Etiqueta: coronavirus

La errática gestión de Ayuso sume en el desconcierto al personal sanitario, a los municipios más afectados por la pandemia y a su socio de Gobierno

La errática gestión de Ayuso sume en el desconcierto al personal sanitario, a los municipios más afectados por la pandemia y a su socio de Gobierno

«Hemos sorprendido al mundo. No nos van a robar el relato de la salud ni la Sanidad»; «lo que ustedes están pretendiendo es deshacer mi relato». Era mayo y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reivindicaba más autonomía para decidir sobre la desescalada en la región que era el epicentro de la pandemia. El Ministerio de Sanidad se había negado en dos ocasiones a autorizar el cambio de fase y Ayuso llevaba a los tribunales la decisión. De esas declaraciones de la presidenta madrileña en una entrevista y en el Pleno regional, habían pasado tan solo siete días desde que su entonces directora general de Salud Pública, Yolanda Fuentes, dimitiera tras negarse a firmar la solicitud de cambio de fase. Fuentes consideraba que la autonomía no estaba preparada, y antes de someterse a las presiones del Gobierno regional eligió la salida.

Aquel «relato» del que hablaba la presidenta madrileña en mayo se basó en la confrontación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ejercía de cortapisa a lo que la presidenta llamaba -y sigue llamando- «la locomotora de España”. La tesis era que un Gobierno de socialistas y comunistas se estaba cebando con Madrid por puro sectarismo. El mismo gobierno, por otra parte, que había autorizado el salto a la normalidad a Galicia, en vísperas de las elecciones autonómicas. El ambiente se había caldeado en la capital y algunos de los barrios más acomodados se habían echado a la calle contra Pedro Sánchez por seguir confinados. El propio líder del PP, Pablo Casado, se quejaba de que la coalición tenía a la gente «estabulada».

Desde el Ministerio de Sanidad se negaban a facilitar los nombres de los funcionarios que participaban en la decisión, pero alegaban que en Madrid había un problema con la atención primaria: ambulatorios y centros de salud permanecían cerrados porque su personal había sido enviado al hospital de campaña de Ifema, donde Ayuso había puesto todos los focos, y sobre todo advertían de que Madrid no podía pasar de fase mientras no contratase rastreadores. Todo aquello fue antes del verano.

A la vuelta de las vacaciones el resultado está a la vista. Improvisación en el regreso a las aulas, ausencia clamorosa de rastreadores, demoras de más de una semana en la entrega de las pruebas y una política de comunicación de anuncios y rectificaciones que mantiene en vilo al personal sanitario, a las localidades más afectadas por la pandemia e incluso al socio de coalición. Todo ha saltado por los aires en las últimas 48 horas ante un Ejecutivo completamente dividido –lo está prácticamente desde su nacimiento– que asume ya públicamente su incapacidad para hacer frente a la pandemia cuando la situación ya está descontrolada.

La incertidumbre es total en la comunidad sanitaria que mira con preocupación cómo las camas hospitalarias –también las UCIs– empiezan a llenarse de pacientes con coronavirus, después de que la Atención primaria lleve meses en el abismo. Y se ha instalado también en los ayuntamientos del Sur de la región, que leyeron en la prensa que sus municipios probablemente sufrirán medidas más restrictivas encaminadas a la limitación de la movilidad y la actividad a partir del fin de semana sin que nadie en la Puerta del Sol se haya preocupado por informar a sus alcaldes sobre si vale el anuncio que el responsable sanitario hizo el miércoles a primera hora tras informar de confinamientos selectivos a Ayuso por WhatsApp, o los desmentidos del equipo de la presidenta minutos después. Este viernes había programada una reunión de esos alcaldes con la presidenta madrileña, que Ayuso suspendió a menos de 24 horas de su celebración por «motivos de agenda». Tampoco se celebró la rueda de prensa semanal tras el Consejo de Gobierno, como ocurre todos los miércoles.

Pero el desconcierto también rige dentro del Gobierno de coalición. Ignacio Aguado, vicepresidente del Ejecutivo madrileño, admitía este jueves que la Comunidad de Madrid es incapaz de hacer frente a la pandemia en un comparecencia sin preguntas que se programó de imprevisto –después de haber anulado la de la víspera– y en la que el dirigente de Ciudadanos lanzaba un mensaje casi de desesperación al Gobierno central. «La situación de la epidemia en Madrid no va bien. Está empeorando. Vamos a necesitar hacer más esfuerzos», empezaba su intervención el número dos del Ejecutivo autonómico. «Es imposible acabar con una epidemia de estas características desde un gobierno regional», lamentaba admitiendo que ya no son capaces. Y proseguía: «Es necesario y urgente que el Gobierno de España se implique y se implique de forma contundente en el control de la pandemia en Madrid».

La petición de Aguado llegaba después de que la presidenta madrileña decidiera dejar de dar explicaciones ante el caos del día anterior y de que su viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, que puso al frente de la gestión de la pandemia en mayo tras la dimisión de Yolanda Fuentes, se negase a grabar un vídeo para rectificarse a sí mismo tras haber hablado de «confinamientos selectivos». Zapatero, director del hospital de campaña de Ifema que Ayuso usó para su «relato», fue una apuesta personal de la presidenta madrileña. Pero en las últimas semanas había decidido hacer un discurso más contundente que el de la propia Ayuso para la contención de la pandemia. A finales de agosto ya había pedido a los ciudadanos de las zonas más afectadas «quedarse en casa» mientras Ayuso defendía que hacer tales declaraciones suponía poner freno a la economía de «la locomotora de España».

Aguado tomaba este jueves la iniciativa para reconocer la incapacidad de su Gobierno para gestionar la pandemia, ahora que la oposición le ha trasladado toda la presión para liderar una moción de censura que propicie un cambio tras 25 años del PP en el poder madrileño. Y el mensaje no gustó a Ayuso, algo que reconocen en la Puerta del Sol casi cada vez que habla su número dos, porque supone defender que la dirigente popular no está capacitada para afrontar la situación.

Pero no solo es su socio de Gobierno –al que Ayuso ha dejado al margen de la gestión de la pandemia, como reconocen dentro de Ciudadanos– quien pone en duda la capacidad del Ejecutivo autonómico. Cada vez son más los responsables sanitarios que se han decidido a decir públicamente lo que hasta ahora clamaban en privado.

El jefe de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal de Madrid, Santiago Moreno, se preguntaba este jueves en una entrevista en El País, «por qué no se han tomado antes las medidas» que habrían evitado la expansión del virus, como hicieron en verano Aragón y Catalunya cuyos pésimos datos han descendido gracias a una gestión contundente. «Cuesta entender que aún no se hayan tomado algunas restricciones cuando hace tiempo que vemos venir la ola», se lamentaba.

En la gestión de la pandemia ha sido la Consejería de Sanidad quien siempre ha querido ser más prudente, aunque no siempre se ha encontrado con el respaldo de Ayuso. Se vio en mayo con la dimisión de la directora general de Salud Pública y ha vuelto a quedar patente este miércoles por el anuncio de «confinamientos selectivos» del viceconsejero que era desmentido mientras se producía.

El caso es ilustrativo de cómo se está luchando contra la pandemia en el territorio que más preocupa a todo el país. Zapatero informó a través de un WhastApp a la presidenta de que iba a anunciar confinamientos selectivos minutos antes de que lo hiciera en una rueda de prensa. El internista, al que Ayuso convirtió en su nuevo gurú frente a la pandemia, aseguró que «la presidenta apoya siempre cualquier medida que vaya en el sentido de proteger la salud de los ciudadanos. Esta medida la presidenta la apoya de forma determinante», preguntado por si contaba con su respaldo. Casi a la misma hora desde la puerta del Sol empezaban a aflorar los desmentidos que llegaban de fuentes cercanas a la presidenta.

El episodio recuerda -con muchas diferencias- a otro de hace dos semanas. La Consejería de Justicia autorizó una corrida de toros en Alcalá de Henares que iba a concentrar a más de 4.000 personas en contra del criterio del alcalde socialista de la localidad. El mismo día que se daba el último aprobado, Sanidad filtró un informe de Salud Pública en el que «desaconejaba» el evento taurino ante el riesgo para los ciudadanos. Una vez en los medios, la feria terminó suspendiéndose al día siguiente.

La situación dos semanas después es mucho más delicada. La Comunidad de Madrid ya cuenta con más de 2.700 personas ingresadas en los hospitales de la región solo por coronavirus, 371 de ellos en unidades de cuidados intensivos (UCIs) que empiezan a ver su capacidad superada. La región acumula más de 15.000 fallecidos desde que se iniciara la emergencia sanitaria y solo en los últimos siete días ha sumado más de 21.000 casos positivos, 3.443 solo en las últimas 24 horas.

