. Se fue a tomar el sol, pero el coronavirus sigue matando y contagiando. Ha dejado atrás a millones de personas», ha reprochado Casado al jefe del Ejecutivo.

Sánchez, como en las últimas semanas, ha pedido «unidad» para «luchar contra la Covid, para los Presupuestos Generales y para renovar las instituciones de nuestro país». «Eso le propuse», ha dicho al líder del PP. «Y lo que recibo es un no. No un no cualquiera, un no absoluto. Rectifique, tienda puentes y deje de bloquear la renovación de las instituciones», le ha conminado.

Casado, en su réplica, le ha reclamado que le pida «perdón» como «hace con Iglesias cuando le regaña». «Le ofrecí despolitizar la Justicia, pero prefieren entregarlo a un partido imputado que arremete contra el rey y la justicia», le ha dicho, en referencia a Unidas Podemos. «Usted exige nuestra rendición incondicional para seguir haciéndolo mal sin oposición. Mientras siga perjudicando a los españoles, nos tendrá enfrente», ha zanjado Casado.

«Lamento que no arrime al hombro», ha respondido Sánchez. Y ha continuado: «El PP ha decidido no hacer nada y no ayudar a la sociedad. Vienen a decir que Unidas Podemos no es un partido con el que puedan llegar a acuerdos porque propone cuestiones que están fuera de la Constitución. Es cierto. Pero Unidas Podemos cumple con la Constitución, ustedes no. Renueven las instituciones, abandonen el bloqueo, arrimen el hombro y ayuden a la sociedad española».

También le ha tocado preguntar este miércoles al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien ha cuestionado a Sánchez sobre «retrasos e incumplimientos» en las ayudas prometidas durante el estado de alarma -como que el Ingreso Mínimo Vital solo haya llegado a un 10% de las personas inicialmente previstas, según sus cálculos. El presidente, por su parte, le ha reiterado que apoye los Presupuestos Generales del Estado. 

Rufián le ha contestado de nuevo que tiene que elegir entre Ciudadanos o ERC y se ha dirigido directamente a Unidas Podemos: «¿No se dan cuenta que esta operación, la de revivir a uno de los partidos de la derecha, va mucho más allá de unos presupuestos? La operación es que el PSOE pueda escoger en los próximos diez años entre ustedes o Ciudadanos».

El portavoz de ERC ha repetido que no da igual “con quién se aprueben” los presupuestos. “No es lo mismo aprobarlos con la derecha que con un partido que, aunque independentista, es de izquierdas”. “Les pido que aguanten, porque si ustedes aguantan, nosotros aguantaremos”, ha dicho Rufián, que pertenece al sector más pactista de ERC.

“Ciudadanos ya ha elegido», le ha contestado Sánchez. «Claramente no se ha salido de la foto de Colón. Lo que queremos son unos presupuestos progresistas de país que alcancen un acuerdo lo suficientemente amplio».

La última de las preguntas a Sánchez se la ha dirigido este miércoles el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien le ha reprochado anteponer «su agenda ideológica» a «los intereses de los españoles, su salud, igualdad y prosperidad». Abascal ha acusado a Sánchez de ser «el campeón mundial en la peor gestión de la pandemia», de «romper en pedazos la soberanía, arruinar a las clases medias y condenar de una manera irremediable a los españoles más desfavorecidos».

«Mientras nos enfrentamos a una nueva amenaza, vuelve de sus vacaciones de sultán con sus obsesiones, como su vicepresidente, que quiere acabar con la monarquía constitucional», ha continuado en referencia a Pablo Iglesias. Y ha concluido: «Son una catástrofe para España. Preside el peor Gobierno en 80 años».

La referencia temporal de Abascal ha llevado a Sánchez a criticarle por comparar un Gobierno democrático con los de la dictadura franquista. «En un lapsus propio de usted ha equiparado gobiernos democráticos con la dictadura franquista. Usted echa de menos algunas formas de gobernabilidad en nuestro país afortunadamente superadas», le ha respondido el presidente del Gobierno.

«Entiendo que no le guste la ley de memoria democrática porque vamos a prohibir e ilegalizar a fundaciones que defienden la dictadura franquista, como la Fundación Francisco Franco», ha insistido, para reprochar que en Vox «solo hacen teatro, no hacen política». «Plantean todas las medidas en función del teatro, quieren polarizar, sembrar odio. No lo van a lograr, pero sí arrastran al centro derecha a posiciones de ultraderecha», ha zanjado.

El vicepresidente segundo del Gobierno también ha sido cuestionado en la sesión de control. El número dos del PP, Teodoro García Egea, le ha preguntado qué responsabilidad asume el Gobierno «en ser el que peor ha gestionado la pandemia» tras repasar la situación económica que atraviesa España por la incidencia del coronavirus.

Iglesias, antes de responder, le ha pedido a Egea que «vocalice mejor» porque, ha dicho, con la mascarilla puesta no le ha entendido bien toda la intervención del diputado del PP. Egea, en su réplica, le ha respondido que «viaje más» y que disfrute «de los acentos» diferentes que hay en España.

Entrando en materia, Iglesias ha dicho que asume «toda» la responsabilidad. «Para ustedes, la pandemia no es una crisis sanitaria, social y económica. Sino una oportunidad de hacer caer al Gobierno. Cuando su socio reivindica los gobiernos de la dictadura y no demuestran ninguna lealtad de Estado, revela la situación decadente y patética de la derecha española», ha espetado el vicepresidente.

Egea le ha reprochado a Iglesias no estar pendiente de las tareas del Ejecutivo. «Está en sus líos, sus escándalos judiciales. Quiere meter la mano en los jueces porque tiene la peor cantera y el mejor banquillo», ha señalado. Egea ha dicho que los españoles están preocupados por la okupación de sus viviendas: «Entiendo que usted no tiene el problema pero hay gente que sí lo tiene. Vino a ser el robin hood, pero es el figurante del Ibex. Se le acaba el tiempo, señor Iglesias. Tic-tac».

Iglesias ha reprochado a Egea su «desfachatez». «Se creen que las instituciones son suyas Por eso crearon una estructura mafiosa de policías para perseguir a sus adversarios y tapar sus escándalos. Pretenden utilizar al Poder Judicial para atacar al Gobierno y bloquean su renovación de manera patética. La desfachatez no revela su poder, sino su decadencia e impotencia. Les quedan muchos, muchos, muchos años en la oposición», ha concluido.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-reprocha-casado-use-unidas-excusa-no-renovar-cgpj-cumplen-constitucion-no_1_6209466.html

Sánchez pide a los presidentes autonómicos que los cierres de colegios se consensúen con Sanidad y las comunidades limítrofes

Sánchez pide a los presidentes autonómicos que los cierres de colegios se consensúen con Sanidad y las comunidades limítrofes

Tras semanas de acusaciones de inacción en la preparación de la vuelta al colegio y un acuerdo de mínimos suscrito por Educación y las comunidades autónomas, Pedro Sánchez ha reclamado a los presidentes regionales que exista una suerte de pacto tácito para que el hipotético cierre de colegios por rebrotes de coronavirus se haga de forma consensuada con el Ministerio de Sanidad y las autonomías limítrofes. Ese ha sido uno de los asuntos abordados en la conferencia de presidentes que se ha reunido este viernes de forma telemática durante la pandemia. Sánchez ha reclamado que se abandone la «lucha partidista» mientras los presidentes del PP han reclamado unidad de acción en la respuesta a los rebrotes.

El acuerdo alcanzado entre Gobierno y comunidades para la vuelta al cole la semana pasada establecía una guía de recomendaciones genérica, pero no especificaba la forma de proceder en caso de que la expansión del virus en las escuelas obligue a tomar medidas drásticas. La intención del Gobierno es que exista una cierta unidad de acción entre territorios. Así, Sánchez les ha pedido que no actúen de forma «unilateral» dado que toda decisión en una zona «afecta a otros territorios». No obstante, ha querido mandar un mensaje de calma respecto a la vuelta al colegio. «No existe riesgo cero pero trasladan mensaje de razonable seguridad a la comunidad educativa -ha señalado-. Vamos a tener un momento crítico a partir de la próxima semana pero los acuerdos refrendados la semana pasada trasladan esa necesaria tranquilidad». 

El presidente catalán, Quim Torra, no ha secundado la resolución que ha planteado el Gobierno por la negativa del Ejecutivo a incluir su propuesta sobre una prestación por incapacidad temporal a los padres y madres que tengan que hacerse cargo de menores en cuarentena, según ha informado la Generalitat. Torra había advertido a Sánchez de que no firmaría esa propuesta si no incluía el compromiso «explícito» de que los padres y madres que tengan a hijos en cuarentena por contacto estrecho con contagiados puedan acogerse a un permiso o baja retribuidos. Las medidas de conciliación han sido uno de los debates clave sobre la vuelta al colegio sin que el Ejecutivo haya dado una respuesta concreta al respecto, a pesar de que es una reivindicación de colectivos y algunos grupos parlamentarios.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, aseguró hace un par de semanas que la posibilidad de una baja para que los padres se encarguen de niños confinados se estaba estudiando. El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha asegurado que se pondrá en marcha y que el Ministerio de Trabajo ya está trabajando en ello mientras que la portavoz, María Jesús Montero, dijo que ya hay fórmulas -baja en caso de enfermedad y flexibilidad de jornada en casos de necesaria conciliación- y dejó para más adelante, en función de la evolución de los acontecimientos, el desarrollo de ese tipo de medidas concretas.

La ministra de Política Territorial, Carolina Darias, ha restado importancia a la reclamación de Torra y ha explicado que se han dejado fuera aquellas propuestas que no habían sido abordadas en la conferencia de presidentes «en aras del consenso». En una rueda de prensa tras el encuentro, Darias ha explicado que «se está trabajando» dentro del Gobierno en la fórmula y ha precisado que seguramente requerirá un cambio normativo.

