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El Gobierno naufraga en su primer intento de lograr un apoyo parlamentario amplio a sus medidas de reconstrucción

El Gobierno no ha logrado su objetivo de recabar un amplio apoyo parlamentario en la comisión de reconstrucción social y económica. Al menos en su primer intento. Los trabajos de la comisión, que se han extendido durante dos meses, han terminado este viernes con la votación de los respectivos informes de los cuatro grupos de trabajo. Los documentos han sido aprobados con el apoyo de los 155 diputados del PSOE y de Unidas Podemos y algunos votos puntuales para cada uno de ellos.

La ausencia de Vox, que se ha autoexcluido de la votación, ha permitido que los demás grupos mantengan sus posiciones negociadora hasta la próxima, y última, oportunidad: el debate en Pleno de los dictámenes finales el próximo 22 de julio y cuyo cumplimiento por parte de las administraciones dependerá de la voluntad política, ya que no existe vinculación legal para hacerlo.

Pedro Sánchez planteó en el momento álgido de la pandemia unos nuevos «pactos de la Moncloa» para afrontar con el mayor apoyo político y social posible los estragos de la crisis que ya entonces estaba claro que sería profunda. La negociación con el líder del PP, Pablo Casado, trasladó el marco de las conversaciones al Congreso, en una comisión parlamentaria subdividida en cuatro grupos de trabajo: Economía, UE, Sanidad, Políticas Sociales y Sistema de Cuidados. 

En una votación que se ha extendido durante más de cinco horas, con cientos de enmiendas debatidas, muchas de ellas transaccionadas sobre la marcha, los partidos del Gobierno no han logrado mantener los apoyos de la investidura y apenas han ganado, en tres de los documentos, el de Ciudadanos. Los equilibrios para mantener una aritmética parlamentaria variable no solo no han logrado el objetivo de formaciones que votaron contra la investidura y han enfadado en algunos momentos a los posibles aliados.

Desde el principio la pretensión de los partidos del Gobierno ha sido la de acumular un amplio apoyo parlamentario. Por eso pactaron una propuesta de conclusiones de mínimos y con elementos muy generales. De los documentos quedaron fuera medidas que se habían anunciado, como el impuesto a las grandes fortunas al que Pablo Iglesias no ha renunciado del todo o la derogación de la reforma laboral, que al final ha provocado una división entre los dos socios de la coalición. 

También desde el PP y desde Ciudadanos se hicieron algunas concesiones, más en las formas que en el fondo en el caso de los de Casado, como han demostrado la votación de este viernes.

La posición final de cada uno viene a confirmar la sima ideológica que separa a los bloques que se conformaron tras las elecciones del 10N. El PP rechaza los cuatro documentos. En dos de ellos, Economía y Políticas Sociales, ha votado en contra principalmente por la política fiscal del Ejecutivo –que planea una subida de impuestos a las rentas más altas y a las grandes empresas, a lo que se opone de plano el PP– y por la decisión del PSOE y de Unidas Podemos de mantenerse firmes en que la inyección de inversión que se acuerde en materia de Educación irá destinada «a los centros de gestión pública directa», lo que deja fuera a la concertada.

Lastra acusa al PP «de aliarse con la crisis»

Los de Casado, sin embargo, se abstienen en los bloques de Sanidad y Unión Europea, en los que la dirección del PP ve posible el pacto con el Ejecutivo antes del Pleno del día 22. Fuentes del Gobierno sostienen que en las negociaciones lideradas por Ana Pastor el PP ha insistido en incluir en las conclusiones la necesidad de imponer el copago sanitario, algo que el Ejecutivo de coalición ha rechazado. Los populares pretenden que el Ejecutivo asuma que «falló el sistema de detección epidemiológica» de la pandemia, que «se llegó tarde y no se pusieron los medios necesarios» desde el inicio. También reclama la creación de una agencia estatal sanitaria, así como medidas que «unifiquen» los sistemas autonómicos.

En política europea, el PP ha insistido en la materia fiscal. «Si el Gobierno socialista y de Podemos lo que pretende es que con la excusa del fondo de reconstrucción se suban los impuestos a los españoles, les decimos no», señalaba este viernes la propia Pastor en una comparecencia en el Congreso. Y añadía: «en la Unión Europea hay que ser solidarios y responsables». Además, el PP ha reclamado que PSOE y Unidas Podemos retiren del documento el punto referido a un acuerdo ente Gibraltar y las zonas españolas adyacentes.

En todo caso, el PP cree que el de este viernes es solo un paso hacia el pacto que deberá llegar en el Pleno del día 22, y hacen un balance positivo del diálogo con el Gobierno de las últimas semanas. 

La reacción del PSOE no va en ese camino. Su portavoz, Adriana Lastra, ha dicho ante los medios que para Casado «solo parece existir la política de la tierra quemada y la confrontación a cualquier precio aunque el precio lo paguen todos los ciudadanos». 

«Si algo ha dejado claro esta pandemia es la necesidad de la sanidad pública y no basta con los aplausos hay que comprometerse con los hechos», ha añadido Lastra, quien ha acusado a Casado de «aliarse con la crisis».

Si el acuerdo no ha sido posible con el PP, Vox directamente no ha participado en la negociación de las propuestas para la reconstrucción tras la pandemia. 

Desde el PSOE se han felicitado por los acuerdos sí alcanzados, como el de Ciudadanos. El partido de Inés Arrimadas apoyará tres de los cuatro dictámenes, según anunciaba su portavoz adjunto, Edmundo Bal. Como el PP, Ciudadanos rechaza que el documento de Políticas Sociales y Sistema de Cuidados deje fuera a la educación concertada

El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, ha asegurado que en los otros tres documentos sus 10 diputados sí apoyarán las propuestas de PSOE y Unidas Podemos tras aceptar estos una treintena de enmiendas. Y ha reclamado, además de las ayudas a la concertada, que los partidos del Gobierno dejen fuera del acuerdo final a «los nacionalistas y los separatistas».

El ‘no’ de los aliados de la investidura 

Precisamente los grupos vascos y catalanes, que fueron claves en la investidura de Pedro Sánchez, tampoco han apoyado de forma generalizada los documentos de PSOE y Unidas Podemos. EH Bildu, que vio como el PSOE obligaba a repetir una votación para desmarcarse de una enmienda que abogaba por derogar la reforma laboral del PP, ha votado en contra de los cuatro documentos.

El grupo independentista ha acusado al Gobierno de «no recoger medidas básicas para la protección de la mayoría social» y pactar «con la derecha». 

En ERC tampoco han optado por apoyar al Ejecutivo de coalición al rechazar tres de los cuatro informes. En el de la UE, han optado por la abstención.

En cuanto al PNV, su posición ha sido sendos noes en los documentos de Sanidad y Políticas Sociales, después de que su portavoz, Aitor Esteban, haya denunciado un la intención «recentralizadora» del Gobierno. En el documento económico se han abstenido y en el de la UE sí han votado a favor.