Fuentes del entorno de Ayuso trababan este jueves de justificar el caos vivido en el seno del Gobierno regional. “Zapatero habló de ‘confinamientos selectivos’, pero usó ese término como concepto para que todos lo entendiéramos, no dijo que vayan a aprobarse confinamientos selectivos, sino que en todo momento habló de restricciones”, aseguraban. También se quejaban de que son medidas que han puesto en marcha otras comunidades sin que a ellas se les haya puesto en duda, obviando que esas autonomías no dejaron pasar tanto tiempo ni se desmintieron al momento.

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, grababa a mediodía el vídeo que se había negado a hacer su viceconsejero por la mañana. Escudero pedía «calma» ante «las interpretaciones» que había generado el anuncio de que se iban a producir confinamientos selectivos. Pero confirmaba que las medidas que iban a aprobarse iban encaminadas a «restringir la movilidad y la actividad» en las zonas con más incidencia del virus.

Nueve de los diez grandes municipios que cuentan con más casos diagnosticados de coronavirus en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes en toda España están en la Comunidad de Madrid. La ciudad más castigada es Parla, con 992 casos por 100.000 habitantes, pero también figuran Alcobendas, Fuenlabrada, Madrid capital, Collado Villalba, Torrejón de Ardoz, San Sebastián de los Reyes, Getafe y Alcorcón. Dentro de la capital, hay tres distritos que rondan los 1.200 casos por cada 100.000 habitantes en dos semanas: Puente de Vallecas (1.280), Villaverde (1.208) y Usera (1.198).

La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, hacía este jueves una valoración «tremendamente negativa» de la forma de gestionar la pandemia por parte del Gobierno regional. «A menos de 24 horas a los municipios de la zona sur, a los alcaldes y alcaldesas de la zona sur, que son las zonas más afectadas por la pandemia nos acaban de suspender una reunión en la que queríamos tratar precisamente de eso, la pandemia», lamentaba. También la regidora de Alcorcón, Natalia de Andrés, criticaba que «en estos momentos donde debe prevalecer la coordinación entre administraciones para luchar contra el Covid» se estuviera dejando de lado su criterio.

Las críticas se producen cuando las costuras del Gobierno regional vuelven a quedar al descubierto por las discrepancias sobre cuáles son las medidas a adoptar y cuál debe ser su contundencia. Aguado reconoce ya la incapacidad del Gobierno autonómico ante un desborde en «escalada». Y su llamamiento de ayuda terminaba por la tarde con una carta que Pedro Sánchez remitió a la presidenta madrileña en la que le pedía una reunión «a la vista de la evolución» de la pandemia en la región, que es la que registra un mayor número de contagios y fallecidos en las últimas semanas.

El presidente del Gobierno hablaba de «cooperación» y se ofrecía a trasladarse a la Puerta del Sol –sede del Gobierno regional– para abordar «conjuntamente» los siguientes pasos para hacer frente a la evolución de la Covid-19 en la región. Ayuso aceptaba el encuentro aunque decía haberse sentido muy «sola», pese a que es la comunidad que más fondos va a percibir del Gobierno, 3.400 millones de los 16.000 para todo el territorio y pese a que tenía en su mano haber solicitado el decreto de estado de alarma. La situación es de «emergencia», advierten sanitarios y epidemiólogos. Este viernes se despejarán las dudas de hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno de Ayuso para frenar la evolución de la pandemia.

https://www.eldiario.es/madrid/erratica-gestion-ayuso-sume-desconcierto-personal-sanitario-municipios-afectados-pandemia-socio-gobierno_1_6228521.html

La Universidad Autónoma de Barcelona investiga a un profesor por no usar mascarilla y pedir al alumnado que no la lleve

La Universidad Autónoma de Barcelona investiga a un profesor por no usar mascarilla y pedir al alumnado que no la lleve

La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha tenido constancia esta semana de un profesor que se ha negado a usar la mascarilla y que, según le han hecho llegar los estudiantes, mantuvo discursos negacionistas y les animó a no cumplir algunas medidas de seguridad. Fuentes de la institución han confirmado que sus servicios jurídicos han estudiado el caso y han emprendido medidas, aunque no detallan cuáles. 

Fuentes de la universidad se limitan a afirmar que las medidas que adoptarán tienen que ver con la negativa del docente de usar mascarilla. “En ningún caso se permitirá que nadie vulnere las normas de seguridad, sea estudiante, profesor o personal de administración”, resumen. 

Pero el relato de los estudiantes va mucho más allá. Fueron ellos, de hecho, los que alertaron el pasado martes al decanato de Educación de todo lo que les había explicado el profesor en clase. “Empezó un discurso diciendo que el coronavirus era un experimento masivo que empezó en marzo y nos explicó que no llevaría mascarilla”, relata un estudiante que estuvo presente a elDiario.es. También les dijo, según este testimonio, que él no daba clases a alumnos que llevasen mascarilla. “Nadie lo interrumpió, estábamos todos alucinando”, prosigue ese alumno, de tercer curso. 

El caso ha trascendido este jueves al denunciarlo también los estudiantes a través de la cuenta de Twitter ‘Consell d’Estudiants d’Educació de la UAB’. El profesor, del que no ha trascendido el nombre, habría llegado a amenazar a los alumnos con suspenderles en caso de que sigan el protocolo anticoronavirus implantado por la UAB de cara a este curso. El docente, siempre según la versión de los alumnos, les obliga a entrar en clase en grupos mezclados, sin mascarilla y sin gel hidroalcóholico.

Los estudiantes denuncian además que el profesor «hace propaganda negacionista por el correo institucional para convencer a las alumnas de cometer actos de ilegalidad y que atentan contra la seguridad sanitaria». «Todo esto son chorradas»; «llevando mascarilla moriréis entre terrible sufrimiento. Quizás ahora no, pero sí en 10 años»; «cómo pretenden que dé clase sin que os toquéis», son algunos de los comentarios que el docente ha realizado, según los estudiantes.

Según la denuncia estudiantil, la actitud del profesor, además de atentar contra las normas de la universidad para contener el virus, pone en peligro a los estudiantes, ya que después de las clases deben acudir a lecciones prácticas en escuelas de infantil y primaria, lo que a su vez pone en peligro a los menores.

https://www.eldiario.es/catalunya/universidad-autonoma-barcelona-investiga-profesor-negarse-llevar-mascarilla-propaganda-negacionista-virus_1_6228347.html

Sánchez pide por carta una reunión a Ayuso y ella acepta pero asegura haberse sentido «sola» en la gestión de la pandemia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enviado este jueves una carta a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pidiéndole una reunión «a la vista de la evolución» de la pandemia en la región, que es la que registra un mayor número de contagios y fallecidos en las últimas semanas y que se ha llegado a plantear endurecer las medidas frente al virus.

En la misiva, Sánchez considera «capital reforzar los mecanismos de cogobernanza para complementar los esfuerzos y medios» puestos ya en marcha por la Comunidad de Madrid. «Desearía tener la oportunidad de estudiar conjuntamente el modo de reforzar los esfuerzos y medios que pueda aportar el Gobierno con el fin de superar cuanto antes los momentos críticos que atraviesa la región en beneficio de sus ciudadanos», afirma en su carta el jefe del Ejecutivo.

El presidente ha señalado que para poder abordar ‘in situ’ estos asuntos estará «encantado» de desplazarse a las dependencias de la Presidencia regional, en la Real Casa de Correos. «Si te parece bien, nuestros equipos pueden empezar a trabajar en una reunión en cuanto sea posible», ha añadido.

La semana pasada fue la propia Ayuso la que solicitó a Sánchez una reunión para abordar la situación de la región. Y, este jueves, nada más conocer la misiva del presidente, la dirigente madrileña ha publicado un tuit alegrándose del ofrecimiento. «La Comunidad de Madrid ha estado demasiado tiempo sola. Celebro que el presidente del Gobierno acceda por fin a reunirse conmigo», ha señalado.

Minutos después, Ayuso ha enviado otra carta al jefe del Ejecutivo en la que señala que al Gobierno madrileño no le importa «más que la buena marcha» de la región y de España, «sortear las dificultades que está provocando el virus y la situación en la que está dejando a tantos ciudadanos». «Como te he trasladado en las distintas conferencias de presidentes que hemos celebrado en estos meses, aunque Madrid haya puesto a funcionar a pleno rendimiento todos sus recursos, se hacen necesarias estrategias nacionales puesto que ser capital, motor económico y centro de la península, requiere de una coordinación específica entre administraciones para acabar con la epidemia», apunta Ayuso.