Pero no solo la vuelta al colegio ha estado sobre la mesa de la conferencia de presidentes en la que Sánchez ha vuelto a desgranar las cifras económicas en relación a las comunidades autónomas después de meses de tensiones con los gobiernos regionales, que se quejaban de falta de medios. «Las comunidades han recibido por parte del Gobierno de España 119,419 millones de euros, casi un 30% más de recursos económicos», ha señalado Sánchez, que ha asegurado que supone un «esfuerzo importante» para el Estado. El Ministerio de Hacienda, que ya trabaja en la elaboración de los presupuestos y, con ellos, de las cifras relativas al techo de gasto y los objetivos de déficit, pretende convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera en las próximas semanas, antes de que acabe septiembre, según ha prometido Sánchez.

Además, se ha comprometido a involucrar a las autonomías a la hora de solicitar los fondos europeos. La negociación de esos proyectos comenzará el 15 de octubre, por lo que les ha dicho que el Gobierno contactará con los ejecutivos regionales antes de esa fecha y que se celebrará también una conferencia de presidentes para abordar ese asunto. «Estamos trabajando en las grandes líneas del mismo y espero que a finales de este mes podamos presentar a las comunidades algo sólido», ha dicho sobre el plan que España presentará ante la Comisión Europea. «Habrá una comisión interministerial, una unidad de seguimiento de ese fondo de recuperación, una conferencia sectorial también para el mismo y será liderará la ministra de Hacienda. Se promoverán Comités de alto nivel en distintas áreas para poder tener contacto con las empresas. La clave no solo es absorber los recursos económicos sino el efecto arrastre de inversión privada que puedan traer consigo», ha rematado.

Ha planteado a los líderes autonómicos que se cree un grupo de trabajo sobre la vacunación de la COVID-19. Su cálculo es que las primeras vacunas estén autorizadas a lo largo de 2021, aunque en el Ministerio de Sanidad confían en que las primeras dosis lleguen a España en diciembre. Además, Sánchez ha trasladado la necesidad de priorizar grupos de población para distribuir la vacuna «teniendo en cuenta la disponibilidad va a ser paulatina». Fuentes del Ministerio de Sanidad explicaron a elDiario.es que lo lógico es que primero se vacune a mayores y personas vulnerables y después al resto de la población. «Sería positivo que pusiéramos en marcha grupo de trabajo técnico operativo donde participen expertos, también de las comunidades, de sociedades científicas para abordar estas cuestiones», ha aseverado.

Sánchez se ha comprometido a que en los próximos dos años haya 3.700 millones de unidades de material sanitario, lo que ha considerado un «esfuerzo bastante grande». La falta de material fue una de las primeras batallas en el inicio de la pandemia y el Gobierno aseguró que trabajaría en una reserva estratégica para el futuro. El presidente ha recordado que se han destinado a las comunidades 213 millones de unidades de material sanitario. Esa dotación forma parte de un acuerdo marco que ha suscrito Sanidad con todas las comunidades, a excepción de la valenciana, que cuenta con sus propia reserva.

Además ha comunicado que el total de efectivos de las Fuerzas Armadas que se dedicará a labores de rastreo ascenderá a 2.650. En total doce comunidades han reclamado ayuda al ejército, que se desplegará en Canarias y Melilla en primer lugar. Las siguientes serán la Comunidad de Madrid y Murcia. «Los efectivos de las Fuerzas Armadas no es una solución permanente ni obvia que las comunidades tengan que incrementar la solución de rastreo, solo sirven para complementar es esfuerzo que haga cada Comunidad», ha recordado Sánchez. Igualmente, les ha pedido que suscriban los protocolos de la aplicación Radar Covid para que el 15 de septiembre esté en marcha en todo el país. Por ahora está operativa en diez comunidades. «Me parece decisivo y determinante», les ha dicho.

La intención del Gobierno es seguir haciendo estudios de seroprevalencia sobre la incidencia que ha tenido el coronavirus. La próxima oleada para ese análisis se realizará en el mes de octubre y el presidente ha apostado por que se hagan al menos otras dos muestras -una a final de 2020 y otra a mediados del próximo año-. Respecto a los cribados masivos que han realizado algunos territorios, Sánchez ha asegurado que es un «instrumento útil para controlar la pandemia», aunque ha instado a que vayan acompañados de un «seguimiento activo de las cuarentenas» por lo que ha planteado que se elabore un protocolo de actuación en el marco del consejo interterritorial de salud.

Sánchez, que mostró su preocupación por la situación epidemiológica en la Comunidad de Madrid y el descontrol en la expansión de la COVID-19, ha trasladado a los presidentes autonómicos que la región acumula el 34% de los casos diagnosticados. «Nos preocupa estado de salud pública y la evolución de la epidemia en Madrid», expresó el presidente en una entrevista el martes después de que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, acusara al Gobierno de «ensañamiento» con la región. En esta nueva cita con los presidentes autonómicos y tras meses de batalla, especialmente con el PP, ha vuelto a reclamar que se rebaje la confrontación. «En esta segunda parte de la gestión de la epidemia hagamos lo posible por apartar la lucha partidista de la discusión de la epidemia», ha sentenciado.

Precisamente la presidenta de Madrid ha convocado a los de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a una reunión el próximo lunes para trabajar conjuntamente ante el coronavirus. Ayuso toma la iniciativa, tras la presión de las Comunidades limítrofes por la expansión del virus y alto índice de contagios en Madrid. Page llegó a decir esta semana que la Comunidad madrileña era una «bomba radiactiva vírica» y que el 80 por ciento de los contagiados en su territorio tenían conexión directa con Madrid.

El lehendakari. Iñigo Urkullu, se marcó como prioridad evitar el colapso económico. De ahí que aludiera a la «prioridad económica», para considerar que se debe «convivir con el virus evitando el colapso económico y protegiendo a las personas, familias y empresas en situación más vulnerable». Recordó así que Euskadi cuenta con un Plan de Reactivación económica y Empleo «que implica a todos los niveles institucionales» y que remitió en agosto a Pedro Sánchez. En este ámbito, ha insistido en la necesidad de la prórroga de los ERTE, mientras se siga la exposición a los efectos de la covid, y ha propuesto articular medidas de apoyo específico a sectores tractores que atraviesan una situación «delicada», como el aeronáutico, la automoción o la máquina-herramienta. También cree «urgente» agilizar la tramitación de las ayudas sociales acordadas y aprobadas antes del verano, y «estratégico» acordar un eje de acción coordinado para activar los Fondos Europeos Next Generation.

«No son la solución completa, pero sí son una parte importante del proceso de soluciones para evitar el colapso socio-económico», ha asegurado. Por ello, la aprobación de estos proyectos «está entre las prioridades del nuevo Gobierno Vasco». «Contamos ya con un planteamiento general. Nuestra voluntad y ofrecimiento se centra en participar en el proceso de toma de decisiones, tal y como planteaste en la reunión que mantuvimos el pasado 31 de julio», ha afirmado a Sánchez. Luego, llamó a evitar el colapso educativo y ha destacado que su Ejecutivo ha preparado un protocolo para que el coronavirus «no impida la educación presencial de forma generalizada y facilite un retorno a las aulas ordenado, preventivo y sostenible».

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por su parte manifestó su desacuerdo con el reparto del fondo educativo covid, dotado con 2.000 millones de euros. Y, aunque puso en valor la partida en cuestión, defendió que no tiene en cuenta algunos costes como el transporte. También pidió acuerdo «explícito» para abordar las situaciones de brotes en los centros. y conocer las previsiones económicas para 2021, con el fin de poder avanzar en el diseño de los presupuestos, que por ley deberían comenzar su tramitación parlamentaria antes del 20 de octubre. También reiteró su interés en que se modifique la Ley orgánica de Salud y anunció que enviará una propuesta tanto al presidente del Gobierno como a las Cortes Generales para su tramitación. A su entender, es necesario «modificar la legislación sanitaria para tener «los instrumentos más eficaces para hacer frente a la pandemia».

En la misma línea de queja por el reparto de fondos intervino el presidente de Murcia, Fernando López Miras, para quien la suya es la Autonomía que menos ayudas ha recibido de por habitante del fondo no reembolsable. “El reparto de fondos europeos debe ser en base a criterios objetivos y que estén perfectamente definidos”, reclamó después de exigir una flexibilización del déficit gasto relacionado con el Covid19, así como una prórroga de los ERTE en el sector hostelero hasta Semana Santa y una reducción al 4% del IVA, dos iniciativas que también defendió Moreno Bonilla. Respecto al inicio del curso escolar, pide que se valore la flexibilización de los currículos, ya “es importante para que los docentes de toda España puedan adaptar los contenidos a esta situación extraordinaria y excepcional” y que el arranque de las clases se aborde desde la coordinación y la colaboración, y no con 17 respuestas diferentes. Murcia sí asumirá la declaración en materia educativa pero quiere que se refleje un compromiso presupuestario para 2021. «La solución a la situación del aumento de contagios solo puede abordarse desde la coordinación, trabajo conjunto y colaboración entre administraciones. Pero también es importante transmitir a la población la realidad: no se puede transmitir un mensaje de normalidad porque no es así», sentenció López Miras, quien cree que «la cogobernanza debe ser real».

El andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla apeló por su parte a la búsqueda de un clima de «entendimiento y sosiego» entre Autonomías y Gobierno «sin enfrentar territorios ni culparse unos a otros por el COVID-19″. Tras manifestar su preocupación por la evolución de la pandemia, recordó que este comienzo de curso escolar es el más complejo de los últimos cuarenta años y “si queremos generar confianza tenemos que actuar con unidad ya que lo que más incertidumbre puede generar es que no haya igualdad de acción entre los territorios». En este sentido, defendió la necesidad de un criterio común ante el absentismo en las aulas ya que “no sería bueno tomar decisiones aisladas o descoordinadas”. También ha solicitado que la financiación del Gobierno por el COVID no sólo abarque el primer trimestre del curso sino todo el curso 2020-21.

En cuanto a los fondos europeos ha calificado de “jarro de agua fría” las noticias de Sánchez de que hasta mediados de 2021 no se liberarán los fondos en Europa, por lo que ha solicitado que el Gobierno estudie fórmulas de anticipos, dadas las expectativas que se han generado en la ciudadanía y las empresas. Sánchez se ha comprometido, después, a estudiarlo.

Los socialistas, por su parte, se alinearon con Sánchez en la necesidad de reforzar la unidad política y la institucionalidad en estos momentos críticos. El primero en hacerlo fue el valenciano, Ximo Puig, para quien es urgente contar ya con unos Presupuestos del Estado que tengan el máximo respaldo, renovar los órganos constitucionales y reforzar la cogobernanza con propuestas como la de la declaración parcial del Estado de Alarma, «que no significa confinamiento». El presidente de la Generalitat valenciana apostó después por aprobar un procedimiento exprés de contratación, bajo el paraguas de la emergencia sanitaria y económica, «para que sea mucho más ágil la contratación de proyectos vinculados al Plan de Recuperación financiado con recursos europeos». Su opinión es que las instituciones públicas tendrán «un valor crucial en los próximos meses como motor de la economía, por lo que es preciso que exista una nueva normativa que agilice y de rapidez a los procedimientos de contratación para ganar en eficiencia. Todo el control, pero toda la agilidad”, dijo.

Ximo Puig también ha subrayado la necesidad de contar con protocolos comunes de seguridad relacionados con la movilidad en Europa y contar con un espacio único europeo: “Puede ser cualquier norma que acordemos, como test a la salida y a la llegada a los destinos, lo importante es que haya unas únicas normas que garanticen la seguridad a los ciudadanos cuando transitan por el espacio común europeo”. Luego, puso en en valor el esfuerzo realizado por la Comunitat Valenciana de cara a la preparación del curso escolar con la contratación de 4.300 profesores y 3.000 auxiliares y el desarrollo de unos protocolos de seguridad acordados con toda la comunidad educativa.

En línea con la intervención de muchos de sus homólogos, el castellano-manchego Emiliano García Page defendió una estrategia nacional frente a la pandemia porque lo contrario es «lío y caos» y apostó por un acuerdo nacional que ayude a tener unos Presupuestos para 2021. «Si las autonomías formamos parte de la arquitectura de acuerdo vamos a ayudar y es lo que sigo comprometiendo y pidiendo», afirmó antes de pedir una previsión «realista» de los fondos europeos

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-pide-presidentes-autonomicos-cierres-colegios-consensuen-sanidad-comunidades-limitrofes_1_6200162.html

El Gobierno acusa a Casado de «frentismo» tras constatar Sánchez su rechazo a los Presupuestos y a la renovación del Poder Judicial

Pablo Casado descarta apoyar los Presupuestos Generales del Estado y rechaza llegar a acuerdos con el Gobierno para renovar órganos constitucionales como el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional o el Defensor del Pueblo si Unidas Podemos sigue formando parte del Ejecutivo. «El problema lo tienen ellos», ha dicho el líder del PP, que se niega a entrar en una negociación en la que el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. La justificación es la posición de Unidas Podemos en contra de la monarquía y la imputación del partido en un procedimiento judicial a raíz de una denuncia de un extrabajador. Para el Gobierno, Casado está instalado «en el frentismo» y en el «desgaste» al Gobierno «legítimo» a pesar de la pandemia. El jefe de la oposición sí se abre a llegar a entendimientos puntuales con Pedro Sánchez en materia sanitaria, en los cambios de legislación para agilizar las restricciones de derechos para frenar la expansión del coronavirus o para crear una agencia independiente que gestione los fondos europeos que el Gobierno ha enfriado. «Lo que han escuchado de capacidad de encuentro son elementos secundarios», ha reprochado la portavoz, María Jesús Montero.

Sánchez y Casado han estado reunidos durante cerca de dos horas en Moncloa en el marco de los contactos con los líderes de la oposición que ha iniciado el presidente de cara al nuevo curso político y que se centrarán en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021 así como en la renovación de organismos constitucionales, como el Consejo General del Poder Judicial, que lleva en funciones dos años, el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo o RTVE, para lo que la participación del PP es imprescindible porque requieren de mayoría cualificada en el Congreso. El líder del PP se ha quejado de que el Gobierno haya hecho nombramientos que le competen, como el de la Fiscalía General del Estado o la directora del CNI sin consultárselo. «Ahora que sí necesitan el concurso del PP para pactar el resto de instituciones hemos transmitido que el problema lo tienen ellos», ha expresado en una rueda de prensa en la que ha enfatizado que el «vicepresidente está en una petición de cambio de régimen constitucional» y «pidiendo, además, el derecho de la autodeterminación en Catalunya» o el «blanqueamiento» de EH Bildu.

«No podemos aceptar que Podemos vaya a estar como interlocutor en esa renovación de órganos constitucionales», ha zanjado Casado, que ha evitado pronunciarse sobre la situación en la que quedarían ese tipo de organismos ante esa negativa dado que Sánchez ha dejado claro que la coalición tiene por delante cuarenta meses. Así, los mandatos de esos organismos se mantendrían en funciones durante unos cinco años. De hecho, el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, que lleva ya dos años en funciones, ha hecho llegar una comunicación al Congreso en la que recuerda «la necesidad de la renovación de este órgano constitucional». La presidenta, Meritxell Batet, ha dado traslado a los grupos parlamentarios.

El Gobierno no ha ocultado su enfado por la posición que ha mantenido Casado en la reunión, que la portavoz, María Jesús Montero, ha calificado de «decepcionante». «Hemos encontrado al mismo Casado de hace dos años», ha lamentado la ministra, que ha reprochado que haga así una dejación de funciones de su «obligación constitucional» que tiene como principal partido de la oposición. «El PP está instalado en el frentismo y la confrontación, en el no es no», ha reprochado Montero.

Sánchez ha certificado en persona el rechazo de Casado a la renovación del CGPJ, pese a la negociación discreta que habían llevado a cabo desde el Gobierno con niveles inferiores del partido, como el consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, Enrique López. «Nadie, ningún partido que se llame constitucional, que incluso se crea el metro constitucional, puede borrarse de esas obligaciones». 

Sobre los presupuestos, Casado ha descartado facilitar su tramitación y ha empujado a Ciudadanos a que lo haga. «No me ha contado nada. No tengo ni una línea de qué pretenden», ha dicho sobre lo que Sánchez le ha trasladado de la negociación presupuestaria. «No puede ser un trágala -ha proseguido-. El PP es la oposición, la alternativa. Nunca en España la oposición ha apoyado los presupuestos y hay una suma alterativa que con la que no son necesarios ni Bildu, ni la CUP, ni ERC». «Ha dicho Ciudadanos en que no tiene problema que se siente Podemos en la mesa ni que haya un partido condenado por financiación irregular, nosotros sí», ha dicho Casado, a pesar de que el proceso judicial acaba de empezar y no ha habido ninguna sentencia.

Aunque ha recordado que él planteó tras las elecciones que Sánchez se apoyara en Unidas Podemos y en Ciudadanos, ha reprochado al partido de Inés Arrimadas que no ponga pegas a negociar con un partido que tiene dirigentes imputados mientras que sí lo hizo para hacerlo con Mariano Rajoy en 2015.

Montero ha asegurado que Casado se «agarra» a «elementos inconexos» para justificar su rechazo a las cuentas públicas y le ha recriminado que lo que cuestione en el fondo sea la «legitimidad» del Gobierno. «poyar unos presupuestos no es apoyar a este Gobierno, es apoyar a este país, ser patriota más allá de los golpes de pecho», ha respondido la titular de Hacienda, que ha instado al PP a «repensar» ese rechazo: «¿Si no es ahora, cuándo?». «¿Qué tienen que ver las cuentas con el concepto que tenga cada formación política de la arquitectura constitucional?», se ha preguntado Montero, que ve en las justificaciones de Casado «una excusa». No obstante, Montero ha dado por hecho que conseguirá los apoyos para sacar adelante los presupuestos «a pesar del PP».

La portavoz del Ejecutivo ha sido muy dura con el presidente del PP, al que ha acusado de seguir en una guerra de «desgaste» contra el Gobierno «legítimo». «Si en este momento no se puede contar con el principal partido de la oposición en una situación de emergencia nacional, ¿cuándo se puede contar con el PP?». Además, ha acusado al PP de decir «no a la despolitización de la pandemia»: «Creemos que seguirá utilizándola con intereses electorales». 

De hecho, al comienzo de su intervención, Casado ha atacado al Ejecutivo por las cifras que arroja la pandemia y, en respuesta a los periodistas, ha cargado contra Sánchez por la «obsesión» que tiene con la Comunidad de Madrid. “Cuando esta estadística hace tres semanas la encabezaba Aragón, no era un tema con mucho foco. Cuando fue Castilla-La Mancha la que tuvo la cifra relativa en cuanto a población peor de mortalidad y de contagio, también en residencias, tampoco se ponía el foco. Madrid siempre ha sido una obsesión para Pedro Sánchez, yo no sé si porque ha sido concejal en el Ayuntamiento o porque se da cuenta de que, junto con las otras autonomías que gobernamos, pues somos un contrapunto, una alternativa. En las políticas que hace Ayuso, que hace Feijoo, que hace Moreno… y eso se está viendo no solo en Madrid, sino también en las demás”, ha defendido el líder del PP en una rueda de prensa posterior a su reunión con Pedro Sánchez.