Los equilibrios que han buscado los partidos del Gobierno, especialmente el PSOE, han provocado también el enfado de algunos aliados. Es el caso de Más País-Equo. En la sesión del miércoles en la resolución del grupo de trabajo sobre Economía habían pactado una enmienda que pedía que las empresas que reciban ayudas no podrán repartir dividendos. Dos días después, otra enmienda, esta vez con Ciudadanos, terminaba con esta medida.

Durante la sesión también se han producido errores, como el de Unidas Podemos apoyando una enmienda de PP, Ciudadanos y Junts per Catalunya a favor de la mochila austriaca. Al detectar el error, el portavoz confederal ha reclamado repetir la votación, pero el presidente de la comisión, Patxi López, lo ha impedido. Fuentes de Unidas Podemos aseguran que recurrirán la decisión.

En cualquier caso, tanto este error como todas las conclusiones aprobadas este viernes serán objeto de revisión el próximo 22 de julio en el Pleno. Será la segunda y última oportunidad del Gobierno, los partidos que lo apoyan y el resto del arco parlamentario de alcanzar un amplio acuerdo sobre las bases de la reconstrucción social y económica provocadas por la crisis del coronavirus.

https://www.eldiario.es/politica/Gobierno-naufraga-parlamentaria-reconstruccion-Covid-19_0_1044646192.html

Las Comunidades se niegan a reducir el número de alumnos por aula y sumarán como mucho un docente más por centro

Catalunya contratará 5.000 profesionales para sus colegios y la vuelta a clases será presencial para todos; Madrid propone que los alumnos acudan a los centros por turnos y, por el momento, no aumentará su plantilla docente; Euskadi, entre una y otra: la vuelta es presencial, por lo que considera que no necesita docentes nuevos; Andalucía anuncia 6.500 contrataciones y permitirá «agrupar» dos asignaturas distintas para compartir aula. Castilla y León y Aragón prevén contar con más docentes, pero no los cuantifican todavía.

Son algunos ejemplos, los ya conocidos o anunciados, de los planes de las comunidades autónomas de cara a la vuelta al colegio en septiembre. Cada consejería está eligiendo su propio camino para organizar el retorno, y si tienen algo en común es que el metro y medio de distancia de seguridad mínima entre alumnos parece ya casi una ocurrencia lejana: que vivan las «agrupaciones estables de convivencia» y las mascarillas.

Tampoco parece que ninguna haya abrazado la idea de bajar las ratios que se estuvo barajando e incluso casi poniendo como única solución posible durante semanas. Los 6.260 profesores que ha anunciado Andalucía no llegan a sumar un docente en cada uno de los 6.487 centros educativos de la comunidad, aunque para repartirlos se priorizarán algunos centros sobre otros. Los 5.000 de Catalunya prácticamente se corresponden con sus 4.608 colegios. Y estas son las que más contrataciones han anunciado. Madrid está en el cero, Murcia y Euskadi también, al menos de momento. Desde Aragón no especifican, pero advierten de que ya tienen las ratios «bastante bajas», por lo que no se esperan grandes movimientos. Castilla y León también anuncia que sumará profesores en un número todavía indeterminado.

La decepción entre el profesorado es palpable. No es que el sector haya sido una balsa de aceite precisamente durante estos meses, pero la decisión generalizada de obviar las recomendaciones de mantener la distancia de seguridad y la renuncia de la mayoría de las comunidades a bajar las ratios de alumnos por clase por la vía de contratar más profesorado irrita a los docentes (en Madrid suenan tímidos tambores de huelga), preocupados por lo que consideran un ninguneo hacia ellos.

«Teníamos esperanzas de que se rebajasen las ratios cuando la ministra [Isabel Celaá] habló de clases de 15 alumnos. Incluso alguna comunidad llegó a mencionar 12. Pero todo eso se ha desvanecido, no sé si será porque la pandemia está algo mejor que hace un mes, aunque nosotros creemos que es una cuestión presupuestaria», desliza José Ramón Merino, responsable de Política Educativa del sindicato STES.

«Algunas comunidades van a aprovechar para volver a las aulas como si nada hubiera pasado», lamenta Francisco García, responsable de Educación de CCOO. «La perspectiva para septiembre es que pase lo mismo que ha pasado en Francia o Israel cuando han abierto estos meses: han tenido que cerrar de nuevo algunos centros por casos confirmados o sospechosos», coincide Merino.

Por eso consideran básico ampliar las plantillas, para reducir ratios y por ende, tanto las posibilidades de contagio como los efectos en caso de que se produzcan. «Las contrataciones que se están anunciado son insuficientes. Nosotros hicimos un cálculo en base a los 15 alumnos por aula que figuran en las recomendaciones del Ministerio de Educación y eso significaba abrir 87.000 unidades más, o sea, un total de 166.000 profesores», expone García, quien recuerda un estudio de la Universidad de Granada que calculaba que los contactos cruzados de un grupo de 20 alumnos rondaban las 800 personas en dos días. «Pues imagina 30».

Se puede olvidar García de los 166.000 docentes extra. Hay regiones, como Madrid, que no contemplan contratar un solo profesor más si no hay un empeoramiento de las condiciones sanitarias que fuerce el cierre de centros. Cuestionan los directores madrileños para qué les preguntó la Consejería cuántos docentes extras calculaban que podrían necesitar de cara al próximo curso. Los cuatro profesionales extra que estimó José que necesitaría para su colegio, de 500 alumnos, cayeron en saco roto.

Si las tres comunidades más pobladas (Andalucía, Catalunya y Madrid), que suman más de la mitad de los 8,2 millones de alumnos que tiene el sistema, anuncian 11.000 en conjunto, raro será que el desembarco de nuevos docentes llegue a los 20.000 en todo el país.

Como si nada hubiera pasado

Los representantes de los profesores tienen la sensación de que la mayoría de las comunidades están actuando bajo la esperanza, basada en nada, de que en septiembre todo sea normal o casi. «Ahora resulta que el metro y medio ya no es tan importante y las comunidades pueden elegir entre eso y la mascarilla», comenta Raimundo de los Reyes, presidente de la federación de asociaciones de directivos de instituto Fedadi.

Y esto aplica a los más mayores (Secundaria y Bachillerato), que sí tendrán obligación de llevar protección si no pueden mantener el metro y medio recomendado (o más bien cuando no puedan, dado que sin más profesores ni más espacio no hay alternativa). Los más pequeños (Infantil y Primaria) acudirán a los centros en «grupos de convivencia estables» y aislados entre sí que no tendrán que mantener la distancia ni llevar mascarillas por su edad.

Estos grupos, lamentan los profesores, han sufrido un proceso similar al del metro y medio. En un principio iban a ser de 15, ampliables excepcionalmente a 20. Luego desapareció el tope, que ahora lo marcará la ratio (hasta 20 en Infantil y 25 en Primaria). Para mantenerlos aislados, las comunidades proponen realizar turnos de entrada y salida diferenciados.

«No creemos que se pueda llevar a cabo», asegura Merino, de STES. «Quizá en un colegio pequeño, con 3 o 4 unidades, se puedan establecer turnos de entrada. Pero en uno no digo ya grande, sino normal, es imposible. No vas a poner 20 horarios de entrada y salida distintos».

