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Catalunya se suma a las comunidades que piden que se declare el estado de alarma

Catalunya se suma a las comunidades que piden que se declare el estado de alarma

Catalunya se ha sumado finalmente a las comunidades autónomas que reclaman un estado de alarma al Gobierno de Pedro Sánchez. Los miembros del Govern se han dado cita de forma extraordinaria este viernes a las 18:30 horas, donde han decidido reclamar al Ejecutivo central que active las medidas excepcionales, de forma que pueda aplicarse un toque de queda nocturno en la Catalunya. Además el Govern reclama que las medidas del estado de alarma se gestionen directamente desde la Generalitat, es decir, que las competencias sean traspasadas a Catalunya tal como permite la ley.

«La situación es extremadamente grave y nos recuerda demasiado a lo que ocurrió en marzo pasado. No nos lo podemos permitir», ha asegurado el vicepresident Pere Aragonès. «El Govern de la Generalitat solicitará la declaración del estado de alarma en Catalunya, pues todo indica que la situación nos obligará a tomar medidas restrictivas de la movilidad en los próximos días», ha indicado. El jefe del Govern en funciones ha especificado que, en cuanto se aplique el estado de alarma, la Generalitat aprobará un toque de queda a todo Catalunya para frenar la movilidad nocturna.

Aragonès además ha insistido en la necesitad de que sea la Generalitat quien tome las decisiones. «Pedimos estado de alarma con el mando único de la Generalitat, para tener todas las herramientas para poder hacer frente a la pandemia y, en definitiva, salvar vidas. Queremos asumir toda la responsabilidad, porque tenemos un conocimiento directo y monitorizamos directamente la evolución de la pandemia», ha indicado. Un «estado de alarma territorializado», ha insistido, «que permita al Govern tomar todas las medidas necesarias». Aragonès ha detallado que desde el Gobierno central han respondido positivamente a dejar la gestión en manos de la Generalitat.

Antes de la rueda de prensa los responsables del Govern se han reunido de forma urgente con los líderes de los grupos políticos del Parlament, a quienes han trasladado la gravedad de la situación. Además el Ejecutivo catalán ha asegurado que comparecerán de forma periódica ante el Parlament para dar explicaciones sobre todas las medidas que tomen.

«Es clave la anticipación de las medidas que tomamos desde las administraciones, como también el compromiso social. Pedimos a la ciudadanía que se quede en casa hasta que se habilite el estado de alarma que nos permita tomar estas medidas. Las imágenes que se produjeron el fin de semana pasado no se pueden repetir este», ha añadido el vicepresident. 

En las últimas horas, comunidades como el País Vasco, Extremadura o Asturias han solicitado al Ejecutivo central el estado de alarma para restringir la movilidad. Otras como Madrid o la Comunitat Valenciana han anunciado también toques de queda para limitar las reuniones durante la noche. 

Desde el Departamento de Salud siempre han sido reacios a pedir el estado de alarma, pero a la vez venían repitiendo en los últimos días que no descartaban ninguna medida siempre que conservasen las competencias. En el Consejo Interterritorial del jueves trasladaron que querían las “herramientas jurídicas habilitadas para poderlas aplicar cuando el Govern decida aplicar medidas de restricción de movilidad”. 

En este sentido, la consellera de Salud, Alba Vergés, no se cerraba a esa posibilidad en una entrevista en TV3 este viernes. Sin ser muy explícita, expresaba que si el Gobierno aprueba “una herramienta jurídica” que les dé “más facilidades” para aprobar restricciones, estarían a favor. 

La epidemia sigue disparada en Catalunya y en las últimas horas se han notificado 5.403 casos de coronavirus. Sin que se note todavía los efectos del cierre de bares y restaurantes, en vigor desde hace una semana, la presión hospitalaria sigue subiendo. En los últimos siete días, la ocupación de las UCI por COVID-19 ha crecido un un 50% y ahora mismo alrededor del 40% de las camas de críticos ya están ocupadas por enfermos de coronavirus.

https://www.eldiario.es/catalunya/govern-convoca-reunion-extraordinaria-viernes-valorar-si-pide-alarma_1_6317194.html

Crece la presión de las comunidades autónomas para que el Gobierno declare el estado de alarma en toda España

Crece la presión de las comunidades autónomas para que el Gobierno declare el estado de alarma en toda España

El recrudecimiento de la segunda oleada de la pandemia ha incrementado este viernes la presión que ejercen las comunidades autónomas para que el Gobierno central declare el estado de alarma en todo el país, con el objetivo de que así tengan un respaldo jurídico las restricciones a la movilidad que sean necesarias para atajar la segunda oleada de la emergencia sanitaria.