«No es cierto el cliché de que el PP está en el no es no. Yo podré ser el de así no. Yo así no puedo», ha dicho Casado, que considera que «el falso mantra de la unidad» en la dirección en la que lo reclama Moncloa «no hace mejor a los países». 

El propio Casado ha reconocido que el Gobierno tiene visos de sobrevivir y ha recordado que la única fórmula de acabar con el mandato de Sánchez sería una moción de censura para la que no hay apoyos parlamentarios suficientes. Ha dicho que no estaría en el mismo barco que Bildu, JxCat o ERC, que serían necesarios para que prosperara. Y en ese sentido ha dejado claro que no ve factible la anunciada por Vox: «Los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía».

Casado sí cree que hay disposición por ambas partes para llegar a entendimientos puntuales en asuntos como un pacto de Estado en materia sanitaria. «No tenemos excusa para no sentarnos, encerrarnos y legar a las generaciones futuras un acuerdo», ha señalado. Igualmente, ha mostrado vía libre para modificar la legislación de lo contencioso-administrativo para agilizar los procedimientos judiciales necesarios para restringir derechos para frenar la expansión del coronavirus en la misma línea que planteó el Gobierno este martes. «Lleva meses intentando justificar por que no apoyo el estado de alarma cuando este país lo necesitaba», le ha reprochado Montero.

También ha visto «horizonte de acuerdo» en la creación de una agencia nacional para la recuperación económica de España» que gestione los fondos europeos. Aunque se ha basado en una ley que está derogada, ha asegurado que es «fundamental» para evitar el «clientelismo y la discrecionalidad». Además, ha propuesto que la presida alguien sin filiación política, como algún exgobernador del Banco de España o excomisario europeo.

Sin embargo, el Gobierno ha enfriado esa posibilidad que para Casado evitaría una «procesión de lobbies» en Moncloa, que ya pretendía crear un grupo de trabajo con colaboración público-privada para la gestión de los fondos europeos. «Es anecdótico. Es absolutamente «, ha dicho Montero, que ha dicho que estudiarán la propuesta si se la hacen llegar, aunque ha destacado la contradicción de que proponga una agencia «cuando las declaró a extinguir» con la derogación de esa normativa.

https://www.eldiario.es/politica/casado-descarta-apoyar-presupuestos-rechaza-renovar-judicial-si-unidas-sigue-gobierno_1_6195519.html

Montero enfría la subida de impuestos en la negociación presupuestaria: «Se tendrá que modular al ciclo económico»

Superadas las tensiones dentro del Gobierno de coalición ante la inminente negociación presupuestaria, el Ejecutivo se pondrá manos a la obra para la elaboración de las cuentas públicas para 2021. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se sentará esta tarde con el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, para dar el pistoletazo de salida a la preparación del borrador del proyecto presupuestario sobre el que se abrirá la negociación con el resto de formaciones políticas. «Espero que Ciudadanos y ERC estén en disposición de llegar a acuerdos», ha expresado la portavoz del Gobierno, que ha agradecido la posición que hasta ahora ha mostrado Inés Arrimadas. Montero ha asegurado que los presupuestos estarán inspirados por el acuerdo programático que firmaron PSOE y Unidas Podemos -en ejes como la transición ecológica, la digital, la agenda feminista y de cohesión-, pero ha enfriado la reforma fiscal con subidas de impuestos que figura en ese documento.

«La fiscalidad se inspira en el acuerdo programático, pero se tendrá que modular al momento y al ciclo económico. No podemos ser ciegos a la situación económica -ha expresado Montero-. Tenemos a lo largo de la legislatura todo por hacer». Pedro Sánchez pretende dejar, por tanto, el grueso de la reforma fiscal más adelante. La ministra de Hacienda ha hablado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de «dos velocidades»: «Una que acompaña proyectos de recuperación y a lo largo de la legislatura que nos debe permitir la revisión de la figuras fiscales». Aún así, no ha querido especificar si habrá alguna subida como la de situar el impuesto de sociedades en el 15%: «Lo vamos a abordar como parte nuclear de la negociación con Unidas Podemos y el resto de fuerzas».

En el Gobierno son conscientes de que la negociación presupuestaria no será fácil de puertas hacia dentro ni con el resto de agentes externos, pero fuentes gubernamentales admiten que aparcando la subida de impuestos facilitan el apoyo de Ciudadanos, que es la vía que ven más factible en la parte socialista dada la posición que mantiene ERC por el posible adelanto de las elecciones catalanas. «Estoy convencida de que hay un punto de encuentro entre todos», dice Montero sobre la incompatibilidad mutua que han mostrado públicamente Unidas Podemos y Ciudadanos. No obstante,

Pero Sánchez no quiere esperar al calendario electoral en Catalunya y pondrá en marcha la negociación de los presupuestos de forma inmediata, con el objetivo de llevarlos al Congreso «en tiempo y forma» antes del 1 de octubre. No obstante, el Gobierno también ha dejado claro en las últimas fechas que no registrará el proyecto hasta tener los apoyos amarrados.

Montero ha enviado un mensaje tanto al PP como a ERC al instarles a comunicar cual es su voluntad respecto a la negociación, pero reclamarles que no planteen condiciones imposibles. «En eso consiste la negociación: cada uno expresamos nuestras prioridades y luego tendremos que modular en función de que las propuestas sean viables. Es una mala broma cuando algunos ponen encima de la mesa propuestas que saben que son inviables y no me refiero solo al PP», ha advertido.

ERC puso como condición sine qua non que se reúna la mesa de dialogo entre el Gobierno y la Generalitat para negociar las cuentas públicas. «Si ERC cree que debe reunirse la mesa de diálogo que convenza al señor Torra», ha sentenciado la portavoz del Gobierno sobre la negativa del presidente catalán a reunir ese organismo pese a la disposición mostrada por el Ejecutivo tras el levantamiento del estado de alarma.

https://www.eldiario.es/economia/montero-enfria-subida-impuestos-negociacion-presupuestaria-tendra-modular-ciclo-economico_1_6193394.html

Sánchez: «PSOE y Unidas Podemos somos conscientes de que los presupuestos no pueden ser excluyentes»

Pedro Sánchez da por zanjado el conflicto que ha atravesado el Gobierno de coalición en los últimos días a raíz de la inminente negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2021. El presidente aparcó las divergencias con Pablo Iglesias en una reunión este lunes en Moncloa en la que acordaron que el borrador de los presupuestos será consensuado por las dos facciones del Ejecutivo y que el socio minoritario estará involucrado en las conversaciones con el resto de grupos políticos. Así se aplaca el malestar que tenía Unidas Podemos por el intento de Inés Arrimadas de dejar a un lado a los de Iglesias en las negociaciones y que había provocado una amenaza de ruptura por parte de la formación de Iglesias, que aseguró este viernes ser «incompatible» con Ciudadanos.

«No ha habido veto», ha asegurado el presidente en una entrevista en la Cadena SER este martes en la que ha asegurado que tanto el PSOE como Unidas Podemos son «conscientes de que los presupuestos tienen que ser progresistas y no pueden ser excluyentes», es decir, que Iglesias asume que se hablará con todos los grupos políticos, incluidos PP y Ciudadanos, aunque es el partido de Arrimadas en la que el PSOE tiene depositadas sus esperanzas para sacar adelante el proyecto que es imprescindible para la perdurabilidad de la legislatura. Al mismo tiempo, Iglesias se asegura estar involucrado en la negociación de las cuentas públicas con el resto de actores políticos. «Todos los interlocutores tienen que reconocer que este es un Gobierno de coalición», ha sentenciado Sánchez.

Tras la discrepancia que verbailizaron los dirigentes de Podemos y que motivó un encuentro entre Sánchez e Iglesias para zanjar el problema, la ministra de Hacienda María Jesús Montero, se sentará ya este martes con el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, para iniciar los trabajos de preparación de los presupuestos, según ha informado Moncloa en un comunicado a primera hora de este martes.

Sánchez ha enfatizado la necesidad de actualizar las cuentas públicas, que están prorrogadas desde 2018 para tener capacidad de «absorber» y «vehicular» los fondos que llegarán de la Unión Europea para reactivar la economía tras la pandemia de la COVID-19, tal y como acordaron los ventisiete en julio. «Arrastramos unos presupuestos de 2018 que nada tenían que ver con emergencia económica y social, que fueron aprobados por partido conservador y que no recogen elementos para hacer frente a emergencias sociales ni para vehicular los fondos que van a venir de Europa», ha explicado el presidente, que ha asegurado que «es urgente» sacar adelante un nuevo proyecto presupuestario.

El presidente abordará la negociación de las cuentas con los líderes políticos en los encuentros que va a mantener durante el miércoles y el jueves. Aunque se lo trasladará a Pablo Casado, en el Gobierno son conscientes de que el PP no está dispuesto a allanar ese camino. Sánchez se ha defendido de la crítica del líder de la oposición, que le acusa de no haberle mantenido informado durante la pandemia. «Yo estoy dispuesto a enmendarme, ser una persona que reconozca errores; pero dos no bailan si uno no quiere», ha expresado Sánchez, que ha recordado que la coalición está viviendo la misma «oposición despiadada» que tuvieron enfrente José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González.

La esperanza para los socialistas para los presupuestos está en Arrimadas, que se ha mostrado dispuesta a secundar las cuentas públicas. No obstante, la preferencia de Unidas Podemos es apostar por la mayoría parlamentaria de la investidura. También era esa la intención del PSOE, pero ahora admiten los socialistas que la vía de ERC es casi imposible.