«Las condiciones pueden ser horrorosas»

También hay preocupaciones más mundanas, pero no menos importantes. Juntar a 30 alumnos y un profesor o dos en septiembre en un espacio de 50 o 60 metros cuadrados, todos con mascarilla porque no estarán respetando la distancia de seguridad, puede ser complicado según dónde.

«Las condiciones de calor en regiones como esta [Murcia] pueden ser horrorosas. Veo complicado que se pueda aguantar así», sostiene De los Reyes, director en un centro. «Y encima pretender que esa clase sea productiva».

De fondo sobrevuela otra incógnita. ¿Qué va a suceder con los 2.000 millones de euros para Educación del fondo especial COVID-19 que se van a repartir en septiembre entre las comunidades autónomas? Cada una puede destinar su parte –aún sin desglosar– a lo que quiera, sea educación pública o privada concertada, sea a contratar profesores o construir escuelas.

García advierte de que ni siquiera está garantizado que todos los fondos se vayan a utilizar para Educación: «En el Real Decreto que los aprobó pone ‘fundamentalmente para educación’, con lo que si algún presidente decide financiar rotondas o subir la financiación del cheque escolar del Bachillerato, lo hará».

De los Reyes es escéptico, pero apunta a resolver la desconexión que muchos alumnos han sufrido durante el confinamiento. «Habrá que ver bajo qué criterios se distribuye este dinero y qué llega a cada centro. Muchos estamos haciendo planes para contar con medios que ofrecer a alumnos y profesores que no los tengan. Espero que lleguemos a un nivel mínimo para que no se dé la marginación que ha sufrido una parte del alumnado».

Merino recuerda además una cuestión que no parece que se esté planteando mucho: «Las comunidades también pueden aumentar sus propios presupuestos. Pueden decidir aumentar unas partidas en detrimento de otras».

Por último, la comunidad educativa está pendiente de lo que suceda con los fondos que se dediquen a la educación dentro del plan de reconstrucción social y económica que debate el Congreso estos días. El PSOE y Podemos plantean que esa partida, aún sin determinar y diferente de los 2.000 millones de euros que ya están aprobados, sea exclusivamente para la escuela pública. Partidos como el PP, Ciudadanos y el PNV rechazan que la concertada se quede fuera. La negociación sigue. Y la cuenta atrás para septiembre ya ha comenzado.

https://www.eldiario.es/sociedad/Adios-comunidades-disenan-estables-mascarillas_0_1043946070.html

El dueño del Remdesivir pone precio al primer tratamiento aprobado para la COVID-19: 2.000 euros por paciente

La farmacéutica estadounidense Gilead ha puesto precio comercial a su antiviral Remdesivir, el primer tratamiento contra la COVID-19 que ha contado con el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento: 2.000 euros por paciente.

El consejero delegado de la empresa, Daniel O’Day, ha explicado cómo han puesto el precio a su fármaco en un comunicado público. «No existe un libro de reglas para poner precio a una nueva medicina durante una pandemia», ha escrito el directivo. Sin embargo, sí que ha indicado que han aplicado un baremo «muy por debajo del valor» que ofrece el medicamento. Gilead se basa en que los resultados preliminares del ensayo clínico llevado a cabo por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas mostraba que los pacientes recibían el alta cuatro días antes. «Eso resultaría en un ahorro en gasto hospitalario de 12.000 dólares», ha calculado O’Day. 

Aplicando un patrón de tratamiento de cinco días, Gilead ha calculado cobrar unos 340 euros por vial y un precio total de algo más de 2.000 euros por persona tratada con este antiviral que se diseñó para pacientes infectados con el virus del ébola y que no alcanzó la autorización final al paralizarse el proceso cuando remitió el brote de la enfermedad. Con el brote mundial de SARSCov-2, un virus de otra familia, y la pandemia de COVID-19 que ha provocado el patógeno, se ha observado cómo funcionaba este compuesto en los nuevos pacientes. Los estudios han mostrado que alivia la condición de los pacientes graves hospitalizados, según relató la Agencia del Medicamento. 

La farmacéutica afirma que ha tomado la decisión de poner un precio único a su producto para no tener que negociar país por país y así acelerar el acceso al producto. Esas negociaciones se realizan entre las autoridades sanitarias y la empresa en virtud del volumen de tratamientos previsto. «Este precio será ofrecido a todos los gobiernos de países desarrollados donde se autorice Remdesivir», ha añadido el el directivo.  

El Remdesivir no es un tratamiento específico contra la COVID-19. «No es la panacea aunque nos va a ayudar mucho», ha dicho varias veces el director del Centro de Emergencias Sanitarias Fernando Simón. El estudio de los beneficios que aporta a los enfermos de la pandemia ha seguido una curva de montaña rusa, aunque, finalmente, ha logrado convencer a las autoridades sanitarias, al menos de EEUU y la Unión Europea, para convertirse en fármaco directamente recomendado para utilizarse manera generalizada. 

https://www.eldiario.es/sociedad/tratamiento-aprobado-COVID-19-costara-paciente_0_1043246516.html

Europa mantendrá cerradas sus fronteras a EEUU, Brasil y Rusia por la pandemia de COVID-19

Europa ha decidido mantener sus fronteras cerradas a EEUU, Rusia o Brasil cuando admita viajeros de fuera de la Unión, según una lista provisional que debe ser refrendada el martes, según ha avanzado Euronews. Entre los estados que sí podrán entrar están China, si aplica el mismo tratamiento a los europeos, Marruecos o Canadá.

El bloque comunitario recomendó la apertura interna de fronteras entre Estados miembros y asociados a partir del 15 de junio, pero la entrada de visitantes ajenos al bloque está programada para el próximo miércoles 1 de julio. La lista sobre la que tendrán que pronunciarse los estados miembros se ha quedado reducida a 15 países: Argelia, Australia, Canadá, Georgia, Japón, Montenegro, Marruecos, Nueva Zelanda, Ruanda, Serbri, Corea del Sur, Tailandia, Túnez, Uruguay y China, esta última a la espera de que confirmen la reciprocidad.

Los 27 tienen hasta el mediodía de este martes para refrendar la lista provisional que se vota por mayoría cualificada, es decir, con ponderación según el tamaño de los países: no es lo mismo la decisión de Alemania que la de Luxemburgo. La propia fecha del 1 de julio ha levantado ya dudas por lo ajustado de los plazos, según fuentes comunitarias citadas por Euronews.

Los países incluidos en la lista provisional de admitidos han sido seleccionados en base a una combinación de criterios epidemiológicos. El punto de referencia es la media europea de nuevas infecciones en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes. Según datos publicados esta semana por The New York Times esa cifra en la UE es de 16, mientras que en EEUU es de 107; en Brasil, de 190; y en Rusia, de 80.

Estados Unidos es el país con más casos detectados de todo el mundo, con más de 2,3 millones (120.771 muertes). En segundo lugar se sitúa Brasil, con más de 1,1 millones (51.271 fallecidos). Y en tercer lugar está Rusia con casi 600.000 casos y 8.349 muertes registradas, según la universidad Johns Hopkins.