Euskadi, Extremadura, Asturias y Melilla han solicitado este viernes formalmente al Ejecutivo que declare la alarma en sus respectivos territorios. El Govern catalán tiene previsto celebrar esta tarde una reunión extraordinaria para decidir si también lo solicita. Y otras comunidades como la de Madrid, la Comunitat Valenciana o la Región de Murcia han anunciado, por su parte, sendos toques de queda para impedir la movilidad durante la noche, unas medidas que tendrán que ser ratificadas por los tribunales en las próximas horas.

La presión sobre el Ejecutivo para que declare la alarma en un Congreso de Ministros extraordinaria arreció después de la declaración institucional realizada este viernes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que advirtió de que la situación de la pandemia es «grave» dado que se han duplicado los contagios respecto al peor día de la primera ola del coronavirus en España y reclamó la colaboración de todos para reducir la expansión de la enfermedad al mínimo y evitar así un nuevo confinamiento como el de primavera.

Sánchez aplaudió además la colaboración del Gobierno con las comunidades autónoma al referirse a las medidas adoptadas en el Consejo Interterritorial de Salud este jueves en el que se aprobó una guía de respuesta temprana que resumió durante se comparecencia. El presidente reconoció que las actuaciones contemplan en el último escenario la aplicación del estado de alarma, pero dejó en manos de las autonomías su solicitud, insistiendo en que el Ejecutivo está preparado para poner en marcha «las medidas que sean necesarias».

Fuentes de Moncloa no descartan aplicar finalmente el estado de alarma en toda España aunque abogan por esperar a conocer cuántas son finalmente las comunidades autónomas que lo soliciten para tomar una decisión.

La comparecencia de Sánchez se producía menos de 24 horas después de que el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, anunciara que a partir del lunes se implantará el toque de queda en la Comunitat Valenciana, entre la medianoche y las 06.00 horas de la mañana, al menos hasta el 9 de diciembre, para tratar de frenar el avance de la pandemia. Puig explicó que el ejecutivo valenciano estaba a favor de «una medida unitaria para todo el territorio español», pero aclaró que algunas autonomías opusieron a la iniciativa en el Consejo Interterritorial del jueves, «lo que obliga a la Comunitat Valenciana a tomar sus propias decisiones».

También anunció este viernes una especie de toque de queda –aunque se negó a utilizar este término– el consejero de Salud de la Comunidad de Madrid, Francisco Ruiz Escudero. En la región se limitan las reuniones de doce de la noche a seis de la mañana solo a «convivientes». Además, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ha decidido implantar de nuevo medidas encaminadas a restringir la movilidad y los aforos en 32 zonas básicas de salud donde la incidencia del virus es mayor.

Aunque el jueves por la tarde la Consejería de Salud de la Región de Murcia consideraba que era el Gobierno central el responsable de adoptar la medida del toque de queda con los «instrumentos jurídicos que se consideren», este viernes el presidente murciano, Fernando López Miras, comunicaba a los alcaldes de la Región la petición del aval al Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM) para poder imponer dicha medida ante el avance del virus en la Comunidad.

En rueda de prensa, el presidente murciano, a preguntas de los periodistas, no pudo aclarar cuándo entrará en vigor el toque de queda –ni la fecha hasta la que se decretará– pero sí adelantó que estará vigente desde las 23.00 hasta las 6.00 horas, «y en ese espacio de tiempo no se podrá circular por las calles de la Región salvo por desplazamientos laborales o una urgencia médica». El objetivo, señalaba, es evitar reuniones «entre aquellos que siguen sin asumir que no estamos en una situación de normalidad» y ha citado «situaciones indeseadas como los botellones en la calle o las fiestas en domicilios particulares»; una «absoluta irresponsabilidad».

Unos minutos después de la declaración de Sánchez de este viernes, el lehendakari Iñigo Urkullu, pidió formalmente al presidente del Gobierno que declare el estado de alarma en el País Vasco y ceda su control a los presidentes autonómicos. El Gobierno vasco, una coalición de PNV y PSE-EE, cree que es tiempo de «intentar preservar la salud de toda la ciudadanía» y reclama que el «mando y gestión» del régimen excepcional sea delegado al Ejecutivo autonómico.