«La movilidad, la densidad de población, sus lazos familiares y económicos con el resto del país, su posición internacional y su situación geográfica convierten a la Comunidad de Madrid en una autonomía de especial vulnerabilidad que requiere de estrategias conjuntas entre administraciones para atajar antes la pandemia», prosigue, en su carta.

«Además de todos los servicios públicos propios destinados a este fin, ya sean sanitarios, sociales o educativos, necesitamos seguridad jurídica, actuaciones en dependencias estatales y respaldo en materia legislativa y de seguridad ciudadana, competencias de las que carecemos, para que todas las demás medidas sean efectivas. Pido a mi equipo que se ponga a disposición del tuyo para coordinarse y comenzar a trabajar lo antes posible», conluye.

Esta mañana, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, hacía un llamamiento al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que se «implique de forma contundente» en el control de la epidemia en Madrid, una petición, ha dicho, que había trasladado a la presidenta regional.

«¿Alguien piensa que una pandemia se va a solucionar únicamente con un Gobierno regional?». «Es imposible acabar con una epidemia de estas características desde un gobierno regional, ha lamentado el vicepresidente regional de la comunidad autónoma que más presionó por que terminase el estado de alarma y que en la desescalada criticó los criterios del Gobierno central para no dar el cambio de fase pidiendo autonomía para gestionar la pandemia porque era el Ejecutivo de Madrid quien sabía qué le iba mejor a los ciudadanos.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-envia-ayuso-carta-pidiendole-reunion-abordar-crisis-sanitaria-madrid_1_6228646.html

La gestión del Gobierno de Ayuso deriva en un caos con los hospitales en plena alerta y la Atención Primaria colapsada

La gestión del Gobierno de Ayuso deriva en un caos con los hospitales en plena alerta y la Atención Primaria colapsada

La Comunidad de Madrid anunció este miércoles a través de sus responsables sanitarios que estaba preparando «confinamientos selectivos» en la región. Y a los pocos minutos se desmintió a sí mismo generando un desconcierto en la población, el Ministerio de Sanidad y las comunidades limítrofes que observan con estupor lo que ocurre en Madrid. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso volvía a protagonizar un nuevo ejemplo de caos por la gestión de la crisis de la Covid-19. Todo ello mientras la región, que fue el epicentro de la epidemia en primavera, vuelve a estar a la cabeza de casos en el país, con la presión sanitaria disparándose. A falta de refuerzos, la Atención Primaria está colapsada y el siguiente escalón son los hospitales –una de cada cinco camas ya están ocupadas por pacientes con coronavirus– y, sobre todo, las UCI.

En medio de este escenario, el anuncio del viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, de que habrá restricciones a la movilidad a partir del fin de semana en las zonas más afectadas de la región desataba un nuevo terremoto en el Gobierno regional con desmentidos e improvisaciones sucesivas sin que al final del día se sepa qué planes tienen las autoridades sanitarias de Madrid para el corto plazo.

Díaz Ayuso se enteró de las medidas que anunció el hombre al que ha confiado la gestión de la pandemia la misma mañana del miércoles a través de un mensaje de WhatsApp. Zapatero, que llegó al puesto tras la dimisión de la anterior directora de Salud Pública, durante el peor momento de la crisis, comparecía para hacer balance de la situación epidemiológica en la región y se lanzó a anunciar más medidas restrictivas para el fin de semana en un momento en la autonomía acumula 21.131 casos diagnosticados los últimos siete días –3.438 las últimas 24 horas–, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad. El endurecimiento de las restricciones, admitía el viceconsejero, atendía a la «repercusión de la pandemia en la Atención Primaria y en los hospitales». 

Cuando los primeros titulares empezaron a asomar en los diarios digitales y las radios, desde el equipo de la presidenta precisaron que «la decisión sobre posibles confinamientos no estaba tomada» y añadieron que hasta el viernes no se conocerán cuáles son realmente las medidas que el Gobierno regional aprobará para frenar una curva de contagios cada vez más empinada.

«Los asuntos de posibles medidas se debaten en el Consejo de Gobierno y hoy no se ha abordado nada al respecto de confinamientos», resumían fuentes del Ejecutivo que censuraban que Zapatero hubiera actuado por su cuenta. La polémica derivó en la cancelación de la rueda de prensa habitual del vicepresidente y portavoz del Ejecutivo madrileño, Ignacio Aguado, tras el Consejo de Gobierno en la que este suele informar de los acuerdos y responde a la pregunta de los periodistas. Fuentes del Gobierno regional se limitaban a decir que se suspendía porque «las medidas a adoptar ante la evolución del Covid-19 en la revisión quincenal no estaban cerradas», pese a que en esa comparecencia se tratan también otros temas.

Los anuncios y desmentidos sobre nuevas restricciones llegan después de que la presidenta madrileña se sometiera este lunes y martes al debate parlamentario más importante del año en la región –junto al de presupuestos– en el que no hubo alusiones a ninguna de estas medidas. Su discurso, con un marcado tono triunfalista, se basó en rescatar viejos anuncios con los que Ayuso recuperaba las banderas de siempre del PP como la rebaja «histórica» de impuestos pese a la pandemia y una ley para blindar la educación concertada. Sobre la situación epidemiológica, la presidenta madrileña se limitó a hablar de los efectos económicos, que cifró en una caída del PIB del 12,7% –aún así prometía la rebaja fiscal–, y anunció un plan para la Atención Primaria con una inversión de 80 millones en tres años.

Desde el Gobierno regional no responden a la pregunta de si Ayuso estaba al tanto de las medidas que este miércoles anunciaba su viceconsejero, pero Zapatero, que se hizo con el puesto tras dirigir el hospital de Ifema que la presidenta convirtió en el escaparate de su gestión (pese a que fue levantado por el Ejército y no atendió a los casos más graves), aseguraba que la presidenta había sido informada por WhatsApp antes de la rueda prensa. Preguntado por si Ayuso las respaldaba, Zapatero respondió que «la presidenta apoya siempre cualquier medida que vaya en el sentido de proteger la salud de los ciudadanos. Esta medida la presidenta la apoya de forma determinante». Lo decía mientras el equipo de Ayuso censuraba sus anuncios.

Ya por la tarde, el consejero de Justicia, Enrique López, salía a pedir «disculpas». “Por el concepto de confinamiento», dijo en la Cadena SER. «Asusta y nos hace a todos volver a pensar en la situación de marzo o abril», añadió. López aseguró que el Gobierno regional no tiene instrumentos «para confinar a los ciudadanos en sus casas» por razones de Salud Pública, aunque el Gobierno central ha puesto a disposición de las Comunidades Autónomas pedir estados de alarma que lo permitiría. «Sí se pueden establecer restricciones a la movilidad en zonas cuando lo justifique la situación», aseguraba, dando nuevas pistas sobre por dónde pueden ir las medidas que en principio se van a anunciar este viernes.

López se limitó a hablar de «restricciones a la movilidad» en contra de lo manifestado por el viceconsejero por la mañana. Zapatero, sin embargo, no fue capaz de concretar en qué se materializaría el confinamiento selectivo, de producirse: a qué zonas o localidades afectaría ni cómo se organizaría. Tampoco aclaró si estos confinamientos supondrán el cierre de los colegios o la hostelería de las zonas más afectadas. El consejero de Justicia se limitó después a pedir «tranquilidad» y a asegurar que las personas podrán seguir yendo a sus trabajos y a los centros educativos como hasta ahora.

Sí defendió López la necesidad de endurecer las medidas en las zonas más afectadas. Nueve de los diez grandes municipios que cuentan con más casos diagnosticados de coronavirus en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes en toda España están en la Comunidad de Madrid. La ciudad más castigada es Parla, con 992 casos por 100.000 habitantes, pero también figuran Alcobendas, Fuenlabrada, Madrid capital, Collado Villalba, Torrejón de Ardoz, San Sebastián de los Reyes, Getafe y Alcorcón. Dentro de la capital, hay tres distritos que rondan los 1.200 casos por cada 100.000 habitantes en dos semanas: Puente de Vallecas (1.280), Villaverde (1.208) y Usera (1.198).

Las costuras del Gobierno regional han vuelto a quedar al descubierto con estos datos como telón de fondo y una huelga indefinida de sanitarios de Atención Primaria a partir del 28 de septiembre que Ayuso trató de despejar (sin éxito) con el anuncio de una inversión de 80 millones en tres años. El Ministerio de Sanidad expresaba el mismo día que se evidenciaba esta descoordinación en la gestión madrileña la «preocupación» por la evolución de la pandemia en Madrid y emplazaba al Ejecutivo autonómico a adoptar «medidas adicionales» frente al virus. 