Una vez acordada por los Estados la lista definitiva, esta se presentará a principios de la semana que viene. La UE no puede forzar a los Estados miembros a aplicarla, pero según informa el periódico estadounidense, portavoces del bloque comunitario advierten que si no se cumple, podría llevar a una nueva imposición de restricciones de movimiento entre los países de la UE.

https://www.eldiario.es/sociedad/UE-mantiene-turistas_0_1042196698.html

Las pruebas PCR de detección de la COVID-19 bajan un 27% de media en toda España, con grandes diferencias por CCAA

Las pruebas PCR para detección de la COVID-19, que indican si se tiene el virus en el momento de la prueba, han caído un 27% en España entre el 28 de mayo y el 18 de junio. En aquella semana, las comunidades autónomas notificaron al Ministerio de Sanidad que se habían hecho 314.000 test PCR para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2, frente a las 228.000 de la última semana.

Estos test son una forma bastante fiable, con sus limitaciones, de comprobar la existencia de enfermedades infecciosas. Los PCR se utilizan para identificar a las personas que están infectadas por el virus (tengan o no síntomas) y han sido claves al comienzo de la pandemia. Hasta ahora, ha sido la prueba más utilizada para confirmar los casos de  en España y otros países. Es la que da menor cantidad de falsos positivos y falsos negativos y está recomendada por autoridades sanitarias como la OMS.

Según este organismo, entre un 3 y un 12% de las pruebas que se hacen en España salen positivas. «Mientras el porcentaje de positivos sea pequeño, aunque hagamos menos PCR que hace un mes, es suficiente», asegura Mario Fontán, coordinador de Ares, Asociación de Residentes (MIR) de Medicina Preventiva y Salud Pública. Contrapone el caso de Brasil, donde la mitad de las pruebas salen positivas y «eso te da idea de que no están haciendo suficientes».

Si se desciende por comunidades autónomas para medir este parámetro, y se comparan las pruebas PCR realizadas entre el 4 y el 18 de junio y el número de casos diagnosticados en esa fecha según el informe del Ministerio de Sanidad, Madrid (seguido por Castilla-La Mancha y Catalunya) estarían en un extremo –se detectó un caso por cada 60 pruebas– y al otro Asturias, donde hubo 1.466 pruebas por cada caso detectado.

Hay que tener en cuenta que las cifras se refieren a pruebas realizadas y no a personas analizadas. Es decir, que una persona ha podido ser testada varias veces desde el inicio de la epidemia. Además, hay que tener en cuenta que los criterios para realizar pruebas han cambiado durante el transcurso de la emergencia sanitaria.

En todo caso, al portavoz de la Sociedad Española de Microbiología, Benito Almirante, la bajada de test no le parece «un motivo de preocupación, sino de satisfacción». A su juicio, en estos momentos se realizan todas las pruebas PCR necesarias, sin ninguna limitación, y por tanto, si se hacen menos es porque hay menos casos sospechosos en los que los protocolos indiquen que debe hacerse el test. Almirante hace hincapié en factores como una menor incidencia de enfermedades respiratorias con síntomas compatibles con la COVID-19 por la cercanía del verano, o en que la vuelta a la movilidad puede permitir que si se sufre un problema de salud se trate en otra zona. 

Disponer de «suficiente» capacidad de hacer pruebas PCR a la población ante un aumento de la incidencia de coronavirus ha sido uno de los principales criterios que Sanidad ha tenido en cuenta para permitir avanzar a los territorios en la desescalada durante el estado de alarma.

El ministro Salvador Illa ha señalado este jueves en el Congreso que «los servicios de salud de las comunidades autónomas deben garantizar la realización de PCR a todos los casos sospechosos, tan pronto como sea posible desde la aparición de los síntomas para garantizar la detección precoz». Además, ha anunciado que se ampliarán las pruebas PCR a los contactos directos de personas infectadas, incluso aunque no tengan síntomas, algo que ya se hace en algunas CCAA.

El siguiente gráfico muestra la variación en el número de pruebas realizadas en cada comunidad autónoma respecto a las que se hicieron en la última semana de mayo. Las cifras están ajustadas a la población de cada autonomía.

Aunque la caída en el total de las comunidades ha sido del 27%, se observan diferencias notables por comunidades autónomas. Así, las comunidades en las que baja el número más son Castilla-La Mancha (-66,9%), Comunidad de Madrid (-51,6%) y Comunidad Valenciana (-31,3%). Del otro lado se sitúan Canarias (53%), País Vasco (30%) y Extremadura (11%). En la ciudad autónoma de Melilla es donde la diferencia es más importantes (113% más).

Las explicaciones que ofrece cada una de estas comunidades sobre esta variación en los datos son diversas. En el caso de Castilla-La Mancha, fuentes de la consejería de Sanidad explican que se debe también a que han adquirido cinco nuevas máquinas que realizan otro tipo de test, los TMA. Estas pruebas son mucho más rápidas que los PCR, ya que las primeras dan resultado en 10–15 minutos y las segundas tardan varias horas, aseguran.

Tras Castilla-La Mancha, Madrid es la siguiente comunidad donde más han caído las pruebas PCR. Consultada la Consejería de Sanidad, aluden a una menor cantidad de casos de COVID-19, y a otros factores que no detallan. El 29 de mayo (datos hasta el 28) la Comunidad de Madrid remitió al Ministerio 594 casos en la última semana y 1.600 en 14 días. En el informe del 19 de junio (datos hasta el 18), remitió 501 casos en 7 días (15,66% menos) y 1.234 en últimas dos semanas (22,88% menos).

Por su parte, la Comunitat Valenciana recuerda que la estrategia de vigilancia y control vigente en la actualidad en España y publicada en la web del Ministerio explica que deben hacerse PCR a todas aquellas personas que presenten síntomas respiratorios, y que en la actualidad el número de pruebas se realiza en más del 95% de los casos leves y en el 100% de los casos que cumplen criterios de hospitalización.

«En la Comunitat Valenciana estamos observando una tendencia decreciente en la demanda asistencial por síntomas respiratorios, lo que explica que el número de PCR realizadas sea menor», aseguran.

Alberto García-Basteiro, investigador en epidemiología de Hospital Clínico de Barcelona, lo interpreta también como un menor número de PCR indicadas, tanto por caída de casos como por la cercanía del verano. «No quiere decir necesariamente que haya menos capacidad diagnóstica, sino que han bajado las personas elegibles aunque hayan aumentado los criterios», ya que en marzo solo se hacían a los enfermos graves.

Las CCAA en las que más suben las pruebas: Canarias, País Vasco, Extremadura

Al otro lado, hay algunas comunidades donde los test PCR han subido en el último mes, singularmente en Canarias (53%). Fuentes de la consejería de Sanidad lo achacan al incremento en la capacidad de análisis con un programa en todos los hospitales y con la compra y la incorporación de nuevos robots, así como al incremento en el sistema de sospechosos y rastreos.

«Necesitamos multiplicar el sistema para prepararnos ante la llegada del turismo y tener mucha capacidad de análisis por una parte y por otra mantener los buenos niveles de control de la enfermedad», asegura a eldiario.es el Gobierno canario. Desde el inicio de la pandemia hacen test PCR a todos los contactos estrechos de los positivos.