También solicitó el estado de alarma esta misma tarde el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, según adelanta La Nueva España, que explica que el Gobierno autonómico se reúne este viernes el Gobierno para aplicar en determinadas zonas medidas más restrictivas que las que plantea Sanidad.

Otro de los presidentes autonómicos que ya ha solicitado la alarma ha sido el de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que considera que de esta forma se tendrá «una base legal suficiente para restringir de manera clara la movilidad». Fernández Vara ha aclarado tras la celebración del segundo Consejo de Gobierno extraordinario de este viernes que no se trata de confinar a los ciudadanos en sus domicilios, “sino de limitar la movilidad y este esfuerzo de salud pública será mucho más sencillo con el estado de alarma”.

A estas comunidades autónomas se ha sumado también la ciudad autónoma de Melilla, que esta mañana solicitaba la aplicación del estado de alarma para poder adoptar medidas más restrictivas para hacer frente al virus.

Fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha explican a elDiario.es que llevan «toda la semana pidiendo el estado de alarma para el toque de queda y las mismas medidas en toda España». Y fuentes próximas a un presidente autonómicos socialista insisten en que «para que sean eficaces, tienen que ser las mismas medidas en toda España». La presidenta de La Rioja, Concha Andreu, dijo anoche por su parte, en una entrevista en TVE, que es necesario «un marco normativo» para poner en práctica el toque de queda.

https://www.eldiario.es/politica/crece-presion-comunidades-autonomas-gobierno-declare-alarma_1_6316987.html

Las tres llamadas de Sánchez a Ayuso que desembocaron en un estado de alarma en la Comunidad de Madrid

Las tres llamadas de Sánchez a Ayuso que desembocaron en un estado de alarma en la Comunidad de Madrid

Había tres opciones. Y fueron tres llamadas. La recta final de un choque de trenes que hace meses se veía venir, y que ha llevado a la Comunidad de Madrid a protagonizar el cuarto estado de alarma de la democracia. Un escenario que se podía haber evitado, y que llegó tras semanas de reuniones, resoluciones, mensajes y desencuentros. 

Esta es la pequeña historia de lo que ocurrió en las últimas 24 horas que van desde la sentencia de la Justicia madrileña hasta la publicación en el BOE de las nuevas restricciones en Madrid. 

Sánchez aterriza en Torrejón de Ardoz procedente de Argelia pasadas las 20 horas del jueves. Le espera una difícil gestión. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha tumbado las medidas de Madrid, y la capital de España –una bomba vírica, con la pandemia disparada– no sabe si irse de puente o quedarse en la ciudad. 

Cuando Pedro Sánchez aterriza, el Gobierno madrileño se encuentra enrocado. Después de que Ayuso pidiera diálogo, tras conocer la decisión judicial, las líneas están cerradas. El Gobierno regional no responde a los mensajes del Ministerio de Sanidad. También fracasan los intentos de mantener un encuentro del grupo bilateral creado para hacer frente a la segunda oleada. 

El presidente se reúne con su equipo de La Moncloa, que desde hace horas prepara el siguiente movimiento de ajedrez. En el gabinete quieren cerrar esta crisis de una vez por todas

Son las 21:30 de la noche. Pedro Sánchez descuelga el teléfono y llama a la presidenta de Madrid. 

Sánchez le traslada a Ayuso un ultimátum. Hay tres opciones y Madrid puede elegir el desenlace final. Pero las tres vías conducen a un mismo sitio: que la Comunidad de Madrid aplique en las próximas horas las medidas sanitarias necesarias para frenar la propagación de la pandemia; que cumpla con lo mismo que aprobaron las comunidades autónomas y que el Gobierno de Ayuso hace días que intenta impedir: el cierre perimetral de Madrid y de otras ciudades importantes de la Comunidad. Todo a las puertas del primer puente después del verano.

Las opciones que da Sánchez a Ayuso en esa llamada telefónica son estas tres.

La primera, que acepte aplicar la ley orgánica de Salud Pública de 1986, que confiere a las autonomías el poder para poner en marcha restricciones como las que pide el Ministerio de Sanidad. La misma ley que, por ejemplo, ha permitido a la Junta de Castilla y León confinar Palencia o León. Basta con que sea el Gobierno de Ayuso quien así lo solicite –cosa que no hizo en las medidas que trasladó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid unos días antes– para que el cierre de Madrid se pueda aplicar.