Entre las medidas que se plantea Ayuso está la de reabrir el hospital de campaña de Ifema, según informa El Mundo, lo que supondría el reconocimiento de que la sanidad madrileña vuelve a no dar abasto más de cuatro meses después de haberlo cerrado con una fiesta en la que la presidenta madrileña presumió de gestión y provocó una aglomeración inexplicable.

En marzo y abril, Ifema se sostuvo a costa de los sanitarios de la Atención Primaria y en el Gobierno regional no explican ahora cómo piensan mantenerlo en el caso de que se reabra, a la vez que aseguran que “no hay más sanitarios para contratar“, dijo la propia Ayuso este martes en el Debate del Estado de la región.

Los centros de salud están desbordados. Las atenciones domiciliarias se han multiplicado entre el 15 de julio y el 15 de septiembre casi por 30: de 495 casos a 14.160, según los últimos datos de la Consejería. Los profesionales doblan turnos para hacer PCR, identifican contactos, les hacen seguimiento telefónico cada día a todos y, si pueden, atienden a algún paciente que llega por cualquier otra dolencia. Esas no han cesado. «No damos más de sí ni física ni mentalmente», dice una médica de un centro de salud de Fuenlabrada que ha colgado un cartel donde cada día actualizan el número de sanitarios que están trabajando. En el barrio de Lavapiés, el ambulatorio ha colgado otro esta semana: «Estamos tres médicos de ocho, disculpen las molestias». 

En los hospitales, que se asomaron al abismo en la primera ola, el temor de los sanitarios va en ascenso. «Los casos crecen despacio pero sin piedad», resume el traumatólogo Carlos Castaño, presidente de AFEM. Una de cada cinco camas ya están ocupadas por un enfermo de coronavirus, una tasa del 22% que dista mucho del 8,5% de media en España. La Covid-19 va ganando terreno, de nuevo, en los centros hospitalarios. Las cirugías programadas ya se han suspendido completamente al menos en tres (Doce de Octubre, Infanta Leonor y Gregorio Marañón) mientras los sanitarios piden más «liderazgo» y «coordinación» por parte de la administración para no repetir lo que pasó en marzo y abril.  

«Este segundo pico de la pandemia se está focalizando en el sur, empezamos a estar llenos y falta una gestión a nivel regional para que aquí no concentremos todo y nos desbordemos», lamenta Ana Jiménez, médica de urgencias en el hospital Infanta Leonor y delegada del sindicato AMYTS. En el centro, cuenta, los sanitarios han organizado una recogida de firmas para enviar una carta a Sanidad que pide una suerte de «corredor Covid-19 para distribuir a los pacientes» por varios hospitales. «No puede ser que los hospitales del sur se queden paralizados otra vez», asegura. Aquí, dice Jiménez, «lograr un traslado cuesta sangre, sudor y lágrimas». La UCI, de siete puestos, está llena desde el 4 de septiembre. Hoy hay nueve personas críticas ingresadas, dos de ellas en la URPA. A fecha 16 de septiembre hay 371 personas en estado crítico en los hospitales madrileños. Hace una semana, eran 294. 

Esta vez, dicen varias profesionales de hospitales del cinturón sur, «no es cuestión de falta de espacio, sino de personal». En el Doce de Octubre, dentro del distrito de Carabanchel, las camas estructurales de UCI están completas, según UGT. Son 38. En una reunión mantenida este jueves con la dirección, se planteó incorporar como zona de críticos también la Reanimación, un área en el que se quedan normalmente los pacientes que salen de una cirugía. «Pero no podemos ampliarla. No por falta de espacio, ni de respiradores sino porque no hay personal”, contesta Araceli Rojo, delegada del sindicato. Una parte de los sanitarios aún no ha regresado de vacaciones y las bolsas de empleo están agotadas, según los sindicatos. Sanidad responde que ha contratado a 10.000 profesionales más y mantiene «prácticamente todos», pero a pie de hospital falta gente. 

Pese a esta situación sanitaria, el responsable de Salud Pública de Madrid, Antonio Zapatero, descartaba un cierre total de la autonomía a primera hora pero avisaba, no sabemos si con el beneplácito de Díaz Ayuso: «Si la situación de Madrid avanza, Madrid tomará las medidas que tenga que tomar». Para ello, la presidenta de la Comunidad de Madrid tiene a su disposición pedir un estado de alarma específico para Madrid en el Congreso de los Diputados, una opción que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, puso a disposición de las comunidades el pasado 25 de agosto y que Ayuso se limitó a rechazar pese a que la tendencia al alza de casos ya empezaba a ser incontrolable en la capital. 

La presidenta madrileña siempre ha defendido que hablar de un escenario de cierre para Madrid supondría poner en peligro a la «locomotora económica» del país y por eso lo rechaza. Sin embargo, la situación empieza a ser crítica en la región tras una polémica gestión durante el verano caracterizada por la falta de rastreadores y la improvisación para el plan de vuelta a las aulas. Fue Madrid también la última autonomía en imponer como obligatoria el uso de la mascarilla y ha permanecido a rebufo del resto a la hora de aplicar restricciones por territorios, pese a ser la comunidad más afectada.

En el Gobierno de Sánchez descartan por el momento una intervención de la autonomía y se limitan a asegurar que acompañarán a Madrid en las decisiones que tome.

https://www.eldiario.es/madrid/gestion-gobierno-ayuso-deriva-caos-hospitales-plena-alerta-atencion-primaria-colapsada_1_6226337.html

La mayor víctima de la pandemia en Madrid es Díaz Ayuso y luego está toda esa gente que se ha muerto

La mayor víctima de la pandemia en Madrid es Díaz Ayuso y luego está toda esa gente que se ha muerto

Vaya verano tuvo que pasar la reputación de Ángel Gabilondo en las redes sociales. El tuit desde la izquierda más abrasivo contra el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid era tan cierto y divertido como gamberro: «Os metéis con Gabilondo y él no ha hecho nada». Y los más cabreados decían: pues claro que no hace nada en la oposición a Isabel Díaz Ayuso. El exrector universitario había decidido no unirse a la estrategia de tierra quemada que caracteriza a la política española y dar aire al Gobierno madrileño para que elaborara su estrategia ante el coronavirus en unas condiciones terribles para cualquier Administración. Ayuso lo agradeció compitiendo con Pablo Casado en la tarea de atacar por todos los medios al Gobierno de Pedro Sánchez. Eso dejó a Gabilondo con la imagen del típico individuo del que es fácil aprovecharse. Eso es demoledor en política. Nadie te respeta.

En la segunda jornada del debate del estado de la región en la Asamblea de Madrid, Gabilondo tuvo la oportunidad de dejar clara su posición en la tribuna. Ya en meses anteriores había explicado lo poco que le interesaba la idea de una moción de censura en plena pandemia. Y además esa moción estaba condenada a la derrota y eso no parece que haya cambiado mucho. El portavoz socialista cedió un poco a esa presión en la que incluso ha intervenido de forma algo confusa el líder del PSOE madrileño, José Manuel Franco, y pronunció unas palabras que en realidad no le comprometen en nada: «Estoy dispuesto como candidato más votado para asumir lo que me corresponda», dijo en relación a un posible cambio de Gobierno, y para ello no descarta emplear los «mecanismos parlamentarios».

Con eso, ya empezaron a volar los titulares que decían que el socialista alentaba la moción de censura o que invitaba a Ciudadanos y Vox a dejar caer al Gobierno de Ayuso, pero el ruido era mayor que las palabras realmente pronunciadas. Gabilondo también dijo que «lo importante ahora es afrontar la pandemia». Muchas ganas no tiene.

Por lo que pueda valer, Díaz Ayuso elogió en dos ocasiones la moderación de Gabilondo, que es la típica ayuda que te echan al cuello y que te deja con menos aire del que tenías.

La intervención del portavoz de Ciudadanos no ofreció ninguna pista de que su partido esté interesado en buscar una nueva pareja de baile. Las relaciones de Cs y el PP entraron en crisis en primavera cuando los primeros empezaron a sospechar que Díaz Ayuso pretendía endosarles la responsabilidad de la situación de las residencias de ancianos. Las especulaciones sobre una remodelación del Gabinete se fueron después apagando. La presidenta se deshizo en loas a Ciudadanos y al vicepresidente, Ignacio Aguado, el día anterior, lo que indica que las heridas han cicatrizado. El Gobierno sólo tiene un año de vida y aún debe afrontar el regreso de la pandemia con toda su fuerza en otoño e invierno.