Lo que sí está claro es que hay grandes diferencias entre las comunidades en el testeo a su población. Las comunidades del norte, como La Rioja, Euskadi, Navarra o Asturias, han realizado 10 pruebas por cada 100 habitantes. Por el contrario, regiones como Andalucía o Murcia han efectuado 3 PCR por cada 100 habitantes.

Por su parte, el País Vasco achaca el aumento de un 30% en los test a los focos detectados en los hospitales (ha habido casos en Basurto y Txagorritxu). «Se están haciendo cribados constantemente a los profesionales. Y por supuesto se hace PCR a pacientes que comparten planta con profesionales o pacientes que han dado positivo y a visitas que han sido contacto estrecho», explican fuentes de la Consejería.

Añaden que el rastreo es constante, no solo en el ámbito hospitalario, sino en cualquiera que pueda haber una acumulación de casos. Como ejemplo detallan que en la residencia Siervas de Jesús, donde ha habido siete contagios originados por una persona que había visitado Basurto, se les va a hacer hasta tres PCR a cada residente o profesional (108 personas), lo que hacen 324 PCR en total.

Por otro lado, también han aumentado las PCR que se le realiza a la población en general. Desde que a mediados de mayo se puso en marcha el Plan de Vigilancia de Osakidetza, se hacen PCR a todas las personas que presentan síntomas compatibles con COVID así como a todos los contactos estrechos de personas que han sido positivo.

En el caso de Extremadura, donde suben un 11% los test, explican que han aumentado su capacidad y que se hacen test a todos los sospechosos y a sus contactos.

https://www.eldiario.es/sociedad/PCR-Espana-Castilla-La-Comunidad-Valenciana_0_1041496198.html

Diez de los países más afectados por la pandemia se exponen a una segunda ola tras relajar las medidas de confinamiento

De los 45 países más afectados por la pandemia del coronavirus, 21 han relajado las medidas restrictivas para contenerla. En ese grupo de estados que han empezado la desescalada, hasta 10 países sufren actualmente un aumento alarmante en la cifra de nuevos contagios diarios, según un análisis de los datos del coronavirus llevado a cabo por The Guardian y un equipo de la Universidad de Oxford que rastrea la respuestas al virus que ha puesto en marcha cada Gobierno.

Con el mayor aumento de casos desde abril, Estados Unidos es uno de estos 10 países. También Irán, Alemania y Suiza. En los dos últimos, el factor de reproducción del coronavirus (R) ha superado esta semana el uno. Una reacción menos contundente a la pandemia está dando lugar a que el número de casos en estos países aumente de semana a semana y coloca a cada uno de ellos frente al riesgo de una segunda ola.

Entre los países más afectados donde aún rigen estrictas medidas de confinamiento, hay nueve con aumentos en el número de casos y tres informan de un aplanamiento en la curva.

Los expertos advierten de la posibilidad de una segunda ola de coronavirus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado en los últimos días que estamos ante un aumento récord en los casos de coronavirus a nivel mundial, pero muchos países, enfrentados a una difícil situación social por el confinamiento, están optando por reabrir la actividad económica.

«Relajados» y con contagios en alza

Un país es clasificado como «relajado» cuando su índice de severidad de las medidas según el sistema de rastreo de la Universidad de Oxford arroja un valor inferior a 70 sobre 100. Para elaborar el índice se tienen en cuenta las campañas de información pública, las medidas de contención y las de confinamiento.

Después de que un brote en un matadero obligara a dos distritos de Alemania a volver a las medidas de confinamiento, el factor de reproducción del coronavirus en el país saltó a casi tres a principios de esta semana. El rebrote se produce después de que el grado de severidad de las medidas adoptadas por Alemania haya pasado de 73, a principios de mayo, a un valor de 50 antes del nuevo brote.

Mientras que en Alemania el aumento en el número total de contagiados sigue siendo reducido y localizado, Irán y Arabia Saudí están experimentando un notable repunte tras la relajación del confinamiento.

Irán comenzó a registrar un segundo pico a medida que aflojaba sus medidas de cierre durante el mes de mayo. Las autoridades sugirieron que el aumento podía deberse al mayor número de pruebas, pero la proporción de pruebas con resultado positivo también aumentó, lo que implica que el virus ha vuelto a propagarse entre la población.

En EEUU bajó el grado de control en junio cuando varios gobernadores estatales decidieron relajar las medidas de confinamiento. Se produjeron brotes locales, con los nuevos casos aumentando en torno al 25% comparado con la semana anterior.

Tal y como explica Thomas Hale, que dirige la investigación que rastrea las respuestas al coronavirus de diferentes Gobiernos en la Universidad de Oxford, «los países de Asia y Europa que fueron golpeados primero y lograron contener los casos, han salido más rápidamente del encierro». «También hemos visto a países saliendo rápidamente de las medidas de confinamiento cuando el coste económico es demasiado grande, como por ejemplo India. Muchos países están saliendo del bloqueo antes de cumplir con las condiciones recomendadas por la OMS, como demuestran nuestros listados de verificación de puntos», dice Hale, que es profesor asociado de Políticas Públicas en la Escuela de Gobierno Blavatnik.

Relajando pero mejorando

Hay señales positivas en otros países donde está bajando el número de casos a pesar de que las restricciones son ya menos estrictas. En 11 de los 45 países más afectados el grado de control está por debajo del promedio de 70 puntos que establece la Universidad de Oxford y el número de contagios sigue cayendo. Entre ellos figuran España e Italia, que impusieron fuertes medidas de confinamiento tras sufrir la primera ola, así como Bielorrusia, que no fue tan estricta con el cierre.

Italia y España han sufrido entre los dos casi medio millón de casos y 62.000 muertes. Los dos países han relajado considerablemente las medidas de confinamiento y, sin embargo, registran una disminución superior al 25% en el número semanal de casos nuevos.

Pese a la mejora semanal, los expertos piden mantener la cautela. «Hemos visto algunas subidas en EEUU, como la del estado de Arizona, que había estabilizado las tasas de contagio y hasta logrado pequeños descensos desde el máximo», sostiene Martin McKee, profesor de salud pública europea en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. «Irán también está experimentando lo que parece ser un segundo pico, aunque hay un debate en marcha por la incidencia que haya podido tener en este número el incremento de pruebas», añade.

En opinión de McKee, «flexibilizar las restricciones puede hacerse de forma segura siempre y cuando la incidencia en los contagios se haya reducido a niveles muy bajos».

Precavidos pero con casos en aumento

En 7 de los 45 países que han registrado más de 25.000 contagios de coronavirus las medidas de confinamiento continúan (con valores de entre 70 y 80 en el índice) y los casos no paran de subir. Este grupo incluye a Brasil, con el segundo número de contagios más alto del mundo por detrás de Estados Unidos.

Aunque la retórica del presidente Bolsonaro no es nada prudente, hasta el punto de que un juez ha tenido que obligarle a emplear mascarillas en público, la puntuación del país en el índice de rigor es relativamente alta porque los gobernadores estatales han mantenido algunas de las políticas de confinamiento.

A pesar de que el número de casos aumentó en Brasil a un ritmo del 17,5% semanal, su índice de severidad en las medidas disminuyó levemente en junio, cuando los gobernadores relajaron las medidas de cierre para estimular a la frágil economía. A la decisión le siguió un aumento en el número de casos.