«Va a ser el acuerdo de Gobierno la propuesta que se materialice en ese borrador, pero tendremos que hablar con socios estratégicos para la estabilidad del Gobierno, como el PNV y otros muchos partidos del arco parlamentario», ha dicho el presidente. Preguntado por si ya no confía en ERC, Sánchez no ha querido descartar esa vía que no ha mencionado al hablar de esas alianzas en las que sí ha señalado a los nacionalistas vascos. «En muchas ocasiones escucho si no queremos dialogar, ahí estamos dispuestos a reunirnos en septiembre, cuando quiera el Govern», ha afirmado sobre el diálogo con la Generalitat, que es una exigencia de los republicanos catalanes, pero que ha congelado el president Quim Torra.

Sánchez no ha querido entrar en otra de las principales discrepancias entre PSOE y Unidas Podemos: la monarquía. «Es evidente que PSOE y Unidas Podemos tenemos una cultura política distinta», ha dicho sobre el debate sobre el modelo del Estado que plantean los de Iglesias y que él descarta: «Defendemos el pacto constitucional y no se trocea». Sobre el abandono de España por parte de Juan Carlos I, el presidente no ha querido pronunciarse más allá de destacar la «labor que esta haciendo la Casa Real y el esfuerzo que ha hecho por separarse de estas supuestas prácticas no ejemplares». Preguntado por si trató de evitar que el rey emérito acabara en Abu Dhabi, ha apelado a la «confidencialidad» de sus despachos con Felipe VI, aunque ha reconocido que «no fueron los términos de la conversación».

Sobre la evolución de la pandemia en España, Sánchez ha puesto en valor la gestión que está haciendo el Gobierno central poniendo a disposición de las comunidades recursos materiales -como los rastreadores militares-, digitales -como la aplicación Radar Covid-, legales -el ofrecimiento de un estado de alarma territorializado- y económicos -el fondo no reembolsable de 16.000 millones-. No obstante, ha reconocido su preocupación por la situación epidemiológica en la Comunidad de Madrid, que es la que tiene peores datos. «Las capacidades estratégicas tienen que mejorar», ha advertido al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

Además, ha defendido a Fernando Simón de la crítica de la presidenta regional, que le acusó de «ensañamiento» por destacar que la Comunidad de Madrid es la que tiene más contagios y mostrar su inquietud. «Si Simón trasladó ese mensaje desde Sanidad, yo creo que lo que estamos trasladando es que nos preocupa estado de salud pública y la evolución de la epidemia en Madrid», ha dicho Sánchez que ha vuelto a apelar a la necesidad de aparcar la «lucha partidista» y «robustecer las instituciones públicas»: «No hay virus de izquierdas o de derechas, hay un enemigo que es el virus».

También se ha defendido de las acusaciones de inacción en la gestión algunas cuestiones como a vuelta al colegio, que ha asegurado que será segura. «El riesgo en la epidemia no es cero, pero hay un riesgo que sí tenemos que evitar que es el riesgo a la exclusión social por no volver al colegio», ha dicho Sánchez, que ha asegurado que con la guía de recomendaciones que aprobaron el jueves pasado Educación y las comunidades autónomas «los padres y madres y la comunidad educativa pueden estar seguros de que sus hijos y los trabajadores van a estar mucho más seguros en los centros educativos que en otras partes». 

Sobre las medidas de conciliación para los progenitores que tengan que cuidar a sus hijos en caso de que tengan que hacer cuarentena, Sánchez ha asegurado que «existe una baja por incapacidad que está reglada en la Seguridad Social y los padres y madres que tengan esta eventualidad se podrán acoger a ello».

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha asegurado en una entrevista en Antena 3 que acudirá a la reunión de este miércoles con el presidente del Gobierno con voluntad de «escuchar», pero ha insistido en que no negociará los Presupuestos si no rompe con Podemos. Este lunes José Luis Martínez Almeida incidió en esta idea en su debut como nuevo portavoz del PP nacional y criticó que Sánchez quiera un ‘sí’ de la oposición a un «cheque en blanco, porque todavía no ha presentado las cuentas. «Con los socios de Sánchez no podemos pactar unos presupuestos; Sánchez tendrá que elegir», rechazó.

«A mí no me presiona nadie», ha espetado Casado esta mañana. «Lo que faltó ayer [en el acto con empresarios] fueron recetas y propuestas. Una hora de autombombo y propaganda para no decir nada», ha reprochado el líder del PP.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-psoe-unidas-conscientes-presupuestos-no-excluyentes_1_6192551.html

Sánchez, ante la cúpula del IBEX: «La tarea de recuperación no es solo del Gobierno, interpela al conjunto de la sociedad»

Pedro Sánchez ha trasladado la necesidad de cooperar con «unidad» frente a la crisis sanitaria y económica que deja la COVID-19. «El desafío es tremendo, es apabullante», ha dicho el presidente del Gobierno ante la plana mayor del Ibex 35, al que ha reclamado que arrime el hombro en la recuperación al igual que al conjunto de agentes sociales: «Nos tiene que convocar a todos». Sánchez ha dado por hecho que la coalición durará en el tiempo -ha hablado de cuarenta meses-, pero ha reclamado la cooperación de todos para que, además de «estable», sea «fructífera». Además, ha dejado claro que tanto PSOE como Unidas Podemos optan por la unidad -pese a las reticencias que han mostrado los de Pablo Iglesias ante la inminente negociación de los presupuestos con Ciudadanos- y no por partir en dos a la sociedad, pero también quiere involucrar al conjunto de la sociedad civil. «No es solo labor del Gobierno -ha dicho sobre la labor de recuperación-. Es una tarea que interpela al conjunto de la sociedad».

En un discurso pronunciado ante representantes empresariales y de la sociedad civil, Sánchez ha enfatizado que la salida de la crisis no se va a producir con España dividida y ha mencionado a distintos gremios, desde los científicos hasta los transportistas pasando por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o los sanitarios y otras profesiones que estuvieron en la primera línea de lucha contra la pandemia. «Para recuperarnos necesitamos trabajar unidos -ha enfatizado-. Es una labor de todos no solo de esta o aquella mitad», ha dicho. Y eso le ha servido como guante para hacer esa reclamación al conjunto de fuerzas políticas, aunque más allá de los miembros del Gobierno solo había representación del PSOE, con la presencia del portavoz en el Senado, Ander Gil, y del responsable de Cohesión Territorial, Santos Cerdán.

«Necesitamos un nuevo clima político, marcado por la estabilidad y la unidad», ha remarcado el presidente, que ha reconocido que eso no supone una apelación a la «unanimidad», es decir, que no plantea «renunciar a convicciones» al resto de formaciones políticas pero sí «acompasarlas al momento excepcional e inédito que nos ha tocado vivir». «Nadie tiene derecho a no arrimar el hombro porque tenga una ideología contraria al Gobierno de turno, una identidad distinta o unos intereses opuestos», ha avisado.

Ese mensaje se produce 48 horas antes de que comience la ronda de contactos con los líderes políticos en la que Sánchez pretende abordar cuestiones clave como los Presupuestos Generales del Estado de 2021, que son vitales para la supervivencia del Gobierno, pero también para la puesta en marcha de las medidas que considera fundamentales para la reconstrucción del país. Así, ha afirmado que «cuanto mayor sea la base parlamentaria» para alcanzar acuerdos, «más rápida será la recuperación» y ha reclamado a los partidos que abandonen «los viejos clichés». «Nadie puede beneficiarse del daño colectivo de esta emergencia sanitaria, económica y social», ha agregado el presidente. Desde el Gobierno reprochan a la oposición, especialmente al PP, que trate de sacar rédito de la situación que ha generado la pandemia.

«La gravedad de la situación no exige que nadie abandone sus convicciones. No lo pedimos desde el Gobierno, ni siquiera sus preferencias. Tampoco lo pedimos. Cada cual puede seguir adherido a su particular escala de valores. Puede situar en una u otra posición el valor del progreso o de la conservación de los valores tradicionales. En una sociedad, puede inclinarse por un mayor grado de uniformidad territorial o por un mayor grado de diferenciación territorial. Nadie debe renunciar -ha expresado-. El gobierno de coalición no pide renunciar a ninguna de esas convicciones o preferencias políticas que tenga cada cual. Solo lo que pedimos es acompasarlas al momento excepcional e inédito que nos ha tocado vivir. Debe compaginar esas convicciones, esas preferencias, esas, esa ideología con un bien superior. Y ese bien superior es la recuperación del país».

Aunque Sánchez ha asegurado que la coalición garantiza «una legislatura dilatada» que «será estable» porque se trata del mandato que le dieron los ciudadanos que «sea fecunda depende de todos y de todas». «Entre los planes del Gobierno no entraba esta calamidad. En estas circunstancias que nos obligan a elegir, el Gobierno lo tiene claro: elegimos unidad, no confrontación. Elegimos unidad, unidad y unidad. España tiene que entenderse con España al igual que Europa se entendió con Europa en el mes de julio», ha dicho Sánchez en referencia a los 140.000 millones que Bruselas distribuirá entre los países, de los que 72.000 son transferencias directas. Ha aprovechado para cifrar en el 2% del PIB el crecimiento que supondrá el plan que el Gobierno enviará a las instituciones comunitarias. Ese Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia fijará las prioridades para la recuperación y marcará los principales puntos para la recuperación.