La segunda posibilidad es que sea Madrid quien pida el estado de alarma, y el Gobierno de Sánchez lo aprobará. 

La tercera no es una opción: es una consecuencia. Es lo que Sánchez advierte que hará si Ayuso sigue enrocada y se niega a tomar ninguna de las otras dos: decretar unilateralmente el estado de alarma en un Consejo de Ministros extraordinario que, en ese momento, estaba previsto para las 8:30 de la mañana. 

Ayuso pide tiempo para tomar su decisión y consultarlo con su equipo. Una hora y media después, los dos presidentes vuelven a hablar.

La segunda llamada llega sobre las once de la noche. Es Ayuso la que telefonea a Sánchez y le pide una prórroga: que le dé más tiempo para tomar una decisión. 

El presidente del Gobierno acepta y cambia la hora del Consejo de Ministros. De las 8:30 pasa a las 12:00. Ese retraso implica dos cosas. La primera, que Sanchez no podrá presidir la reunión del gabinete por su visita a Barcelona con el rey Felipe. La segunda, que se van a perder unas horas muy valiosas en la víspera de un puente en Madrid.

A pesar de estos dos contratiempos, Sánchez acepta. Da esas horas extra a Ayuso y retrasa el Consejo de Ministros. 

Es Ayuso quien entonces mueve ficha. Y convoca para el día siguiente, a las 9 de la mañana en la sede Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, a todo el poder conservador de la ciudad. No solo de su Gobierno autonómico, también del Ayuntamiento de Madrid.

Es una cumbre a la que acuden seis personas. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. El consejero de Justicia y hombre fuerte del gobierno de Ayuso, el juez Enrique López. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, el vicepresidente de Madrid, Ignacio Aguado. Y la propia presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Poco después, sobre las 9:45, se incorpora también a esa cumbre la vicealcaldesa, Begoña Villacís.

La reunión se produce en un clima de diálogo pero hay tensiones. No hay acuerdo en la decisión, como hace meses que tampoco existe unidad alguna en este gobierno regional. Tanto Ignacio Aguado como Begoña Villacís, ambos de Ciudadanos, intentan convencer a los representantes del PP de que no hay que ir al choque de trenes, en defensa de los intereses de los propios madrileños. En Ciudadanos apuestan por la opción 1 de las tres que Sánchez ofrece: utilizar la ley orgánica de Salud Pública de 1986, que permite evitar el estado de alarma y confinar Madrid. 

El PP se niega. Y especialmente se niega la propia Díaz Ayuso. Escucha a los presentes en la sala pero, cuando toma la palabra, sigue enrocada. Ayuso defiende internamente lo que lleva argumentando en público desde marzo, que todo esto es un movimiento contra ella, no contra Madrid. 

Quienes conocen a la presidenta argumentan que esta respuesta es sintomática. Y explica cómo hemos llegado hasta aquí. Isabel Díaz Ayuso vive esta crisis, esta pandemia, como un calvario personal: como una persecución ideológica contra ella de una suerte de enemigos cuyo único objetivo es su destrucción política. Ella es la víctima. No los que padecen la enfermedad. 

Poco antes de las once, Almeida decide abandonar la reunión por otro compromiso de agenda: un acto conmemorativo por la Fiesta Nacional. Se queda Villacís como representante del Gobierno municipal. Y Ayuso acaba imponiendo su decisión: Madrid no aplicará esa ley orgánica que le permite confinar. Tampoco pedirá el estado de alarma. 

Si Sánchez quiere cerrar la ciudad, que sea Sánchez quien apruebe el decreto del estado de alarma. Ella no va a colaborar.

Mientras tanto, en La Moncloa, el Gobierno se prepara para actuar. Se había advertido a los ministros que fueran puntuales. Preocupaba que cualquier imprevisto pudiera suponer una falta de quórum ante una decisión tan trascendente como la que había que tomar. Dan las doce. Se cumple el plazo. Al filo del mediodía se reúne el Consejo de Ministros presidido por Carmen Calvo –Sánchez está en Barcelona con el rey–. 

La vicepresidenta primera envía un mensaje a Ignacio Aguado para comunicarle que comienza la reunión del gabinete sin que Ayuso haya llamado a Sánchez. Aguado no responde. No ve el mensaje hasta tiempo después. 