Cautelosos y con contagios en retroceso

Otros 5 países casi no han variado su índice de control pero están viendo cómo la política da sus frutos con una disminución semanal en el número de nuevos casos. Son Afganistán, Irlanda, Reino Unido, México y Rusia.

A principios de mayo el valor de Reino Unido en el índice era de 76 y hoy es de 73. A principios de junio se relajaron las medidas de distanciamiento social, pero para equilibrar se mantuvo la cuarentena en las llegadas internacionales. Esta semana hubo un retroceso de 11,4% en el número de nuevos casos, lo que demuestra que la relajación en las medidas de confinamiento no está provocando aún ningún signo de una posible segunda ola.

Confinamientos que aplanan curvas

En América Latina y Oriente Medio hay varios países donde continúan en vigor severas restricciones, con índices que superan el valor de 80. En Ecuador, Catar y Perú, gracias a esas medidas se están aplanando notablemente las curvas, no sin dificultades.

El número de casos nuevos en Perú y Catar ha disminuido en más del 25% con relación a la semana anterior. Los dos países han tenido que enfrentarse a brotes importantes, pero es posible que empiecen a relajar las restricciones si mantienen la tendencia positiva.

Aumentando a pesar del confinamiento

Más preocupante es la situación en 9 países, muy afectados y con duras medidas de confinamiento, donde sigue creciendo el número de casos. Tres de ellos se encuentran en América del Sur, designada por la OMS a finales de mayo como el foco internacional de la pandemia. Bolivia, Argentina y Colombia están en medio de la primera ola de contagios. Argentina aplicó medidas de confinamiento a principios de la pandemia y fue elogiada como una historia de éxito en América del Sur porque durante marzo y abril los casos se mantuvieron estables. Pero después de abrirse ligeramente a finales de abril y principios de mayo, los contagios se multiplicaron por más de cuatro a medida que el coronavirus se expandía por el país.

La doctora Andrea Ammon, directora del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), afirmaba recientemente que las características del virus, los bajos niveles de inmunidad entre la población y las aún altas tasas de circulación del virus implican que los países tendrían que ser «realistas». «No es el momento de relajarse completamente», advirtió.

Según el profesor Hale, «las políticas de cierre y contención han demostrado ser esenciales para romper la cadena de contagios y frenar la propagación de la enfermedad». «Estas costosas medidas permiten a los gobiernos ganar tiempo para poner en marcha políticas de pruebas y de seguimiento, así como aumentar la capacidad de atención sanitaria y otras políticas necesarias para gestionar la enfermedad a largo plazo».

En su opinión, la pregunta clave es cómo han utilizado los gobiernos el tiempo que han comprado a un coste enorme: «Si los gobiernos hacen retroceder las medidas demasiado rápido, sin haber puesto en marcha políticas de protección, es probable que se arriesguen a una segunda ola de casos».

Traducido por Francisco de Zárate

https://www.eldiario.es/theguardian/segunda-coincidiendo-relajacion-medidas-confinamiento_0_1042196646.html

Sanidad registra siete fallecidos más y 134 nuevos casos de COVID-19

El Ministerio de Sanidad ha registrado este sábado siete fallecidos con COVID-19 y 134 nuevos casos desde la última actualización del pasado viernes. En los últimos 14 días se han certificado 3.714 nuevos contagiados de la enfermedad. La mayoría de los nuevos se han concentrado en Madrid, con 37 infecciones, Castilla y León con 17 y Catalunya con 16.

Los siete fallecimientos de los que informa este sábado el Ministerio no se han producido en las últimas 24 horas sino que son confirmaciones distribuidas por varias jornadas anteriores de, aproximadamente, los últimos siete días. Este viernes el Ministerio de Sanidad actualizó la cifra de fallecidos con COVID-19 tras semanas de haberse quedado congelado el recuento mientras se revisaban las series de datos ofrecidas por las comunidades autónomas. El total, tras los casos mortales de esa jornada, se situó en 28.133 personas con un test positivo de coronavirus. La anterior cifra era 27.136. Antes de cambiar el sistema de notificación era mayor: 28.752 personas.

La decisión de detener la serie se tomó el pasado 7 de junio «ante la dificultad de ofrecer datos sólidos y estables», pero tras corregirse «esta será la base sobre la que se va a trabajar», dicho este viernes el director del Centro de Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. La revisión consistió en comprobar que cada caso confirmado contaba con un test de PCR que atestiguaba la infección por SARSCov-2 y, por tanto, un caso seguro de COVID-19. 

Los casos acumulados durante estos días se corresponden, básicamente, a los rebrotes de la enfermedad que, según ha informado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, han llegado a ser 34, aunque en estos momentos solo hay nuevo activos y «bajo control», aseguró el ministro. Este sábado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha apelado a la «responsabilidad personal» para impedir una nueva ola de la pandemia. , «Cada uno podemos ser un muro frente al virus o una vía de contagio”, ha subrayado Sánchez en una comparecencia para dar por cerrado el estado de alarma decretado el pasado 14 de marzo. Por eso ha reiterado que «no podemos bajar la guardia y debemos seguir a rajatabla las reglas de protección».

https://www.eldiario.es/sociedad/datos-sanidad_0_1040096303.html

Sanidad cifra en 28.313 las personas fallecidas por COVID-19 tras la revisión global de los datos

El Ministerio de Sanidad ha actualizado la cifra de fallecidos con coronavirus desde el inicio de la pandemia y a fecha 17 de junio la ha situado en 28.313 personas, 180 de ellos con fecha de defunción en los últimos 14 días. El dato llega tras la revisión y corrección de las series de datos proporcionados por las comunidades autónomas. Desde hace días, el ministerio mantenía congelada la cifra de decesos asociados a la pandemia, que se había quedado en 27.136, aunque el último número antes de cambiar el sistema de notificación había escalado hasta un máximo de 28.752.

Sanidad ha ofrecido este dato después de un proceso de limpieza de las series y tras las semanas de desbarajustes detectados en los informes que cada día hace públicos. Esta cifra se alcanza tras la validación de las fichas individuales de todas las personas fallecidas que tenían una prueba analítica positiva por COVID-19, es decir, son casos confirmados. El ministerio decidió paralizar la contabilización total de decesos el pasado 7 de junio «ante la dificultad de ofrecer datos sólidos y estables», pero tras corregirse «esta será la base sobre la que se va a trabajar», ha explicado Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Según los datos aportados por Sanidad, el número de fallecimientos ha bajado en los últimos días en una «clara tendencia descendente», ha dicho Simón. Así, del 10 al 17 de junio los decesos han sido: 23, 16, 9, 6, 8, 7, 5 y 2. Las dos o tres últimas cifras pueden estar todavía sujeta a actualización por retrasos en la notificación que se recuperan en los días siguientes, pero la serie permite concluir «que estamos en unos niveles realmente bajos», ha explicado el responsable. 