Pero no solo se ha referido a las recetas económicas, sino que también ha apelado al resto de fuerzas políticas para que trabajen por unas «instituciones sólidas, legitimadas y actualizadas». El llamamiento va dirigido a Pablo Casado, que tiene los escaños necesarios para la renovación de organismos constitucionales, como el Consejo General del Poder Judicial, que lleva en funciones dos años, o el Defensor del Pueblo, que son algunas de las que ha citado. Los contactos con el PP han avanzado en esa dirección, pero los conservadores públicamente enfrían cualquier posibilidad de pacto.

El presidente ha querido lanzar esas apelaciones a la unidad en una conferencia que ha pronunciado en la Casa de América en Madrid organizada por Moncloa bajo el título «España puede» a la que han asistido un centenar de personas. Además del grueso del Ejecutivo, entre ellos los vicepresidentes Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera y ministros de las dos facciones, entre los invitados estaban los representantes de patronal, Antonio Garamendi, y sindicatos mayoritarios, Unai Sordo y Pepe Álvarez, así como la plana mayor del empresariado español: la consejera delegada de Banco Santander, Ana Patricia Botín; el de BBVA, Carlos, Torres o el de Bankia, Antonio Goirigolzarri; el consejero delegado de Endesa, José Bogas; el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete; el de Repsol, Antonio Brufau, o el de Inditex, Pablo Isla. Además de la presencia del Ibex 35, también han asistido representantes de la sociedad civil, como representantes culturales, entre ellos el pianista James Rodhes, la actriz Concha Velasco o el escritor Lorenzo Silva, o del panorama mediático, entre ellos el director de ElDiario.es, Ignacio Escolar.

Sánchez también ha aprovechado para destacar las virtudes de España como país «admirable» para insuflar ánimos ante el batacazo económico que pronostican todos los organismos oficiales y el repunte de contagios del coronavirus. «Si España quiere, España puede; pero podemos querer muchos, cuantos más, mejor», ha sentenciado Sánchez, que ha desgranado en su intervención los desafíos que, a su juicio, debe afrontar el país en las próximas fechas, entre ellas la transformación digital, la transición ecológica, el reto climático o impulsar la agenda feminista. Además, ha hecho hincapié en la necesidad de contar con cohesión territorial y social. «La desigualdad extrema y pobreza lo que hacen es reducir ese enriquecimiento. Sin cohesión social no hay progreso duradero ni sentimiento de comunidad. Sin comunidad no hay respuesta a ninguna crisis. Cuando se impone la consigna del sálvese quien pueda, la experiencia es que casi nadie se salva. Necesitamos cohesión social para sumar todas las energías a la empresa de la recuperación», ha reiterado.

«Ningún traspiés va a impedirnos levantarnos; tras cada revés avanzaremos de nuevo, ningún retroceso parcial que tengamos que ver o ser testigo de ello, nos va a privar de esa ansiada victoria final. En esa tarea todos podremos equivocarnos, sin duda alguna, pero lo que no podemos permitirnos es rendirnos», ha expresado el presidente en un arranque de curso político que se antoja complicado no solo por la segunda oleada de la pandemia sino por la crisis económica y las tensiones para sacar adelante el principal proyecto del Gobierno: las cuentas para el próximo año que le garantizan la legislatura.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-cupula-ibex-tarea-recuperacion-no-gobierno-interpela-conjunto-sociedad_1_6190856.html

La negociación de los Presupuestos tensiona la coalición de PSOE y Unidas Podemos tras una semana de rifirrafes

La negociación de los Presupuestos tensiona la coalición de PSOE y Unidas Podemos tras una semana de rifirrafes

Desde Podemos aseguran que no se trata de un rifirrafe más ni de otra de esas patadas en la espinilla que sirven al partido para fijar su posición dentro del Gobierno en asuntos que son líneas rojas para su electorado. Sostienen que esta vez está en riesgo la unidad de la coalición, dicen fuentes cercanas al vicepresidente Pablo Iglesias, que ya no se atreven a garantizar que la legislatura vaya a durar los cuatro años. El escollo ya no es una investigación sobre el rey Juan Carlos o el papel que pudo jugar Felipe González en la guerra sucia contra el terrorismo hace varias legislaturas. Ahora el asunto son los Presupuestos y además la política de alianzas del Gobierno para afrontar un momento clave para el país: la gestión de la pandemia a corto plazo, pero sobre todo, la tarea de reconstrucción, las líneas económicas que van a marcar la salida de la crisis que viene en el último trimestre y el comienzo del año que viene.

Nadie duda ni en el gobierno ni fuera de que sin Presupuestos no hay legislatura y la negociación de las cuentas públicas monopolizará la política durante el último trimestre del año. La intención de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es presentarlos en «tiempo y forma» en el Congreso, es decir, el 30 de septiembre, aunque su aspiración es registrarlos una vez tenga garantizados los apoyos. La intención inicial del Gobierno era sacar adelante las cuentas públicas con los aliados de la investidura, pero el calendario electoral en Catalunya, pendiente de la decisión de Quim Torra sobre la convocatoria de los comicios, complica la posición de ERC. Por eso la parte socialista del Gobierno trata de aprovechar el giro que ha dado Ciudadanos, que salvó algunas de las prórrogas del estado de alarma y con quien ha puesto en marcha un diálogo fluido. Además de las reuniones que han sido comunicadas, el contacto entre ambas partes es continuo. A pesar del acercamiento a Inés Arrimadas, Sánchez hace equilibrios también con guiños ERC para no cerrar esa vía. «Lo inteligente es dialogar dentro de la Constitución, en una agenda del reencuentro, que es en lo que está el Gobierno de España», expresó Sánchez el martes.

Antes de que empiece la ronda de contactos, Podemos ha dado un golpe en la mesa. Cierto que no ha salido ni el vicepresidente ni ningún miembro del Gobierno a marcar las líneas rojas. Ni siquiera el portavoz parlamentario, Pablo Echenique. Salieron Isa Serra y Rafa Mayoral, pero nadie que conozca el partido duda de que la amenaza de votar contra los Presupuestos si hay un pacto con Ciudadanos estaba pactada con Iglesias.

El presidente había multiplicado los llamamientos a la unidad política para hacer frente a las devastadoras consecuencias de la pandemia y ha decidido rodearse de los poderes económicos como herramienta de presión sobre Pablo Casado e Inés Arrimadas, con los que pretende abordar las cuentas públicas en la ronda de contactos que inicia la próxima semana con los líderes políticos así como la renovación de instituciones como el Consejo General del Poder Judicial, que está en funciones desde hace casi dos años.

«Queremos y necesitamos unos Presupuestos de País, no unos Presupuestos de un Gobierno u otro. Los Presupuestos antiguos eran ya inservibles antes de la crisis provocada por la pandemia. Ahora, tras la crisis, son peor que inútiles, son contraproducentes y nocivos –afirmó Sánchez en la rueda de prensa posterior al primer Consejo de Ministros tras las vacaciones–. La negociación de unos nuevos Presupuestos medirá la responsabilidad y también el sentido de Estado de todas las fuerzas políticas y de cuáles anteponen los intereses generales a los partidistas». Moncloa ha creado una unidad de seguimiento de los fondos de recuperación de la UE, pero no todo se queda en manos de las administraciones sino que ha puesto en marcha un grupo de alto nivel de colaboración público-privada para exprimirlos al máximo. La estrategia diseñada por Moncloa pasa por involucrar en la salida de la crisis a las grandes empresas del país de manera que estas multipliquen ese ruego para la aprobación de las cuentas de 2021. El primer escaparate para esa operación será la conferencia que Sánchez protagonizará ante un nutrido grupo de empresarios, representantes de la patronal, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil este lunes, 48 horas antes de reunirse con Casado y Arrimadas.

Génova se limitó a confirmar el encuentro del próximo miércoles en un comunicado en el que aseguró que Casado asistirá a Moncloa «como siempre ha hecho cuando Sánchez le ha llamado» y en representación de un partido «con sentido de Estado y comprometido con el futuro de los españoles, que ejerce una oposición constructiva y leal». Según publicó El Mundo, el jefe de la oposición se abre a negociar los Presupuestos si Unidas Podemos sale del Gobierno, una opción que desechan fuentes de la cúpula socialista. Arrimadas será la segunda en ver al presidente tras haberse convertido en una aliada inesperada –a la vez que estratégica– para el Gobierno durante el estado de alarma. Las dificultades de ERC ante el complejo tablero catalán han hecho a los socialistas reforzar la relación con Ciudadanos ante la posibilidad de que pueda salvar los Presupuestos. Y en el PSOE no olvidan que ERC ya dejó caer al Gobierno de Sánchez una vez, en la anterior negociación presupuestaria, y que también le retiró su apoyo en un momento crítico para el país, cuando se precisaba alargar el estado de alarma.

Podemos llevaba varios días tomando nota de los mensajes que enviaba Sánchez. Especialmente sobre que las cuentas de 2021 ya no serán las del Gobierno de coalición sino unos «Presupuestos de país». Y este viernes llegó la respuesta. «El PSOE sabe que con nosotros no va a contar para unos Presupuestos con Ciudadanos», afirmó la portavoz de la formación, Isa Serra, que emplazó a los socialistas a «cuidar la mayoría que sustenta este Gobierno». «Nosotros apostamos, claramente, por unos Presupuestos de país, y el PP, para este país, ni está ni se le espera», apostilló el diputado Rafa Mayoral en la misma rueda de prensa este viernes.

Fuentes del grupo confederal aseguran que la rueda de prensa no hizo más que repetir lo que los dirigentes de Unidas Podemos llevan manifestando en privado a Sánchez. La sospecha en Unidas Podemos es que los socialistas estén tratando de buscar un pacto por la derecha a base de hechos consumados. Y son partidarios de esperar unos meses si, tal y como admiten, no es posible reconstruir ahora el bloque de la investidura porque la precampaña catalana impide el apoyo de ERC a las cuentas públicas. Todo menos apoyarse en Ciudadanos para sacar adelante unos Presupuestos que vayan en línea diferente a lo que ha repetido Iglesias y su equipo: que de esta crisis no se va a salir como en la de 2008.