Pasadas las 12 de la mañana, Ayuso se decide a llamar.

El alcalde, la vicealcaldesa, el consejero de Sanidad, el de Justicia, el vicepresidente… todos se van. Y Ayuso se queda sola, con el teléfono y la decisión. La última llamada la hace acompañada de su auténtico hombre fuerte: el todopoderoso Miguel Ángel Rodríguez, «MAR», el exsecretario de Comunicación de José María Aznar.

Rodríguez es más que un jefe de gabinete. Es más que un asesor. Se ha convertido en la mano derecha de Ayuso, contra el propio criterio del PP de Pablo Casado, que no se fía de él. Ayuso confía en MAR y en el Gobierno de Madrid todo pasa por él.

A diferencia de otros jefes de gabinete de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez ha instalado su despacho en uno de los lugares más nobles de la sede de Gobierno, justo adyacente a la enorme habitación en la que se celebran los consejos de Gobierno –en el balcón de ese sala, que da la Puerta del Sol, es desde donde se declaró la II República en 1931–. Al lado de esa gran sala hay una salita, a la que se accede desde una puerta a la derecha. Es el despacho de MAR.

Cuando MAR decidió instalarse allí y no en el despacho más discreto que el jefe de gabinete solía ocupar, otro asesor le respondió:

–Pero es que aquí es donde toman café los consejeros.

–Pues que les den–, dicen que respondió MAR.

Es en ese despacho de Miguel Ángel Rodríguez, desde donde la presidenta de Madrid realiza la tercera llamada, la definitiva, a Pedro Sánchez. Fuera de tiempo, con MAR a su lado, Ayuso comunicó al presidente del Gobierno su decisión. 

Sánchez le responde que «hay que proteger la salud pública y que se aprobará el estado de alarma» y le pide sin éxito apoyo en la decisión. El Gobierno ya iba contra reloj y la incertidumbre de los ciudadanos, en aumento. Existía el temor a que las autovías de salida de Madrid se llenasen de madrileños escapando de puente, antes de que el BOE les pudiera atrapar.

El tiempo corre. Y el Consejo de Ministros tarda más de lo habitual. La previsión de Moncloa era que el decreto se despacharía en poco más de media hora; un mero trámite. No fue así. Se prolongó durante más de dos horas. 

Ante la ausencia de Sánchez, la vicepresidenta Carmen Calvo presidió la reunión. Como suele ser habitual, la vicepresidenta repartió el texto en el que había trabajado la tarde y la noche anterior junto a su equipo de la Moncloa.

Algunos ministros toman la palabra para plantear críticas al decreto. Entre ellos, dos jueces: Margarita Robles y Juan Carlos Campo, según confirman varias fuentes gubernamentales a elDiario.es. Robles es la primera en lanzar la crítica, muy vehemente según algunos de los dirigentes consultados, y el ministro de Justicia apoya la moción. 

El debate obligó a hacer algunos retoques en el texto. Estaba previsto publicarlo en el BOE a las 14:00. Se retrasó hasta las 16:47. Para entonces, ya había controles policiales en las salidas de las ciudades confinadas, especialmente en Madrid. También algunos atascos en las principales autovías de la ciudad.

En medio del debate jurídico, varios ministros plantean que la reunión del Gabinete debía afrontar las repercusiones políticas de esta decisión. También la mejor manera de comunicar al país una medida así. El primero en hacerlo fue el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, a quien secundan la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, y el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. «Es evidente que este decreto había que explicarlo bien», expresa una ministra consultada por elDiario.es. 

Para entonces, el Gobierno de Madrid ya ha salido al ataque, aunque no lo hace Ayuso directamente sino que le toca al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero. «Vamos a pedir cada día que se levante ese estado de alarma porque los datos nos avalan», declara el responsable de salud de la región más azotada por la COVID-19. También defiende «el plan» de la Comunidad de Madrid, que aún hoy prefiere cerrar solo algunos distritos.

Conscientes del enfrentamiento que preparan la Puerta del Sol y el PP, en el Gobierno deciden contraatacar. Sale el ministro de Sanidad, Salvador Illa. No es el más duro, no es el más vehemente, aunque en esta ocasión no tiene intención de callar.

«La presidenta de la Comunidad de Madrid ha decidido no hacer nada», sentencia Illa con un tono mucho más contundente del habitual. «Proteger la salud de los madrileños es indiscutible y que hay transmisión comunitaria también lo es».