La estadística de decesos, que no obstante aún puede sufrir alguna «ligera» variación, se corresponde con casos de personas con COVID-19 confirmado con prueba microbiológica. Junto a ello, hay otras dos fuentes de datos: la del INE y la del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Ambos organismos han hecho estimaciones sobre el «exceso» de mortalidad para un periodo concreto. El MoMo reporta 43.360 muertes hasta el 22 de mayo, es decir, se ha observado un incremento muy importante de la mortalidad, adicionales a los 28.313 ya confirmados.

De ellos aún no es posible saber cuántos están asociados a la COVID-19, que es algo que se prevé depurar en los próximos meses, aunque según explicaba Amparo Larrauri, responsable del equipo del MoMo «nunca llegaremos a saber cuántas de  más fueron directamente por COVID-19». «Será una parte no desdeñable y se centrará en el periodo pico de la epidemia, en el cual la capacidad diagnóstica era menor», ha explicado Simón en la rueda de prensa. También se incluyen ahí las muertes indirectas por la pandemia, es decir, las de aquellas personas con otras patologías que retrasaron sus consultas médicas y empeoraron por miedo al contagio, por el aislamiento o la sobrecarga del sistema sanitario.

El ministerio también ha ofrecido este miércoles datos sobre ingresos que ahora ya no da en su balance diario. Hasta el momento se han detectado más de 245.000 casos de la enfermedad desde el estallido de la epidemia en nuestro país, y de ellos, permanecen a día de hoy hospitalizados 1.994. En el pico, en torno a la segunda semana de abril, llegó a haber unas 40.000 personas, la mitad del total de ingresados en todos los hospitales, ha explicado Sanidad. En Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) hay 312 pacientes, que llegaron a ser más de 5.000 en las fechas de mayor presión asistencial, con muchos territorios al borde del colapso. 

A algo más de 24 horas de que decaiga el estado de alarma y toda España entre en la ‘nueva normalidad’, que guiarán las comunidades autónomas, Simón ha indicado que «la epidemia está muy controlada», pero el virus, «aunque en muy poca cantidad, todavía circula». En el último mes, desde el pasado 11 de mayo, se han detectado 34 brotes a los que se asocian 982 casos. De ellos, nueve están activos, pero todos «bajo control», según ha informado Salvador Illa. Estos focos están asociados a mataderos o actividades de temporeros, residencias de ancianos y hospitales, algunos casos importados y «pocos» a «comportamientos incívicos».

Cambio en el sistema de notificación

El reajuste de los datos se produce tras la confusión generada tras el cambio de sistema de notificación a mediados de mayo. A partir de entonces, entró en vigor una nueva estrategia de vigilancia y detección precoz que modificó la forma en que las comunidades autónomas trasladaban sus números a Sanidad. Hasta ese momento, lo hacían de forma agregada, es decir, un número total de casos que se enviaban al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES). De ahí se restaba el total anterior y se obtenía una cifra diaria. Sin embargo, eran notificaciones, es decir, había casos de fallecimientos o contagios, por ejemplo, que podían haber ocurrido hace tiempo pero que se comunicaban en ese momento.

Con la nueva estrategia de deteccion precoz, la notificación pasó a ser individualizada, de forma que las autonomías notifican cada caso e incluyen información detallada en una plataforma que gestiona el Centro Nacional de Epidemiología. De ahí coge los números el CCAES, que consigna cada caso a la fecha en que le corresponde. Por eso, de acuerdo a la celeridad de las comunidades en trasladar la información pueden darse retrasos, de forma que en un día concreto se notifique un fallecimiento o un caso que corresponde a días anteriores, por lo tanto, ya no aparecerá en el día del que informa Sanidad.

https://www.eldiario.es/sociedad/Sanidad-fallecidos-COVID-19-personas-revision_0_1039746416.html

¿Habrá una segunda oleada de COVID-19 en otoño?

¿Tendremos un otoño tranquilo? ¿Habrá una segunda oleada de COVID-19? Para intentar prever la evolución de la enfermedad se ha recurrido a comparaciones con la última gran pandemia, la gripe de 1918-19 provocada por el virus A-H1N1.

Desde que mejoraron las estadísticas sobre la evolución de la COVID-19 en España (Figura 1), los debates sobre la reducción o «desescalada» de las medidas de distanciamiento físico y la apertura de fronteras para favorecer el turismo aluden con frecuencia a las tres «olas» que caracterizaron la dramática mortalidad de la gripe H1N1. A medida que las tasas de contagio y mortalidad de la COVID-19 comenzaron a remitir a mediados del mes pasado, el debate se centró en dos líneas de pensamiento.

Por un lado, se sitúan quienes defienden, sin pruebas, que el coronavirus está perdiendo virulencia y en dos o tres semanas será tan marginal como la gripe. Esa percepción se basa en la supuesta debilitación del virus por adaptación a nuestra especie, un proceso que se ha dado en otras ocasiones.

Por otro lado, otros pronostican una segunda oleada similar a la que se produjo en el otoño de 1918, el período más mortal de la gripe H1N1 (Figura 2).

Se estima que casi 500 millones de personas (un tercio de la población mundial de 1918) mostraron síntomas clínicos asociados a la gripe H1N1. La enfermedad fue excepcionalmente grave. Las tasas de letalidad fueron superiores al 2,5 %, veinticinco veces mayores que las registradas en otras epidemias de gripe cuya media ronda el 0,1 %.

Al menos 50 millones de personas fallecieron y algunas investigaciones sugieren que se acercaron a los 100. La Primera Guerra Mundial, que coincidió temporalmente con la gripe de 1918, acabó con la vida de 21 millones de personas en cuatro años. La gripe hizo lo mismo en cuatro meses. Hoy sabemos que el 80 % de las bajas estadounidenses en aquella guerra no fueron por fuego enemigo sino por la gripe.

El virus de 1918 fue la madre de todas las gripes. Las pandemias de gripe A desde entonces, y de hecho casi todos los casos de gripe A en el mundo (excepto las infecciones por los virus aviarios A-H5N1, de 1997, y A-H7N7, de 2003), han sido causados por descendientes del virus de 1918, incluidos los virus «derivados», el A-H2N2 (gripe asiática de 1957, también con tres olas epidémicas), y el A-H3N2 (gripe de Hong Kong de 1967, con dos oleadas), que están compuestos por genes clave del virus de 1918, modificados por genes de la gripe aviar que se incorporaron posteriormente.

Los virus de la gripe y el coronavirus comparten algunas semejanzas en la forma en que se transmiten a través de partículas respiratorias, primero, y, secundariamente, de las superficies en las que se depositan. Por eso, las lecciones aprendidas de los esfuerzos para mitigar la propagación de la gripe de 1918-19 han guiado las políticas epidemiológicas de contención de la COVID-19 que promueven intervenciones no farmacéuticas, como el distanciamiento físico, el uso de mascarillas y el cierre de los centros de enseñanza.

La Primera Guerra Mundial y la gigantesca movilización de tropas crearon una situación idónea para la difusión de la gripe. El acuartelamiento de millones de soldados y sus desplazamientos por todo el mundo en barcos y trenes atestados impulsaron la circulación del virus en 1918.