El malestar según las fuentes consultadas en el grupo confederal ha ido en aumento a lo largo de la semana. Iglesias ha contado a los suyos que se enteró por la prensa de la reunión de Sánchez con los empresarios. Esa suma de gestos es lo que ha llevado al partido a dar el puñetazo en la mesa de este viernes que, según las fuentes consultadas no debe interpretarse como un farol negociador sino como una línea roja de Unidas Podemos: con Ciudadanos no.

No solo Podemos ha advertido a Sánchez de que una entente con la derecha es «incompatible» con su proyecto. ERC ha reiterado que no estará en una alianza que cuente con el sello del partido liberal. EH Bildu, que también facilitó con su abstención la investidura y que es uno de los apoyos parlamentarios del Gobierno, ha advertido de que tiene que elegir entre Ciudadanos o los aliados de la izquierda y ha criticado «la deriva» y «los bandazos» del PSOE.

La posición del partido de Iglesias no ha sido unánime dentro del grupo confederal. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se había mostrado contraria este jueves a imponer vetos en la negociación presupuestaria. «No se puede excluir a nadie y menos en pandemia. Este es el hecho diferencial español, que nos entorpece y fuera nos miran como con extrañeza -defendió en una entrevista en Las Mañanas de Radio Nacional-. Estamos en plena crisis económica y social y nunca se va con una línea roja, y menos con exclusiones».

La posición fijada por Podemos en contra del llamamiento a PP y Ciudadanos que formuló el presidente ha sentado fatal en el PSOE. “Vamos a apostar por unos Presupuestos de país, apelamos a todas las fuerzas políticas», expresaban posteriormente fuentes oficiales del partido de Sánchez. «La alternativa a los Presupuestos de PSOE y Unidas Podemos no pueden ser los de Montoro”, añaden las mismas fuentes.

A pesar del enfado que ha causado en las filas socialistas -«es una deslealtad de Iglesias», reprocha una de las fuentes consultadas-, en la cúpula tratan de rebajar el desencuentro y confían en poder encauzar la situación. «Hay que tener tranquilidad y paso a paso», dice un destacado socialista a elDiario.es. Dirigentes del PSOE pronosticaron tras el batacazo de Podemos en las elecciones vascas y gallegas del 12 de julio un cierto viraje de Podemos hacia posiciones más radicales ante el temor a que la institucionalidad les condene a una posición residual.

Los Presupuestos son la prueba de fuego de la coalición, pero no ha sido el único choque entre los miembros del Gobierno en los cinco días que han tenido de actividad a medio gas en la última semana de agosto. En su primera aparición pública este martes tras el parón estival, Sánchez se vio obligado a templar las aguas ante el malestar que Unidas Podemos dejó patente por la gestión del Ministerio de Educación ante la vuelta al colegio. En una comunicación a los medios, la formación de Iglesias acusaba a Isabel Celaá de «falta de liderazgo» en la organización de la anormal reapertura de las aulas para el curso 2020-2021 ante la pandemia de coronavirus. Planteaban, además, «una bajada de ratio de alumnos en los centros educativos» así como condicionar el reparto de los 2.000 millones de euros que el Gobierno ha dado a las comunidades como inversión extra a la contratación de profesorado.

Los ministros, incluida Celaá, se encontraron publicada la queja de Unidas Podemos al levantarse de la reunión del gabinete, en la que Iglesias y los suyos no hicieron ninguna alusión al respecto, según todas las fuentes consultadas. «Todos mis ministros y ministras son los ministros del Gobierno de España, no son los ministros de un partido o de otro -respondió el presidente a preguntas de los periodistas sobre esa desavenencia-. Todos y cada uno de ellos tienen mi máxima confianza y lo único que puedo decir es que tengo lógicamente una positiva opinión del funcionamiento del Gobierno de coalición y de la aportación de Unidas Podemos al funcionamiento del Gobierno».

Pero la crítica de Unidas Podemos cayó como un jarro de agua fría en el sector socialista del Ejecutivo, especialmente en Educación, que lleva varios días defendiéndose de los ataques del PP y algunas comunidades. «Nunca lo he oído decir, en ninguna parte, nunca se lo he oído a nadie de Podemos, pero no me va a distraer esto. Todo el Gobierno está trabajando en una misma dirección», expresó Celaá en una entrevista en la Cadena SER el miércoles.

Tanto Sánchez como Educación recordaban, además, que en junio se elaboró una guía de recomendaciones para organizar la reapertura de los colegios y que las comunidades han ido desarrollando sus propios planes. Una de las reivindicaciones del socio minoritario del Ejecutivo, según fuentes del grupo confederal, es una «bajada de ratio de alumnos en los centros educativos». En Educación sostienen que ya está contemplado en el protocolo enviado hace un par de meses a las autonomías. Ese documento recomendaba «establecer grupos de convivencia estable de alumnado, idealmente un máximo 15 alumnos/as (y hasta un máximo de 20 si fuera necesario)».

Otra de las exigencias de los de Iglesias es que la parte correspondiente a educación del fondo no reembolsable que el Gobierno ha destinado a las comunidades para hacer frente a las consecuencias de la pandemia estén condicionados a la contratación de profesores. Pero Educación y Hacienda sostienen que corresponde a las autonomías en su marco competencial distribuir esos 2.000 millones de euros. Celaá evidenció su malestar con el socio de Gobierno, que no puso pegas a los términos del reparto en la reunión del gabinete en la que se aprobó ese decreto: «El fondo COVID de 2.000 millones fue aprobado por el Consejo de Ministros, por la totalidad del Consejo de Ministros, el 16 de junio».

En defensa de la titular de Educación salieron, además, los ministros de Trabajo y Consumo. “No le ha faltado liderazgo en absoluto”, expresó Alberto Garzón. El líder de IU calificó de «excelente» la labor de Celaá. «Hace un trabajo extraordinario», dijo Díaz.

No solo Unidas Podemos irrita a la parte socialista del Ejecutivo. Nada más volver de vacaciones las palabras de Carmen Calvo y Margarita Robles ante la exigencia de explicaciones de PP y Ciudadanos por parte de Iglesias en el Congreso sobre las denuncias de un abogado despedido por Unidas Podemos molestaron en el grupo confederal. La vicepresidenta primera no dejó claro cuál sería el posicionamiento del PSOE en la Diputación Permanente, el órgano que pilota la actividad parlamentaria en los periodos inhábiles y donde se iba a debatir esa propuesta. «Es verdad que hemos de distinguir los espacios de gobierno de los espacios partido», expresó en declaraciones a los medios. Poco antes, la titular de Defensa, que es la que peor relación tiene con los de Iglesias, se mostró partidaria de que rindiera cuentas en el Parlamento. «La transparencia siempre es buena, el control parlamentario siempre es positivo», expresó Robles en la Cadena SER. No obstante, fuentes socialistas aseguran que la dirección ya había trasladado al grupo confederal que votarían en contra de las solicitudes formuladas por PP y Ciudadanos.

De hecho, en ese debate que se producía justo cuando trascendía el malestar de Unidas Podemos con la gestión de Celaá, el portavoz adjunto del PSOE, Felipe Sicilia, recordaba en el Congreso que otras investigaciones sobre la presunta financiación irregular del partido de Iglesias habían quedado archivadas. “Que un partido condenado por beneficiarse de la corrupción venga a pedir responsabilidades resulta curioso”, reprochaba al PP, al que advertía de que tendría que pedir disculpas al vicepresidente si estas causas quedan en nada. «Elijan los temas que quieran, nosotros vamos a elegir los que preocupan a los ciudadanos de este país (…), en eso estará mi grupo, pero en el juego sucio que ustedes pretenden utilizar incluso con la justicia de por medio no nos van a encontrar», sentenció entre aplausos de su bancada y también de la del grupo confederal. También Sánchez, que se había reunido el día anterior con el vicepresidente segundo, hizo una férrea defensa de Iglesias dando un giro a la posición que había mantenido hasta entonces, colocándose de perfil al limitarse a mostrar su respeto por el Poder Judicial, que tiene en sus manos la denuncia del exabogado de la formación, José Manuel Calvente. La intervención de Sicilia fue jaleada en las redes por dirigentes de Unidas Podemos, incluido su portavoz parlamentario Pablo Echenique.

«Total confianza y total apoyo a Unidas Podemos y al vicepresidente segundo», zanjó Sánchez en su primera comparecencia a la vuelta de las vacaciones. Salió así en defensa de su socio ante la investigación que copó durante semanas portadas en la prensa. La derecha dio por hecha la existencia de una supuesta caja B, de la que de momento nadie ha aportado pruebas, ni siquiera el abogado despedido que ejerce como denunciante. Otra de las causas que enfrenta Podemos ha surgido a partir del informe del fiscal de Tribunal de Cuentas que ha pedido investigar si existe malversación en un contrato de Unidas Podemos con una empresa de consultoría. Esa segunda vía de investigación si preocupa a algunos dirigentes socialistas.

A pesar de la contundencia de las palabras del presidente, en las filas socialistas sí existe cierta preocupación por cómo puede acabar ese procedimiento y sobre todo por el desgaste que pueda acarrear. En Unidas Podemos garantizan que no se cometió ningún delito y recuerdan que la justicia ha ido archivando otras denuncias sobre su financiación que también han hecho mucho ruido en algunos periódicos.