Gabilondo sí hizo oposición en su discurso para los que se quejaban de su pasividad. Siempre con su estilo de profesor que no levanta la voz ni siquiera cuando algo le enfada, en el caso de que eso ocurra alguna vez. Fue incisivo y concreto cuando dijo que el 88% de «los médicos de menos de 40 años no tienen contrato estable» en la precaria sanidad madrileña. O al denunciar que el Gobierno no ha contratado ni los médicos de Atención Primaria ni los rastreadores necesarios. «Lo que se ensaña con usted y con su gestión son los datos», dijo respondiendo al victimismo en el que reside Ayuso con todos los gastos pagados.

Madrid cuenta con un tercera parte de los contagiados actuales con sólo el 14% de la población española. En estos momentos, la Comunidad con un mayor porcentaje de camas ocupadas es Madrid con un 21%. Las siguientes (Aragón, Baleares, Castilla La Mancha y Euskadi) están en un 12%.

Las representantes de Más Madrid y Podemos fueron más agresivas que Gabilondo, aunque eso ya estaba en el guión. «Han perdido cuatro meses de oro», dijo la doctora Mónica García. «¿Por qué demonios no se han contratado los 1.300 rastreadores que se necesitan?». Su líder, Íñigo Errejón, dijo en el Congreso a la misma hora que si el PSOE no presenta una moción de censura, lo harán ellos con García de candidata. Sus representantes en la Asamblea no dijeron tal cosa, así que hay que suponer que no estaban informados de lo que su jefe iba a decir.

Sea esa moción una posibilidad o una serpiente de final de verano, Díaz Ayuso se picó con las palabras de Mónica García y le vino a decir que a ver qué se creía por ser médica. No le respondió con hechos, sino con insinuaciones, y para ello recurrió al 8M, que es lo que suele hacer el PP cuando la cosa se pone caliente. «El 8M del que apenas hablo yo, pero ahí está», comentó para que supiéramos que desde luego que iba a hablar de la manifestación feminista. Y lo hizo para acusarle poco menos que de negligencia profesional: «Usted pudo elegir entre ser sanitaria y ser activista» y fue a la convocatoria. A Ayuso le puso nerviosa que le hablara una médica: «No me hable de ser sanitaria. No me dé lecciones».

Poco antes había dicho que ella nunca le ha «faltado el respeto a un partido» y «nunca he cogido el nombre de un político y le he acusado de muertes». Pero si le presionan duro, siempre está ahí el comodín de 8M para sugerir que hay políticos que han matado a gente, igual sin querer. No como ella, que ha salvado a tantos que ni sabe cuántos son.

Fue el momento del Pleno para las réplicas a los portavoces de la oposición cuando Díaz Ayuso volvió a activar el modo destrucción masiva. Su cerebro activó todos los sistemas de combate. No hay personal sanitario en paro en Madrid así que no pidan más. Habló de «las leyes eugenésicas» de la izquierda (si hay moción de censura, saca seguro a Hitler). Los liberados sindicales son unos vagos que deberían estar trabajando en los hospitales. En marzo y abril había solidaridad, pero ahora «todo son reivindicaciones, todo son quejas» (lógico, la gente no quiere morirse si le dan a elegir). «Yo no gobierno para los gestos», lo que son buenas noticias para los que presenciaron su acto de fin de fiesta en el hospital de Ifema en el que hasta se subió a un camión de venta de comida para las fotos. «Los países que estaban libres en la primera ola se están contagiando ahora», una noticia que es toda una novedad para algunos de esos países.

En definitiva, aquí hay «una campaña de desprestigio» contra mí que me da un poco igual porque soy así, pero no permito que se ataque a Madrid. «Lo que no voy a tolerar es que se ofenda a esta región y a los madrileños», dijo, aunque en realidad todas las críticas se dirigen a ella y a su partido. En la mejor tradición del procés, los ataques a Ayuso son ataques a Madrid.

Su cerebro estaba en posición de ráfaga y algo tenía que acabar mal. En su lista de razones de los brotes de la pandemia en el sur de Madrid, incluyó una referencia xenófoba, de esas que consisten en acusar a los de fuera por sus costumbres extravagantes o sencillamente deplorables. «Se están produciendo, entre otras cosas, por el modo de vida que tiene nuestra inmigración en Madrid y también por la densidad de población que tienen esos distritos y municipios». No como los españoles pata negra y bandera española en la mascarilla que no salen de su casa en verano ni aunque les pongan explosivos en la casa.

¿De dónde había sacado esa idea? Muy probablemente, del programa de radio de Federico Jiménez Losantos, cuyo presentador señaló el día anterior a los latinoamericanos por sus «costumbres poco higiénicas para la pandemia». La solvencia científica de la acusación queda probada por esta frase: «No nos podemos ir con la gallina peruana fantástica al Retiro». Si Donald Trump anda repitiendo todo lo que ve en Fox News, está ahora más claro de dónde saca Ayuso el material para sus análisis epidemiológicos.

Jacinto Morano, portavoz de Podemos, le exigió después que retirara esas palabras por considerarlas racistas. El cerebro no iba a tolerar tal provocación: «Le animo a que me lleve a los tribunales por si he dicho algo racista, y si no, olvídeme».

Eso es lo que hizo Ayuso de inmediato. Olvidarse de todos ellos y de sus campañas contra la mayor víctima de la pandemia. Ella.

https://www.eldiario.es/politica/victima-pandemia-diaz-ayuso_129_6223001.html

Sanidad registra 11.193 nuevos casos de COVID-19 y 239 muertos más

Sanidad registra 11.193 nuevos casos de COVID-19 y 239 muertos más

El ministerio de Sanidad ha informado este miércoles de 11.193 nuevos casos de coronavirus, de los que 4.728 han sido diagnosticados en el último día. Esta última cifra diaria supone un aumento tras los 3.022 diagnosticados del lunes al martes. Desde el inicio de la pandemia, se han infectado en España 614.360 personas.

La comunidad que más nuevos casos ha sumado al balance total es Madrid, con 3.438, que mantiene la tendencia de los últimos días. Catalunya, que el martes no notificó datos, ha incorporado 2.841 nuevos casos y Castilla-La Mancha, 976. Andalucía ha sumado 929 casos; la Comunitat Valenciana, 547; y Euskadi, 441. Murcia no ha incorporado datos a este balance por problemas técnicos.

La cifra de muertos con COVID-19 experimenta también este miércoles un aumento considerable. Sanidad incorpora al balance diario 239 nuevos fallecidos, que alcanzan un total de 30.243, de los que 366 se han registrado en los últimos siete días. Euskadi ha incorporado en esta jornada 150 muertes a su serie histórica. En los últimos siete días, han muerto 115 personas con coronavirus en la Comunidad de Madrid; 48 en Andalucía; 31 en Castilla y León; 28 en Galicia; 15 en la Comunitat Valenciana; 12 en Canarias y diez en Baleares. El resto de comunidades han comunicado menos de diez fallecidos y Aragón y Cantabria no han incorporado ninguno.

En el capítulo de hospitalizaciones, las autoridades sanitarias han notificado 604 ingresos más respecto al martes y 2.138 en los últimos siete días, la mayoría en Madrid (388) y Andalucía (383), seguidas de Castilla y León (207). El resto de comunidades se encuentran por debajo de las 200 hospitalizaciones en la última semana.

La situación en Madrid, donde la tasa de positividad de las PCR es del 22,1% -la más alta de España- , del 6 al 12 de septiembre, y del 24,9% para las procesadas el 13 de septiembre, inquieta en el ministerio que dirige Salvador Illa, que ha reconocido en rueda de prensa su «preocupación» y ha instado al Gobierno autonómico a adoptar «medidas adicionales».

Precisamente, el viceconsejero del Plan Covid-19, Antonio Zapatero, ha anunciado este miércoles que endurecerá las medidas restrictivas el fin de semana y que habrá «confinamientos selectivos» ante «el crecimiento sostenido» de la pandemia en la región. Un anuncio que fuentes cercanas a la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, han matizado al afirmar que «nada de confinamientos» y que, en cualquier caso, las decisión «se tomará el viernes».

El Gobierno de La Rioja, donde las UCIS están ocupadas al 90%, es otro de los que se ha sumado a la imposición de nuevas limitaciones que algunas comunidades pusieron en marcha el pasado fin de semana para tratar de contener los contagios de COVID-19. En concreto, ha limitado a seis el número de personas en reuniones sociales, actividades de ocio y tiempo libre y en hostelería. Además, impide la venta de alcohol en establecimientos que no sean de hostelería a partir de las 22 horas.

https://www.eldiario.es/sociedad/espana-registra-nuevos-casos-covid-19-madrid_1_6225547.html

Las UCI del sur de Madrid vuelven a llenarse: «No falta espacio, sino personal para que se amplíen»

Los confinamientos selectivos en las zonas más golpeadas por el virus del sur de Madrid han quedado en el aire tras una mañana de anuncios y contradicciones en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, el temor al desbordamiento de marzo se asoma a los hospitales que atienden a la población especialmente afectada. Constatado el elevado número de contagios (son uno de cada tres de los que se diagnostican en España), la presión al sistema sanitario se ha desbordado en los centros de salud y ahora enfila las Unidades de Cuidados Intensivos. Es el siguiente indicador, junto con las hospitalizaciones, para medir la evolución de la segunda ola. A fecha 16 de septiembre, 371 personas están ingresadas en estado crítico.