«La paciencia tiene un límite. No hay más ciego que el que no quiere ver», concluye el ministro de Sanidad.

https://www.eldiario.es/politica/tres-llamadas-sanchez-ayuso-desembocaron-alarma-comunidad-madrid_1_6283159.html

El Gobierno decreta el estado de alarma para cerrar Madrid

El Gobierno decreta el estado de alarma para cerrar Madrid

No ha habido acuerdo. El Gobierno de Pedro Sánchez decreta el estado de alarma en la Comunidad de Madrid para mantener el cierre perimetral de la capital y de nueve ciudades después de que la justicia tumbara esas medidas por un defecto de forma. El Boletín Oficial del Estado publicará el decreto a las 14 horas tras ser aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario este viernes y entrará en vigor en ese momento. El presidente se lo ha comunicado a Isabel Díaz Ayuso en una llamada telefónica que se ha producido cuando expiraba el plazo que le dio esta noche para llegar a un acuerdo que pasaba por tres opciones: que el Gobierno regional dictara una nueva orden, que se decretara la alarma conjuntamente o que lo hiciera directamente el Gobierno. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha rechazado el cierre perimetral de las diez ciudades y ha apostado por volver al confinamiento por zonas básicas de salud, una medida que es insuficiente para el Gobierno central.

Al filo del mediodía, Moncloa ha informado del inicio de la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Era la hora a la que expiraba el plazo que le había dado a Isabel Díaz Ayuso para aceptar una de las opciones para mantener las restricciones de movilidad que revocó la justicia. Pedro Sánchez convocó a su gabinete este jueves por la noche de urgencia ante la posibilidad de decretar el estado de alarma en Madrid si no había un entendimiento con el Gobierno regional, al que planteó decretar esa medida conjuntamente o que fuera la Comunidad la que impusiera de nuevo las restricciones a través de una nueva orden. «El presidente fue claro ayer y ha habido margen para tener una respuesta de la Comunidad de Madrid», han asegurado fuentes de Moncloa en ese momento.

«El Presidente le dio a la presidenta ayer tres escenarios. Incluso le dijo que por cortesía podía retrasarse un poco el Consejo de ministros de las 8:30 a las 12:00. No le ha llamado», explicaban en presidencia del Gobierno. Por su parte, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, se ha puesto en contacto con su homólogo regional, Ignacio Aguado, para comunicarle que acaba de arrancar el Consejo de Ministros y que la presidenta no ha llamado al presidente», agregan esas fuentes. La conversación entre ambos mandatarios se ha producido poco después. «La Comunidad de Madrid pide más tiempo. El presidente le ha traslado que hay que proteger la salud pública ya y que se aprobará el Estado de Alarma. Han acordado que en los próximos 15 días los equipos seguirán hablando de los escenarios», han explicado fuentes gubernamentales.

El decreto del estado de alarma contiene las mismas restricciones que entraron en vigor la semana pasada, aunque fueron anuladas por la justicia por problemas de habilitación jurídica para llevarlo a cabo. La opción del estado de alarma permite dar cobertura legal a esa limitación de la movilidad de los ciudadanos en Madrid y las otras nueve ciudades madrileñas con un mayor nivel de incidencia del virus. El Gobierno tiene la potestad de recurrir a esa herramienta excepcional en virtud del artículo 116 de la Constitución en todo el territorio nacional o una parte del mismo por un periodo máximo de quince días. El Ejecutivo tendrá que dar cuenta en el Congreso de esa medida adoptada, aunque no es necesario su aval para esta primera quincena. En el caso de que el Gobierno pretendiera prolongarlo sí necesitaría la autorización del Parlamento.

El despliegue de controles se producirá desde primera hora de la tarde para vigilar el cumplimiento de las restricciones a la movilidad impuestas por el estado de alarma que decretará el Gobierno. Según fuentes del Ministerio del Interior, el dispositivo de seguridad de Policía Nacional y Guardia Civil está preparado y los directores adjuntos operativos de ambos cuerpos conocen ya el despliegue de sus efectivos en la región. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, responsable de la policía municipal en la ciudad, se ha mostrado contrario a la aplicación en sucesivas entrevistas.