En la misma Diputación Permanente en la que el PSOE cerraba filas con el vicepresidente, Unidas Podemos anunciaba su voto a favor de la comparecencia del ministro de Sanidad, Salvador Illa, –aunque acabó votando en contra– y evidenciaba su malestar con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por la fórmula que ha escogido para que los ayuntamientos puedan invertir parte de sus ahorros previo préstamo del superávit al Estado. El decreto ley que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 4 de agosto –que fue aceptado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con el único respaldo de los alcaldes socialistas y salió adelante por el voto de calidad del presidente, Abel Caballero, tras la abstención del representante del grupo confederal (el regidor de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura)– no cuenta por ahora con el apoyo de ningún partido de la Cámara. De hecho, el portavoz de Unidas Podemos, Jaume Asens, afeó que esa iniciativa fuera «un pacto del PSOE con el propio PSOE». Montero tendrá que rendir cuentas en la comisión de Hacienda el lunes porque así lo secundaron todos los grupos en la Diputación Permanente, a excepción del socialista.

El desencuentro anterior había surgido por la salida del rey emérito de España por los escándalos sobre sus finanzas que investiga la justicia. La maniobra, hablada por Sánchez y Calvo con Zarzuela, cuenta con el apoyo de la parte socialista del Gobierno en su intento por salvar la monarquía encarnada por Felipe VI. Moncloa defiende que la marcha de Juan Carlos I «fortalece» al actual monarca mientras que Unidas Podemos ha marcado distancias con esa posición y sostiene que es el momento de replantear el modelo de Estado.

Unidas Podemos manifestó su enfado por la «huida» del rey emérito y reclamó explicaciones a Sánchez ante lo que, en palabras del presidente del grupo confederal, Jaume Asens, había sido una «deslealtad» con su socio de Gobierno. De hecho, el líder de los comunes aseguró que reclamarían la comparecencia en el Congreso de Felipe VI y Carmen Calvo, aunque la amenaza no llegó a sustanciarse. «No es una decisión que se haya tomado en el Gobierno de coalición», remató la ministra de Igualdad, Irene Montero. A pesar de ese malestar, en Unidas Podemos admiten que la posición sobre la monarquía es uno de los desencuentros prepactados en el acuerdo de investidura. Mientras que las desavenencias en materias programáticas, presupuestarias o del funcionamiento diario del Ejecutivo sí se negocian, ambas partes asumen las distintas posiciones en lo relativo a la jefatura del Estado.

Pese a los conflictos que se han producido en los últimos meses e incluso en los cinco días de comienzo de curso, en Unidas Podemos aseguraban a principio de semana que la coalición no corre peligro. Tampoco lo creían en las filas socialistas. La situación ha cambiado durante las últimas horas, al menos, en el entorno de Iglesias. El pulso por los Presupuestos está echado y será la prueba del engranaje del primer bipartito desde la restauración de la democracia en España.

https://www.eldiario.es/politica/negociacion-presupuestos-tensiona-coalicion-psoe-unidas-semana-rifirrafes_1_6181735.html

Los gobiernos autonómicos descubren desolados que Sánchez ha abandonado el presidencialismo

Los gobiernos autonómicos descubren desolados que Sánchez ha abandonado el presidencialismo

La prensa de derechas decía que había un «clamor» para que el Gobierno central asumiera el liderazgo en la lucha contra el coronavirus y pasara por encima de las competencias de las Comunidades Autónomas. Era también el mensaje del PP, preocupado por el impacto de la enfermedad en la reputación de sus gobiernos autonómicos. Ambos eran los mismos que desdeñaron primero y rechazaron después las últimas prórrogas del estado de alarma, ese instrumento legal excepcional que concede todo el poder al Gobierno central. Por la gravedad de la situación y por las decisiones contradictorias o simplemente absurdas de algunos jueces metidos en el papel de expertos en pandemias, se decía que varias autonomías exigían «instrumentos jurídicos» de los que carecían.

Tanto marear con la Constitución y ahora resulta que algunos de sus principios básicos son sólo unas simples directrices.

Ya tienen una respuesta de Pedro Sánchez. ¿Quieres más seguridad jurídica? Ahí tienes un estado de alarma a medida solo para tu territorio que los partidos del Gobierno de coalición no tendrán inconveniente en ratificar en el Congreso. ¿Os faltan manos para el rastreo de casos? Allá van 2.000 militares. ¿Hay dudas sobre la vuelta al colegio? Os dimos 16.000 millones a fondo perdido para que contratarais profesores y acometierais inversiones. ¿Queréis que Moncloa y Sanidad asuman el control absoluto y por tanto asuman las consecuencias negativas? «El Estado autonómico no es un invento de quita y pon. Está en el Título VIII de la Constitución», explicó el presidente.

Sánchez regresó de sus vacaciones dispuesto a mantener la apuesta. El desgaste brutal sufrido en primavera no pareció notarse mucho en las encuestas, pero es un error pensar que eso va a continuar siendo así. En especial, cuando los datos de contagios en España son ahora muy malos, mucho peores que en el resto de Europa y todavía no ha llegado el otoño cuando el riesgo será mucho mayor, aunque algunos hayan tenido ahora mucha prisa en decretar la inauguración oficial de la segunda oleada de la pandemia. Todos los esfuerzos y sacrificios del confinamiento corren el riesgo de quedar amortizados. Lo mismo se puede decir de los gobiernos que no se pongan las pilas.

La omnipresencia de Sánchez en primavera, con un presidencialismo propio de los amantes de ‘El Ala Oeste’, ha dado paso a la cautela. Mientras los hospitales aguanten en la mayor parte del país, Moncloa ha decidido que es mejor volver al sistema parlamentario y autonómico. Las autonomías cuentan con las competencias y los recursos, después de que hayan recibido la ayuda del Estado, para ejecutar sus funciones. Si hay que ir más lejos, ahí está la opción del estado de alarma para los valientes, que no conlleva necesariamente un confinamiento generalizado.

No se sabe cuándo empezaron a sudar algunos presidentes autonómicos ante el dilema. Algunos ya han salido corriendo para negar que eso sea necesario. Otros más inteligentes se limitan a no precipitarse y afirman que tomarán las medidas necesarias en cada momento. Cuando alguien con mando en plaza dice que cada palo aguante su vela, es conveniente que cada uno tenga claro cuánto pesa esa vela.

Quien no deja que la realidad constitucional le frene es Pablo Casado. Le convenía esperar a ver cómo reaccionaban sus barones regionales, pero ya se sabe que el líder del PP habla más rápido de lo que piensa. Pocos minutos después, acusó a Sánchez de «dejación de funciones» y dijo que no puede ampararse en «el burladero de las Comunidades Autónomas». Cómo son los antisistema. Qué poca confianza tienen en la Constitución.

Sánchez incurrió en el optimismo antropológico que fue la nota predominante de la propaganda oficial de hace unos meses. Quiso dar «un mensaje de alerta y serenidad», una recomendación un tanto contradictoria que suele ser difícil de interpretar. Si estás alerta después de 28.924 fallecidos y un exceso de muertes de 45.000, no es fácil quedarse tranquilo. «No nos podemos permitir que la pandemia vuelva a adueñarse de nuestra vida, como en la primavera. Y quiero ser claro en este punto: no lo vamos a permitir. Repito: no lo vamos a permitir», dijo. Por mucho que insista, el caso es que se adueñó de nuestras vidas en el confinamiento, las ha condicionado por completo en el verano y lleva camino de volver a marcarlas en otoño. Es verdad que los gobiernos que sólo ofrecen un mensaje tétrico y fatalista no disfrutan de mucha esperanza de vida. Aun así, ser creíble te obliga a no alejarte demasiado de la realidad.

Más promesas en el tema que más preocupa ahora mismo a millones de españoles. Aunque las competencias de educación sean de las autonomías, Sánchez utilizó la primera persona del plural en este caso. «Vamos a hacer de los centros educativos centros seguros de Covid», prometió. «Les garantizo a los padres y madres y al personal docente que los centros educativos van a ser libre de Covid». Eso es poner el listón muy alto y, por otro lado, es lo que esperan escuchar los progenitores.

«Mi pregunta es: ¿cómo lo va a garantizar?», le respondió un escéptico Casado abriendo los brazos. Resulta que es el mismo compromiso que había anunciado Isabel Díaz Ayuso. «No mandamos a los alumnos a lugares de riesgo. Mandamos a los alumnos a lugares seguros», dijo la presidenta madrileña.

¿Qué otra cosa pueden prometer las autoridades? Se ve que en este tema Díaz Ayuso ha estado al final más despierta que Casado.

Nadie puede ignorar los riesgos. Como le habían exigido los sindicatos, Ayuso anunció la contratación de un alto número de profesores, 11.000, y la reducción a veinte del número máximo de alumnos por aula. Dado que ya se echa encima el curso escolar, la reapertura de las clases se hará de forma gradual por edades. Se asegura la educación presencial a los alumnos de infantil y primaria, y sólo de forma parcial a los de secundaria. La Generalitat catalana de momento deja que cada centro establezca sus criterios, aunque se compromete a abrir todas las instalaciones de enseñanza. Euskadi garantiza la educación presencial en todas las edades. Como cada año, cada autonomía tomará las principales decisiones y algunas, las más afectadas por los nuevos brotes, deberán comunicar muy claramente qué harán si se producen positivos entre alumnos y profesores. Será casi imposible impedirlos. Una vez más, la habilidad en comunicar las malas noticias será la clave que distinga a unos gobiernos de otros.

Póngame todo lo que hayan pedido Euskadi y Catalunya. Esa fue la tendencia de los gobiernos autonómicos cuando optaron por aumentar sus competencias hasta el límite. Ahora algunos desearán no estar tan expuestos. Es lo malo de llevar tatuada la palabra Constitución en la frente. Lo puede ver todo el mundo.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-autonomias-estado-alarma_129_6181690.html

Ñ de Ñapa © 2018