La Consejería de Sanidad sitúa la ocupación en menos de un 40%. Pero los datos aportados por los delegados sindicales de varios hospitales del cinturón sur, como Parla o distritos como Vallecas o Carabanchel, elevan el porcentaje hasta el 100% de las camas ordinarias en algunos casos. Es decir, las que estaban disponibles antes de la pandemia. En algunos centros se han instalado de forma permanente nuevos puestos. En otros, las gerencias ya empiezan a tirar de espacios extra como la Reanimación (REA) o la Unidad de Reanimación Post-Anestésica (URPA), donde se quedan los pacientes que acaban de salir de una cirugía dentro de los llamados «planes de elasticidad». Esto es posible porque en hospitales como el Doce de Octubre, el Gregorio Marañón o el Infanta Leonor se han suspendido todas las operaciones programadas.

Comisiones Obreras cifra el porcentaje de ocupación en el 85% de las «camas estructurales». El sindicato explica que la Consejería incluye para calcular la proporción camas ocupadas UCI todas las disponibles en estas unidades auxiliares que suelen estar llenas cuando las cirugías funcionan a pleno rendimiento. «Si no se dedicaran a pacientes con Covid-19 las otras unidades de cuidados críticos quirúrgicos y traumatológicos donde, antes de la pandemia, se atendía a pacientes de cirugía, politraumas, quemados o cirugías ambulatorias, prácticamente el sistema estaría al límite de su capacidad en cuanto a UCI», asegura la organización sindical en una nota de prensa.

Los sanitarios de varios hospitales del sur de Madrid con los que ha hablado elDiario.es coinciden en que ahora el problema no es el espacio –reformado en la mayoría de centros–, sino la falta de profesionales. Una parte aún no ha regresado de las vacaciones y las bolsas de empleo están agotadas, según los sindicatos. Lo que vuelve a poner a los profesionales en situación de estrés y alerta. Sanidad responde que el Gobierno ha reforzado durante la epidemia con 10.000 profesionales sus servicios sanitarios. Sin embargo, a pie de hospital los profesionales aseguran que no están todos los que estaban y hay dificultades para contratar a nuevos.

«No se puede ampliar la UCI porque no tenemos enfermeras», asegura Araceli Rojo, delegada de UGT en el Hospital Doce de Octubre. En la última reunión mantenida con la gerencia, celebrada este miércoles, la dirección les ha trasladado que la bolsa de contratación está «agotada». «Si tenemos más ingresos en UCI va a ser un problemón», avanza Rojo. El centro tiene ocupados los 38 puestos disponibles en las dos UCI que existen. El 100% son enfermos de coronavirus. En el centro ha cancelado todas las cirugías programadas. Solo se están operando los casos urgentes. Este es un síntoma de que las cosas no van bien. Las cirugías se suspenden, normalmente, cuando se calcula que no hay camas suficientes para atender en los postoperatorios a personas con complicaciones. De manera que el centro tiene más o menos liberadas esas camas, pero no dispone de profesionales especializados en UCI para dar atención a los críticos.

«El problema es que el pico de la pandemia se está focalizando en el sur, empezamos a estar llenos y falta liderazgo, una gestión a nivel regional para que aquí no concentremos todo y nos desbordemos», lamenta Ana Jiménez, médica de urgencias y delegada del sindicato AMYTS. En el centro, cuenta, los sanitarios han organizado una recogida de firmas para enviar una carta a Sanidad que pide una suerte de «corredor COVID-19 para distribuir a los pacientes» por varios hospitales. «No puede ser que los hospitales del sur se queden paralizados otra vez», asegura. Aquí, dice Jiménez, «lograr un traslado cuesta sangre, sudor y lágrimas». La UCI, de siete puestos, está llena desde el 4 de septiembre. Hoy hay nueve personas críticas ingresadas, dos de ellas en la URPA.

La situación devuelve a los profesionales al recuerdo de la primera ola, cuando todos los hospitales se volcaron en el COVID-19 y el resto quedó en un segundo plano. Entonces, sanitarios de especialidades variopintas, como otorrinos o cirujanos, se conviertieron en intensivistas. O enfermeras de planta tuvieron que asumir las tareas especializadas de una profesional de cuidados intensivos. Aún no se ha llegado de forma masiva a este punto, salvo de forma puntual. En el Hospital Infanta Cristina de Parla, por ejemplo, «algunas enfermeras de la Rea ya han sido llamadas a bajar a la UCI en los turnos de tarde y noche», una profesional del centro. La percepción de esta enfermera, que prefiere no dar su nombre, es que «por urgencias entran ahora más pacientes con neumonía que antes, cuando eran más leves». El hospital tiene habitaciones individuales que se han convertido en dobles. Hay 50 pacientes ingresados con coronavirus, uno de cada cinco. Todo el centro suma 247 camas.

«La diferencia es la pendiente de la curva: lo que pasó antes en una semana, ahora ha pasado en un mes», resume Jiménez, que subraya que los profesionales han adquirido más «criterio, experiencia y conocimiento» en estos meses. Lo que no ha cambiado para muchos de ellos son los cuadros de ansiedad. «Estamos cansados y angustiados. Hay más contagios entre compañeros y estamos a punto de que los sanitarios no formados expresamente para ello tengan que ser refuerzo COVID-19 en UCI», relata la enfermera del Infanta Cristina de Parla. Este municipio del sur de Madrid concentra el mayor número de casos diagnosticados, 992, por cada 100.000 habitantes de todos los municipios de España en los últimos 14 días.

La Consejería de Sanidad considera que la situación epidemiológica es de «crecimiento sostenido» en la región pero ha abierto la puerta a adoptar confinamientos selectivos en las áreas de salud más afectadas a primera hora de la mañana. También a reducir más el máximo de personas en las reuniones. Sin embargo, el entorno de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha desmentido esta posibilidad casi en paralelo a la rueda de prensa protagonizada por el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero. Zapatero ha admitido que el endurecimiento de las medidas tiene que ver con «aspectos de repercusión de la pandemia en la Atención Primaria y los hospitales». En Madrid, el 21% de las camas de los hospitales están ocupadas por pacientes con coronavirus. Es más del doble de la media de las comunidades de España: 8,5%. Según los últimos datos de Sanidad, 2.761 personas están ingresadas en planta y 371 en UCI.

El Gobierno ha reconocido este miércoles su «preocupación» con la evolución de la pandemia en la Comunidad de Madrid y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha instado a la presidenta regional a tomar «medidas adicionales» frente al virus aunque no ha valorado la sucesión de anuncios y desmentidos de esta mañana relacionados con los confinamientos de los barrios y municipios más afectados. Habrá que esperar al viernes para conocer qué decide finalmente el Gobierno regional.

https://www.eldiario.es/madrid/uci-sur-madrid-vuelven-llenarse-no-falta-espacio-personal-amplien_1_6225665.html

España registra 27.404 nuevos casos de coronavirus desde el viernes, casi 11.000 de ellos en Madrid

España registra 27.404 nuevos casos de coronavirus desde el viernes, casi 11.000 de ellos en Madrid

El ministerio de Sanidad ha comunicado este lunes 27.404 nuevos casos desde el viernes, cuando se publicó el último balance. De ellos, 3.023 se han diagnosticado en el último día. Estos datos llegan tras el récord de 12.183 casos notificados el viernes, de los que 4.708 habían sido diagnosticados en las 24 horas anteriores.

De los 27.404 nuevos casos contabilizados desde el viernes, 10.864 se han detectado en Madrid, la comunidad que más suma al balance total. Andalucía ha incorporado 2.512 casos en estos últimos tres días y Castilla y León, 2.097. Euskadi ha notificado 1.451 contagios; Aragón, 1.282; Murcia, 1.136; y Catalunya, 1.073.

Las autoridades sanitarias han incorporado también al balance total 101 fallecidos desde el viernes. La cifra total de muertos con coronavirus desde el inicio de la pandemia es de 29.848, de los que 207 se han registrado en los últimos siete dias.

En los últimos siete días han sido hospitalizadas por COVID-19 un total de 1.976 personas, de las que 138 han requerido ingreso en UCI.

La secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, que ha sustituido en la rueda de prensa al director del Centro de Coordinacion de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, «que se encuentra de merecido descanso», ha indicado que en la última semana Sanidad ha realizado alrededor de 90.000 PCR al día en toda España. 

En total, según el balance publicado este lunes, han sido 631.238 pruebas realizadas entre el 4 y el 10 de septiembre, donde las mayores tasas de positividad se han dado en Melilla (22%), la Comunidad de Madrid (21%) y Castilla – La Mancha (17,7%).

Calzón ha señalado además que «en estos momentos se está debatiendo y trabajando sobre cuál es el método ideal para aplicar», ya que están sobre la mesa «otras posibles pruebas diagnósticas», aún en «proceso de validación técnica». 

Ante el aumento de casos diarios detectados la pasada semana, varias comunidades autónomas han impuesto nuevas restricciones o han alargado las ya existentes para tratar de atajar la segunda ola de la pandemia, que no está teniendo la misma incidencia en todo el territorio, y cortar las cadenas de transmisión.

https://www.eldiario.es/sociedad/espana-registra-27-404-nuevos-casos-coronavirus-viernes-11-000-madrid_1_6220543.html

Vencer por narices: una vacuna nasal contra COVID-19

Vencer por narices: una vacuna nasal contra COVID-19

Eran unas gotas que sabían a fresa… La vacuna de la polio no se inyectaba, ¡se comía! La noticia de su erradicación en África nos ha llenado de emoción, y la memoria nos ha traído de nuevo el sabor de la vacuna. Porque las vacunas también se pueden saborear. ¿Y se huelen?

Hace unos días se publicaron en Cell los primeros resultados en fase preclínica de una vacuna contra COVID-19 (sí, ¡otra más!) con una importante novedad: se administra por vía nasal. Además, elimina los virus de las vías respiratorias altas, evitando el contagio en ratones.

La ciencia ha sacado músculo contra la pandemia a una velocidad extraordinaria para lo que es habitual. Pero no sólo músculo, también creatividad. Cualquier propuesta vale, si es segura y eficaz.

Estamos acostumbrados a usar medicamentos descongestionantes nasales de acción local y rápida. ¿Pero cómo es posible que este tipo de vacuna sea capaz de desencadenar una respuesta inmune en todo el organismo suficiente para defendernos de la enfermedad?

Normalmente, las células T (linfocitos) circulan por la sangre y la linfa. Sin embargo, cuando el organismo produce células T en respuesta a una infección, pueden convertirse en células T “de memoria”. Algunas de ellas abandonan la sangre y se localizan en los órganos que potencialmente pueden ser atacados por esa infección (por ejemplo, en los pulmones en el caso de virus respiratorios), en forma de células T “residentes”.

Estas células se suelen alojar en las mucosas, los tejidos que recubren el tracto respiratorio y muchos de los órganos internos que están en contacto directo o indirecto con el exterior, como la cavidad nasal, oral y el pulmón. Allí aguardan para reaccionar contra la infección.

Esquema del desarrollo de la vacuna con administración intramuscular y nasal publicado en Cell. Adaptado por N. Campillo y M. Jiménez.

La vacuna que están investigando en la facultad de Medicina de la Universidad de Washington (EE UU) está basada en un adenovirus de chimpancé que expresa la proteína S del coronavirus (similar a la vacuna que se está desarrollando en Oxford). Esta proteína, recordemos, es responsable de la penetración del virus en las células de la mucosa de las vías respiratorias altas y pulmones. El virus de los chimpancés no puede replicarse en humanos.

¿Qué sucedió cuando los investigadores inyectaron intramuscularmente una o dos dosis en ratones que expresan la proteína ACE2 humana (la proteína a través de la cual el virus se introduce en las células humanas)? Que los roedores produjeron anticuerpos IgG (anticuerpos típicos de la respuesta en fluidos) y células T en sangre. Al inocularles el virus, observaron solo una reducción de la infección pulmonar. Es decir, encontraron ARN del virus en los pulmones (contraían la enfermedad de forma más leve) y en las vías respiratorias altas (podían contagiar la enfermedad). Además, no detectaron células T específicas en las mucosas pulmonares.

El efecto observado cambió radicalmente cuando aplicaron la vacuna de forma nasal. En ese caso detectaron anticuerpos de tipo IgG y de tipo IgA (anticuerpos típicos de la respuesta a nivel de mucosas), además de células T “residentes” en los pulmones. Se produjo la denominada “inmunidad de mucosa”, que puede ser mucho más protectora para infecciones respiratorias.

Por si esto fuera poco, al inocularles el virus SARS-CoV-2, detectaron muy poco ARN del virus en las vías respiratorias altas y nada en los pulmones. Eso implica que, administrándola por vía nasal, se reduciría significativamente la transmisión de la enfermedad, al evitar que los individuos propaguen el virus

Buscar distintos usos para los medicamentos es una estrategia para intentar reducir los costes del desarrollo de un fármaco (de media, 1.300 millones de dólares y unos 15 años).

Una de ellas es el reposicionamiento, que es el proceso de encontrar un nuevo uso terapéutico para un fármaco ya conocido. Otra es la reformulación, que consiste en el desarrollo de diferentes formulaciones para el mismo fármaco. Por ejemplo, la Finasterida inicialmente se prescribía para tratar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata y ahora también se receta a distinta dosis para la perdida de cabello masculino. Y así se pueden encontrar muchos ejemplos en las farmacias.

En el caso de la vacuna nasal, cambiar la vía de administración puede añadir distintas características, como más efectividad y mejor tolerancia.

La administración nasal no es totalmente novedosa. Ya existe una vacuna contra la gripe que se administra por la nariz, que utiliza una forma debilitada del virus de la gripe. Algo parecido ocurre con las vacunas contra la polio, aunque la más utilizada actualmente es la versión inyectable.

Una de las tres vacunas que se están desarrollando en el CSIC, aún en fase preclínica, también contempla la inoculación nasal si resulta ser más efectiva.

Lo que se ha comprobado de momento es que a los ratones esta opción les funciona. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el funcionamiento del sistema inmune de los ratones es bastante distinto al de monos y humanos. El próximo paso será probar la vacuna en primates no humanos, cuyo sistema inmunitario es más parecido al nuestro. Si es efectiva y segura avanzará a las fases I, II y III.

Esta vacuna es de las que van más retrasadas, pero quién sabe si no será la que nos ayude a eliminar el coronavirus más eficazmente y de forma más segura. De forma más cómoda, desde luego que sí.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leerlo aquí.

https://www.eldiario.es/sociedad/vencer-narices-vacuna-nasal-covid-19_1_6217329.html

Habrá ganadores y perdedores en la crisis de la COVID: se impone un modelo de recuperación en K que agrandará las desigualdades

Habrá ganadores y perdedores en la crisis de la COVID: se impone un modelo de recuperación en K que agrandará las desigualdades

Habrá ganadores y perdedores con la crisis de la COVID-19. A pesar de que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, repite sin parar que el Gobierno está desarrollando medidas para que el «crecimiento sea inclusivo para no se quede nadie atrás» y que «la salida será en forma de V asimétrica«, la realidad en forma de rebrotes y la espera para una vacuna van a alargar una crisis cuya recuperación será en forma de K que va a suponer un fuerte incremento de las desigualdades: tras una profunda caída habrá dos líneas diferentes, una ascendente para los ciudadanos más ricos y grandes empresas, especialmente del sector tecnológico y la distribución, mientras que otra línea de crecimiento es decreciente para los perdedores de la crisis: empresas turísticas y de ocio, pymes, los ciudadanos con menos ingresos y los empleados que no pueden teletrabajar.

Las voces de alarma no solo han llegado a través de las ONG que atendían las colas de ciudadanos que pasan hambre o luchan contra la pobreza, sino desde los principales valedores del capitalismo más agresivo. Gary Cohn, expresidente de Goldman Sachs y exdirector del Consejo Económico Nacional, el organismo de asesoramiento de política económica del presidente Donald Trump, llamaba la atención con un tuit a mediados de agosto en el que avisaba de los problemas de las pequeñas empresas frente a los grandes conglomerados: «El mercado bursátil sigue reflejando que las grandes empresas han aumentado su cuota de mercado durante la #COVID19. Si un pequeño negocio cierra, un negocio más grande llena el vacío. Tenemos que contemplar lo que esto significa para el avance de las ciudades en Estados Unidos. ¿Es este realmente el futuro que queremos?».