La segunda oleada de gripe extraordinariamente mortal del otoño de 1918 se difundió de modo casi exactamente lineal a lo largo de las rutas ferroviarias y marítimas, y desde ellas irradió causando estragos en las poblaciones de todo el mundo no expuestas directamente a las mismas. Debido a que los brotes de gripe a escala pandémica disminuyeron a partir del verano de 1919, resulta tentador imaginar que la pandemia de hoy puede seguir una trayectoria similar.

Sin embargo, las diferencias fundamentales entre la biología del SARS-CoV-2 y los virus de la gripe hacen que sea difícil prever la evolución futura del COVID-19 en función de lo que sucedió a principios del siglo XX.

El SARS-CoV-2 y el virus de la gripe son diferentes. Ambos tienen material genético en forma de ARN. Los virus ARN tienden a acumular muchas mutaciones a medida que se multiplican; por lo general, no corrigen los inevitables errores que tienen lugar durante la replicación. Esas mutaciones impredecibles pueden conducir a cambios significativos: el virus puede saltar de especie a la que infecta, o puede volverse más o menos letal, o propagarse más o menos fácilmente.

Dentro de los virus ARN, los coronavirus son una excepción: corrigen los errores que tienen lugar durante el proceso de replicación, lo que disminuye su variabilidad. Por eso, desde que fue secuenciado por primera vez en diciembre de 2019 y a pesar de que ha viajado por todo el mundo y a través de múltiples huéspedes humanos, las secuencias descifradas recientemente en Estados Unidos solo registran menos de diez mutaciones en las 30 000 posiciones potenciales de su genoma.

La relativa estabilidad genética del SARS-CoV-2 significa que es improbable que los picos futuros de la enfermedad se deban a cambios naturales en la virulencia debidos a mutaciones. Todo parece indicar que el coronavirus reaparecerá de nuevo, aunque sin las devastadoras consecuencias letales que tuvo la segunda oleada de la gripe de 1918-19.

En una simulación reciente sobre la epidemia en España se pronostica una posible segunda oleada de COVID-19 que se iniciaría en el mes de septiembre. En ese artículo también se muestra que la intervención basada en conocer el estado infectivo de cada uno de nosotros mediante test diagnósticos fiables, con el consiguiente autoaislamiento y rastreo de los contactos, podría limitar su progresión y alcance.

En todo caso, las fluctuaciones en los casos de COVID-19 no sucederán con la previsibilidad de las oleadas de gripe en 1918-19. Lo más probable es que, a medida que el SARS-CoV-2 continúe circulando en poblaciones susceptibles a nivel mundial, el distanciamiento físico-social y el uso de mascarillas controlarán su propagación y mantendrán relativamente constantes las tasas de infección y mortalidad.

El estudio oficial de seroprevalencia ENE-COVID-19 ha calculado que un 5 % de la población española tiene anticuerpos frente al coronavirus. El problema está en ese 95 % de población que todavía no ha entrado en contacto con el virus. Por ello es clave la detección temprana de los potenciales transmisores mediante PCR, CRISPR, el fago Phi29, y otros test diagnósticos rápidos y de bajo coste que detectan la secuencia viral con precisión.

A medida que los estados a escala europea o las comunidades autónomas relajen las medidas de alejamiento social, surgirán nuevos brotes de COVID-19. Este escenario continuará hasta que la población europea adquiera una incierta inmunidad colectiva que, en el caso ideal, será acelerada por una futura vacuna. Desgraciadamente, este proceso puede medirse en años en lugar de en meses.

La historia muestra que la pandemia de gripe disminuyó después de una tercera oleada a finales de la primavera de 1919 sin que hubiera ni vacuna (que no estaría disponible hasta mediados de la década de 1940), ni test moleculares o serológicos, ni terapia antiviral efectiva, e incluso sin el decisivo apoyo de los respiradores mecánicos.

Hoy estamos viviendo una nueva pandemia. Afortunadamente, la biología de los virus de la gripe y de los coronavirus es diferente, lo que no hace previsible que haya una devastadora segunda oleada. Pero también, y desgraciadamente, el final de la gripe en el verano de 1919 no significa tampoco el final de COVID-19 en el verano de 2020.

El control de la pandemia depende de la sensatez y responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Depende de nosotros, no solo de lo que nos recomienden en las normas o de los resultados de los test diagnósticos por concluyentes que sean.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el original aquí.

https://www.eldiario.es/sociedad/segunda-oleada-COVID-19-otono_0_1037646334.html

Sanidad reporta 164 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas

El Ministerio de Sanidad ha reportado 164 nuevos contagios de coronavirus en las últimas 24 horas. Es una cifra inferior a la de ayer, que fueron 177. De ellos, 86 han sido en la Comunidad de Madrid. Además, ha sumado un fallecido de ayer a hoy, y ha registrado 67 con fecha de defunción en los últimos siete días. De estos, la Comunidad de Madrid ha notificado este sábado 24, tras varios días en los que no había sumado más de 4. La cifra total de muertos desde el inicio de la pandemia asciende a 27.135.

Cuatro comunidades autónomas (Cantabria, Galicia, Murcia y La Rioja) y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no han diagnosticado ningún caso en las últimas 24 horas. 

El mayor número de nuevos contagios se ha registrado en Madrid. Le siguen Catalunya, con 24; Aragón, con 12; la Comunitat Valenciana, con 11; o Navarra, con 10.  

En los últimos siete días, informa Sanidad, se han producido 15 nuevos ingresos en UCI. Se han dado en seis comunidades autónomas. La que más ha registrado ha sido la Comunidad de Madrid, con 5. Tras ella, Castilla-La Mancha y Castilla y León, 3; Aragón, 2 y Catalunya y Navarra, 1. Las once comunidades restantes y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no reportan ningún ingreso para esa misma fecha. 

Desde este lunes, 8 de junio, más de la mitad del país estará en fase 3. La movilidad entre provincias de una misma comunidad será posible desde entonces en las que se encuentren en ese periodo de la desescalada, salvo en Extremadura, donde el Ejecutivo autonómico ya informó de que es partidario de esperar y mantener la restricción hasta el 15 de junio, algo que, en todo caso, se decidirá la próxima semana de acuerdo con la situación epidemiológica.

Aquellas que no pasan en bloque, como Catalunya o Castilla-La Mancha, han solicitado autorizar la movilidad solo para algunas zonas. En la segunda, se autorizará entre las provincias de Cuenca y Guadalajara. Respecto a Catalunya, se permitirán desplazamientos entre las regiones sanitarias de Camp de Tarragona y Terres de l’Ebre. 

Además, también en fase 3, Sanidad ha autorizado que abran discotecas y bares de ocio nocturno, aunque han precisado que no podrán superar un tercio de su aforo y que, si existe «un espacio destinado a pista de baile o similar», podrá ser utilizado para instalar mesas «no pudiendo dedicarse dicho espacio a su uso habitual». Se podrá consumir en barra siempre que se pueda garantizar una separación entre clientes de dos metros y podrán abrir las terrazas a un 75% de su capacidad. Deberán seguir todas las medidas de higiene y desinfección previstas para cualquier local. 

https://www.eldiario.es/sociedad/Sanidad-reporta-nuevos-coronavirus-ultimas_0_1035196869.html

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