El Gobierno madrileño ha afrontado dividido esta situación. La presidenta del PP era partidaria de recuperar los confinamientos perimetrales basándose en las zonas básicas de salud -un planteamiento que para el Ejecutivo central fue desde el principio insuficiente- mientras que Aguado prefería optar por una nueva orden que incluyera las restricciones que tumbó la justicia pero solucionando el fallo de forma que permitió al TSJM tumbar la orden, como hizo el Gobierno de Castilla y León que ha conseguido la ratificación del TSJ de la autonomía.

Pero la propuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid sigue siendo su modelo de zonas básicas de salud pese a que esta opción no estaba prevista entre las opciones que el Gobierno ofrecía. No obstante, Ayuso ha optado por no comparecer y el encargado de comunicar esa decisión a la opinión pública en un día tan importante ha sido el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en una rueda de prensa, en la que ha defendido que el Ejecutivo autonómico «tiene un plan y está funcionando».

«Es un plan basado en las zonas básicas de salud, que nos permite tomar las decisiones estratégicas para contener el virus», ha defendido Escudero que ha explicado que la nueva propuesta endurecería los umbrales para que tuvieran restricciones las áreas con una incidencia acumulada de 750 casos por 100.000 habitantes los últimos 14 días. Afectaría a 51 zonas, ha asegurado Escudero. «Es algo que la Comunidad de Madrid tiene testado», ha proseguido.

El consejero de Sanidad ha asegurado que tendrá que ser el Gobierno el que explique qué pasa ahora cuando entre el vigor estado de alarma en la región. «En el momento que se haya decretado son ellos los que asumen la competencia», ha señalado. «Tendrán que decir qué tienen pensando con los madrileños. Va a resultar muy difícil entender que se aplique cuando las decisiones que ha tomado la consejería de Sanidad, con todo su equipo técnico, van con un descenso claro desde el punto de vista epidemiológico y asistencial», ha insistido Escudero en defender la mejoría de los datos cuando este jueves la propia Ayuso pedía a los madrileños que no salieran de viaje durante el puente.

Respecto a los datos, el consejero ha sostenido que el Ministerio de Sanidad les “felicitó” por la evolución de los cifras antes de decretar el estado de alarma. “Fuimos felicitados, pero luego sale la decisión política que va en contra de sus técnicos. No nos dieron la más mínima opción”, ha reprochado Escudero. Una versión de los hechos que contrasta con las tres opciones que el Gobierno de España asegura que dio a Ejecutivo de Ayuso: rehacer la orden para permitir el cierre perimetral de Madrid, convocar autónomamente el estado de alarma o, en el último caso, forzarlo por parte del Consejo de Ministros.

En una intensa reunión en la Puerta del Sol que ha durado horas se han constatado las diferencias de criterio entre Ayuso y su vicepresidente, que Escudero ha enmarcado en la propuesta de diferentes “opciones”. “La decisión se ha producido finalmente en el sentido que conocen”, ha concluido el consejero. Sin embargo, Aguado ha lamentado después que se haya llegado a este escenario: «La declaración del estado de alarma en Madrid era evitable. Había alternativas. Lamentablemente los políticos hemos vuelto a fracasar. Las consecuencias las pagan los ciudadanos. Mis disculpas por ello», ha lamentado en su cuenta de Twitter.

https://www.eldiario.es/madrid/consejo-ministros-reune-decretar-alarma-madrid-falta-respuesta-ayuso_1_6281004.html

El Gobierno planea el estado de alarma para Madrid a la espera de la reacción de Ayuso tras la anulación de las restricciones

El Gobierno planea el estado de alarma para Madrid a la espera de la reacción de Ayuso tras la anulación de las restricciones

Isabel Díaz Ayuso empieza a agotar la paciencia de Pedro Sánchez. El Gobierno regional ha ignorado durante toda la jornada del jueves las comunicaciones del Ministerio de Sanidad para mantener una reunión bilateral durante el día en la que abordar la situación tras la anulación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de las restricciones aplicadas la semana pasada para cerrar la capital y nueve ciudades con una alta incidencia de la COVID-19. Tanto el presidente como el ministro habían manifestado su intención de consensuar las nuevas medidas con el Ejecutivo regional, que ha optado por trabajar de forma unilateral en una nueva orden, pese al llamamiento del Gobierno central y a que la presidenta regional había manifestado inicialmente esa intención. El nuevo desplante de la Comunidad de Madrid ha ido caldeando los ánimos en Moncloa y en el Ejecutivo de Sánchez han empezado a trabajar en un plan de estado de alarma para la comunidad a la espera de cuáles sean los próximos pasos de Ayuso, señalan fuentes gubernamentales.