En un informe del 31 de agosto Marko Kolanovic, jefe global de investigación macrocuantitativa y de derivados en JPMorgan Chase, avisaba que de «una recuperación en forma de ‘K'» donde «el uso de dispositivos y servicios de internet y cloud se han disparado mientras que el resto de la economía cayó en picado (aerolíneas, petróleo, centros comerciales, ocio, hostelería, etc.)», a lo que añadió: «Esto ha creado una enorme desigualdad no sólo en el desempeño de los segmentos económicos, sino en la sociedad en general. Por un lado, las fortunas tecnológicas alcanzaron máximos históricos, mientras que los trabajadores de menores ingresos, los obreros y los que no pueden teletrabajar son los que más sufren».

Los analistas del banco de inversión estadounidense insisten en que una recuperación en forma de K «no es sostenible en el largo tiempo» por lo que es necesario buscar formulas de crecimiento, «reimaginar» el modelo productivo para que sea posible que las líneas converjan y no haya perdedores y ganadores.

«K es una descripción apropiada para la recuperación que se está desarrollando. La pandemia ha creado grandes ganadores y verdaderos perdedores. Esa distinción es cada vez más clara a medida que la pandemia se va extendiendo. Los hogares con ingresos más bajos, las personas con menos educación y las minorías están siendo completamente aplastadas. A los hogares de mayores ingresos, de mayor patrimonio neto o a los blancos que trabajan en los servicios financieros les está yendo muy bien», explicó Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, en un artículo en The Hill.

Una desigualdad heredada de la anterior crisis y que la nueva caída a los infiernos va a ampliar, según comentó Joseph Brusuelas, economista jefe de RSM, en una información de CNBC: «La recuperación en forma de K es sólo una reiteración de lo que llamamos la bifurcación de la economía durante la Gran Crisis Financiera. Se trata realmente de la creciente desigualdad desde principios de la década de 1980 en todo el país y la economía».

En España, el presidente de Renta 4, Juan Carlos Ureta, da por hecho que en la economía se va a dar «una bifurcación bastante extrema entre la parte de la economía que se va a reactivar y la que está condenada a la desaparición o a la irrelevancia en el futuro post pandemia» de manera que «la idea de que en el mundo post Covid habrá ganadores y perdedores, y la brecha entre ambos va a ser enorme e incluso creciente».

Ureta trata de dar una visión positiva de esta recuperación en forma de K, pese al claro impacto social: «La COVID lejos de haber sido negativa, habría sido una oportunidad, al actuar como catalizador de una transformación muy positiva de la economía, acelerando las transformaciones disruptivas que ya venían dibujándose, y cambiando el modelo de valores de la sociedad, de forma que a partir de ahora temas como el cuidado del medio ambiente, la salud y el bienestar, e incluso la solidaridad y cooperación, pasan a primer plano. Unido a ello, la pandemia activaría una serie de inversiones que eran muy necesarias para la economía del futuro, entre ellas, pero no solo, las tecnológicas unidas a la digitalización y las de investigación médica para prevenir o combatir futuras pandemias».

Otra divergencia patente ha sido la de la evolución de los mercados financieros frente a la economía real. Bas Fransen, director de Mercado de Capitales de Caja de Ingenieros, detalla cuatro claves para entender esta desconexión de las bolsas con la crisis económica mundial: primero, la valoración del precio de las acciones a medio y largo plazo recoge la estimación de crecimiento futuro de los resultados de la empresa y hay empresas bien gestionadas que muestran flexibilidad operativa que serán capaces de mantener su rentabilidad incluso en escenarios negativos para su negocio. Segundo, los mercados financieros evolucionan en función de las expectativas, muchos inversores ya anticipan un mejor escenario en cuanto al control de la pandemia. Tercero, los gobiernos y los bancos centrales han tomado medidas económicas, fiscales y monetarias sin precedentes y, según el FMI, el incremento del gasto público a nivel global es superior al 10% del PIB. Y cuarto, los tipos de interés en niveles negativos hacen que muchos inversores están invirtiendo en acciones porque no encuentran alternativas de inversión.

Ahora bien, ¿quién tiene acciones de Bolsa? En Estados Unidos, el 52% del mercado bursátil es propiedad del 1% de los ciudadanos con mayores ingresos. En España, al cierre de 2019 el 50,2% de las acciones que cotizan en la Bolsa española estaban en manos de no residentes, la mayoría fondos extranjeros, mientras que solo el 12% de los hogares españoles es propietario directo de acciones.

Es cierto que la economía española ha mejorado en los últimos meses, como Rafael Doménech, jefe de BBVA Research, constataba al señalar que «tras una caída acumulada del PIB en los dos primeros trimestres de 2020 del 22,7% respecto al cuarto de 2019, los datos más recientes indican que el PIB del tercer trimestre estaría creciendo un 13,5% respecto al segundo. En la tercera semana de agosto, el gasto con tarjetas de crédito creció un 4,6% respecto al mismo periodo de 2020. Las previsiones de la afiliación media a la Seguridad Social indican que la recuperación ha continuado en agosto y que su caída en términos interanuales se habría moderado hasta el 2,7% frente al 4,6% de mayo. Asimismo, el número de trabajadores en ERTE habría disminuido hasta 700 mil desde los 3,4 millones de principios de mayo».

Sin embargo, Domenech añadía que estamos ante una recuperación «desigual entre sectores y empresas» donde «algunas actividades se han recuperado plenamente y han salido beneficiadas por los cambios en los patrones de consumo o por las medidas de seguridad. La COVID-19 ha acelerado el proceso de digitalización de la economía, el teletrabajo o la venta online. Por el contrario, las actividades más dependientes del consumo social o del turismo extranjero (en julio casi un 80% por debajo respecto al mismo mes de 2019) han experimentado una mayor contracción. Incluso dentro de un mismo sector, estas tendencias han afectado de manera desigual a las empresas dependiendo de su tamaño, de sus recursos financieros, de su nivel de endeudamiento, de su resiliencia o de la capacidad de gestión de gestores y trabajadores».

Un informe del Banco de España publicado esta semana apunta que en los últimos meses la recuperación del empleo ha sido «muy heterogénea por sectores y provincias». Por un lado, los analistas del organismo supervisor indican que «las ramas de servicios de mercado se encontraban en agosto más lejos de volver a su nivel de empleo de un año antes que el sector industrial y, sobre todo, que la construcción», pero además que «en las provincias costeras del Mediterráneo, en Madrid y, especialmente, en las Islas Baleares y Canarias, la contracción del empleo en términos interanuales se mantuvo en agosto muy por encima de la observada en las provincias del interior».

Desigualdad entre regiones y entre sectores, pero también entre países. Alemania y el conjunto de países conocidos como frugales (Austria, Holanda, Suecia y Dinamarca) están experimentando una recuperación más cómoda que los países del Sur tras los meses de confinamiento, evidenciando una brecha entre el Norte y el Sur

«Estamos en una profunda contracción económica en la zona del euro, con una caída del PIB del 11,8%. Pero esta contracción es profundamente desigual, con caídas trimestrales del PIB que oscilan entre el 4% y el 18% en diferentes países. El riesgo de fragmentación está ahí», ha enfatizado Paolo Gentiloni, comisario europeo de Finanzas, en la reunión informal de los ministros de fianzas de la UE. «En nuestra opinión, la principal fuente de preocupación: una retirada prematura del apoyo pondría en peligro la frágil recuperación«, destacó el comisario europeo de Finanzas.

Los rebrotes están poniendo en riesgo la recuperación en España, que desde mediados de agosto encabeza el resurgimiento del coronavirus en Europa. Los agentes sociales y analistas económicos coinciden en la necesidad de pactar unos presupuestos que encaucen adecuadamente las millonarias ayudas europeas para rebajar las desigualdades y volver a un crecimiento económico basado en otro modelo económico.

Pero no es tan fácil. Un directivo de una entidad financiera que pide el anonimato concluye: «¿Qué va a pasar cuando se termine el grifo de los créditos avalados por el ICO? Ha sido una buena solución que le ha dado oxigeno a miles de empresas en estos primeros meses de la crisis, pero si se mantiene baja la actividad por los rebrotes, la mora en varios sectores como el turismo o la restauración se va a disparar, habrá quiebras y muchos más despidos, le veremos la verdadera cara a la crisis. Va a llegar dinero de Europa, sí, pero también Europa nos va a pedir una rebaja del déficit. Por mucho que se quiera, los ERTE tendrán fecha de caducidad, no se puede mantener eternamente a empresas inviables. Fuimos un país de camareros pero eso se murió con la COVID. Hay que ver qué se hace para ayudar a esos miles de trabajadores que se van a quedar sin nada porque el modelo productivo de un país no se cambia en dos años».

https://www.eldiario.es/economia/habra-ganadores-perdedores-crisis-covid-impone-modelo-recuperacion-k-agrandara-desigualdades_1_6216002.html

Ñ de Ñapa © 2018