Nada más conocerse la anulación de las medidas por parte de la justicia, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, había anunciado una convocatoria urgente del grupo COVID-19 que se creó entre Sanidad y el Gobierno regional para «buscar la forma de responder a este posicionamiento judicial». «Estamos seguros de que la Comunidad de Madrid coincidirá en este planteamiento», ha expresado en el Congreso, durante una comparecencia que estaba ya prevista. Sánchez ha seguido esa misma línea en una comparecencia ante los periodistas en Argelia en la que no ha descartado la activación del estado de alarma en la Comunidad de Madrid como fórmula para limitar la movilidad de los ciudadanos tras el varapalo judicial, pero ha dejado clara su intención de consensuar esas medidas con Ayuso.

“Esos instrumentos el Gobierno siempre los ha contemplado -ha expresado-. Si la Justicia nos dice que este no es el mecanismo, tendremos que evaluarlo con la Comunidad de Madrid y tomar las decisiones oportunas”. Sánchez ha insistido en un encuentro entre ambos gobiernos. Desde Sanidad han enviado dos mensajes para concertar la cita: uno a la vicepresidencia de Ignacio Aguado y otro a la consejería de Sanidad. Ninguno de ellos ha obtenido respuesta. En Moncloa, mientras tanto, trabajaban en varias alternativas sin descartar ninguna. «Si tampoco se puede negociar… veremos», expresaba una fuente gubernamental. Para ese momento el presidente acababa de aterrizar en Moncloa.

Pasadas las 20.30 horas de la tarde, el Ejecutivo de Ayuso aún no había decidido si reunirse con el ministro Salvador Illa. El equipo técnico de la Consejería de Sanidad junto al consejero, Enrique Ruiz Escudero, ha estado toda la tarde de este jueves reunido para decidir la orden con las nuevas medidas restrictivas después de que hayan decaído las de movilidad. A pesar de que la propia presidenta madrileña había pedido durante su comparecencia sin preguntas un encuentro bilateral este mismo jueves para abordar de forma conjunta la respuesta al fallo judicial, finalmente desde el Gobierno regional decidían elaborar su propia orden sin contar con el ministerio.

El Ejecutivo de Sánchez se mantiene a la expectativa de los próximos movimientos que lleguen desde la Puerta del Sol, pero con la paciencia al límite después de haber peleado las medidas que finalmente ha anulado la justicia hasta el último segundo. Tras varios vaivenes, el Gobierno regional aceptó incrementar las restricciones en las grandes ciudades y así se aprobó en el Consejo Interterritorial de Salud, aunque la Comunidad de Madrid se descolgó del acuerdo. Finalmente, aplicó las medidas a regañadientes.

El PP considera ahora que la justicia ha dado «la razón» a la presidenta autonómica mientras el Gobierno baraja la aplicación del estado de alarma para que no haya dudas respecto a la legalidad de la restricción de la movilidad. A pesar de que el cierre de ciudades se ha aceptado por otros tribunales, en casos como Ourense, el auto del TSJM supone un golpe para el Ejecutivo y cuestiona que no se haya llevado a cabo en todo este tiempo una reforma legislativa para permitir esa medida sin necesidad de recurrir al estado de alarma. «Resulta llamativo que ante el escenario sanitario descrito no se abordara una reforma de nuestro marco normativo más acorde con las confesadas necesidades de combatir eficazmente la pandemia del Covid-19 y afrontar la grave crisis sanitaria que padece el país, pese al consenso doctrinal existente acerca de que la regulación actual de los instrumentos normativos que permiten la limitación de derechos fundamentales (…) resulta ciertamente deficiente y necesitada de clarificación».

Durante la primera oleada de la pandemia, el Gobierno manifestó su intención de reformar el paquete legislativo de sanidad y salud pública para poder hacer frente a los rebrotes y el propio Sánchez se lo trasladó a los presidentes autonómicos en una reunión el pasado 10 de mayo. Sin embargo, el Ejecutivo ha descartado desde el levantamiento del estado de alarma llevar a cabo esos cambios normativos aduciendo que la legislación vigente es suficiente para las medidas que se ponen en marcha para hacer frente a los rebrotes.

https://www.eldiario.es/politica/gobierno-planea-alarma-madrid-espera-reaccion-ayuso-anulacion-restricciones_1_6279877.html

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